Hay dos correcciones consecutivas: 1) Regresar a través del temor y 2) Regresar a través del amor. En la primera fase, trabajo en contra de mi egoísmo, construyendo mi actitud hacia el prójimo por encima del egoísmo. No importa cuán grande éste sea y los placeres que se revelen en él, siempre estoy por encima de él Mi actitud hacia el prójimo se mide por mi capacidad de ascender sobre un cierto grado de egoísmo. Es debido a eso que esta corrección se llama “regreso por medio del temor”. Asciendo por la escalera por la cual mi alma descendió y por consiguiente regreso al Mundo del Infinito. Sucede por medio del temor o la reverencia porque mi deseo egoísta se enfurece dentro de mi y me saca del camino, al tiempo que construyo mi ascenso con miedo, preocupación y en oposición a él. En la segunda fase, el regreso por medio del amor, mi egoísmo ya no lo resiste. Ya no lucho con el temor de caer en él, sino que por el contrario adquiero los deseos de mi prójimo como si fueran los míos propios. Este trabajo también sucede por encima de los deseos, pero estos son los deseos de los otros que yo percibo como propios. Por ejemplo, solías odiar a los otros, pero ahora descubres que ellos están más cerca de ti que tu mismo, como si fueran tus hijos, por quienes serías capaz de entregar tu vida. Nuevamente disciernes que es tu egoísmo que habla dentro de ti, a pesar de que ahora está dirigido a los otros. Se debe a que ellos son tu e incluso más que esto. Por lo tanto el proceso de corrección siempre ocurre por encima del deseo de placer. El discernimiento se hace sólo en relación a los tipos del deseo: los tuyos o los de los “otros”. Siempre trabajamos con la fe (otorgamiento) por encima del conocimiento (recepción).Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
Paginas
▼
11.10.10
Temor y Amor
Hay dos correcciones consecutivas: 1) Regresar a través del temor y 2) Regresar a través del amor. En la primera fase, trabajo en contra de mi egoísmo, construyendo mi actitud hacia el prójimo por encima del egoísmo. No importa cuán grande éste sea y los placeres que se revelen en él, siempre estoy por encima de él Mi actitud hacia el prójimo se mide por mi capacidad de ascender sobre un cierto grado de egoísmo. Es debido a eso que esta corrección se llama “regreso por medio del temor”. Asciendo por la escalera por la cual mi alma descendió y por consiguiente regreso al Mundo del Infinito. Sucede por medio del temor o la reverencia porque mi deseo egoísta se enfurece dentro de mi y me saca del camino, al tiempo que construyo mi ascenso con miedo, preocupación y en oposición a él. En la segunda fase, el regreso por medio del amor, mi egoísmo ya no lo resiste. Ya no lucho con el temor de caer en él, sino que por el contrario adquiero los deseos de mi prójimo como si fueran los míos propios. Este trabajo también sucede por encima de los deseos, pero estos son los deseos de los otros que yo percibo como propios. Por ejemplo, solías odiar a los otros, pero ahora descubres que ellos están más cerca de ti que tu mismo, como si fueran tus hijos, por quienes serías capaz de entregar tu vida. Nuevamente disciernes que es tu egoísmo que habla dentro de ti, a pesar de que ahora está dirigido a los otros. Se debe a que ellos son tu e incluso más que esto. Por lo tanto el proceso de corrección siempre ocurre por encima del deseo de placer. El discernimiento se hace sólo en relación a los tipos del deseo: los tuyos o los de los “otros”. Siempre trabajamos con la fe (otorgamiento) por encima del conocimiento (recepción).
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.