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26.7.20

Nueva vida, Efectos ecológicos del coronavirus



La humanidad es el único factor en la naturaleza que es dañino en la faz de la Tierra. No vivimos como la naturaleza pretende, porque nuestro egoísmo crece continuamente a expensas de los demás. Toda nuestra cultura es extravagante; devorar todo, ser el más grande, ser el más fuerte, crecer, conquistar y disfrutar, pero eso no nos trae felicidad. Las relaciones destructivas entre humanos tienen un efecto destructivo en la naturaleza. Los seres humanos deben posicionarse correctamente en relación con el sistema natural. Todo nuestro buen futuro depende de nuestro equilibrio con la naturaleza. Si nos relacionamos con la naturaleza integralmente, nadie destruiría a otro.

Nueva vida, La humanidad debe controlar toda la naturaleza como una madre sabia y de buen corazón.


La humanidad debe controlar toda la naturaleza como una madre sabia y de buen corazón. Según nuestro potencial, somos las criaturas más elevadas, pero todos los malos fenómenos que vemos en el mundo hoy, son resultado del ego humano.Todo fenómeno en la naturaleza, bueno o malo, es resultado de los pensamientos y actitudes de la gente. El mal se expresa cuando tomamos más para nosotros de lo que necesitamos, para dominar a todos. Si aprendiéramos a relacionarnos bien los demás, los niveles inanimado, vegetal y animal de la naturaleza también estarían equilibrados. Los humanos deben comprender que la naturaleza es global e integral y que tienen el poder de llevar todo a la corrección. Equilibrio significa tomar de la naturaleza sólo lo que nuestro cuerpo necesita para vivir y lo demás para el desarrollo espiritual. Vida espiritual es aprender a conectarnos con amor y la preocupación mutua hasta que todos seamos como un hombre con un corazón. Eso nos llevará a la conciencia de una vida eterna y perfecta en el nivel de una naturaleza global, infinita y divina.

Nueva vida, El virus nos está enseñando que depende de nosotros pensar en la salud de los demás

El virus nos está enseñando que depende de nosotros pensar en la salud de los demás y no dañar a nadie. El problema es que no entendemos que todas las dificultades vienen para que seamos más responsables mutuamente. Es nuestra falta de consideración con los demás lo que nos pierde. Superamos la primera ola con precauciones y luego, las descartamos, por lo que no es de extrañar que haya llegado una segunda ola. Pronto, el mundo hablará de que Israel está detrás de la propagación de la plaga. El mundo requiere un remedio mental, no químico y es la conexión correcta entre nosotros, que se extenderá a todo el mundo. Depende de que desarrollemos el sentimiento de que todos somos una sola alma.