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7.2.12

¿Cuál es la raíz superior de las letras negras? ¿De dónde se deriva su fuerza?

Del ápice de la Yud (la décima letra del alfabeto hebreo). El Arí escribió un poema: He aquí que antes de que las emanaciones fueran emanadas y las criaturas creadas, La simple Luz Superior había llenado la existencia entera Y no había espacio libre, semejante a una atmósfera vacía, un hueco o una fosa, Sino que todo estaba ocupado con una simple Luz sin límites. Y no había tal parte como cabeza, o cola, Sino que todo era simple, suave Luz, balanceada e igualmente distribuida Y esta era llamada “la Luz de Ein Sof (sin fin)”. Y cuando por Su simple voluntad, vino el deseo de crear los mundos y emanar las emanaciones. Y entonces el deseo de recibir fue revelado, algo que era opuesto a la Luz. La Luz es otorgamiento y amor. Y de pronto, dentro del otorgamiento y amor, algo negro comienza a aparecer para diferenciarse del otorgamiento y el amor. En realidad, es una pequeña gota, algo que no es similar a la Luz, algo distinto de esta, que fue creado en esta y es precisamente llamado “criatura”. Todo lo demás se desarrolló a partir de ella. Todo el resto fue determinado en consecuencia por medio de esta diminuta diferencia de la Luz, la cual comenzó a desarrollarse debido a la Luz y comenzó a sentirse a sí misma y se familiarizó con su oposición a la Luz. Y entonces hablamos del cuarto nivel en las fases de la Luz Directa, de Ein Sof (Infinito), las restricciones y la continuación del desarrollo de la criatura. Pero en realidad nada cambia: Persiste la misma pequeña diferencia con la Luz. Lo único que crece en esta es la sensación de hasta qué punto es opuesta a la Luz. Pero en sí misma, es sólo ligeramente diferente a la Luz. Por lo tanto, el Creador sólo creó el ápice de la Yud, y todo el resto se desarrolló a partir de este punto. Esta es la raíz de las letras.

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