El deseo (Jisarón) significa que yo simplemente quiero algún llenado. Por ejemplo, estoy sediento. Mientras que una aspiración (Ishtokekút) depende de cuánto lo necesito realmente en un momento dado, es decir, cuánto sufro ahora porque carezco de este llenado. Esto significa que una aspiración es una adición a un deseo y este mide la fuerza del deseo en un momento dado, cuan dispuesto a sufrir está mi ego por el bien de alcanzar la meta deseada. En otras palabras, ¿cuánto estás dispuesto a pagar por esto? Veámoslo ahora. ¿Quieres hacerlo? No hay problema. ¿Cuánto puedes dar? Podemos medir tu aspiración de acuerdo con tu respuesta. Tú dice: “Bueno, cien”. “No, debes dar a mil” “¿Mil?” “Aquí es donde eres probado según la cantidad que estás dispuesto a pagar. Esta es la manera de medir tu aspiración por la meta deseada. Al mismo tiempo, un deseo en sí mismo es simple. Si algo es gratis, me lo llevaré. Es evidente que una persona es evaluada de acuerdo con su aspiración. El deseo nos viene del Creador, mientras que añadimos la aspiración a través del entorno. Una aspiración es el fruto de nuestro trabajo, el resultado de nuestros esfuerzos.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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4.5.11
¿Cuál es la diferencia entre el deseo (Jisarón) una aspiración (Ishtokekút)?
El deseo (Jisarón) significa que yo simplemente quiero algún llenado. Por ejemplo, estoy sediento. Mientras que una aspiración (Ishtokekút) depende de cuánto lo necesito realmente en un momento dado, es decir, cuánto sufro ahora porque carezco de este llenado. Esto significa que una aspiración es una adición a un deseo y este mide la fuerza del deseo en un momento dado, cuan dispuesto a sufrir está mi ego por el bien de alcanzar la meta deseada. En otras palabras, ¿cuánto estás dispuesto a pagar por esto? Veámoslo ahora. ¿Quieres hacerlo? No hay problema. ¿Cuánto puedes dar? Podemos medir tu aspiración de acuerdo con tu respuesta. Tú dice: “Bueno, cien”. “No, debes dar a mil” “¿Mil?” “Aquí es donde eres probado según la cantidad que estás dispuesto a pagar. Esta es la manera de medir tu aspiración por la meta deseada. Al mismo tiempo, un deseo en sí mismo es simple. Si algo es gratis, me lo llevaré. Es evidente que una persona es evaluada de acuerdo con su aspiración. El deseo nos viene del Creador, mientras que añadimos la aspiración a través del entorno. Una aspiración es el fruto de nuestro trabajo, el resultado de nuestros esfuerzos.
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