No podemos imaginar cuan iguales son la distancia entre el Creador y yo, la distancia entre el prójimo y yo. Nosotros llamamos nuestro “prójimo” a alguien que está cerca, mientras que él está a la misma distancia del Creador. ¡A la misma distancia!. Trata de alcanzar al prójimo no de forma física sino internamente y descubrirás el mismo abismo. Es por esto que subestimamos lo que se nos ha dado. “Bien, ¿Para qué necesitamos al prójimo? Todo tipo de cifras dan vueltas aquí” No podemos imaginar que esta sea absolutamente la indicación precisa de nuestra actitud hacia lo oculto en la naturaleza. Así como el Creador está oculto de mí, de la misma manera mi amigo está oculto de mí. Imagina, cuánto de este abismo aún no hemos revelado entre nosotros. Todo el tiempo comentamos sobre esto, lo llenamos con algo superficial, pero ni siquiera vemos este enorme abismo negro. Sin embargo, si trabajas seriamente en el grupo, entonces según la medida de tu trabajo, empiezas a entender que tienes que atacar precisamente este punto; aquí lo revelarás todo. Sólo que no olvides que al trabajar en la relación con los amigos, tú trabajas con la relación con el Creador. El final de la acción debe ser en Él; entonces conseguiremos la Luz superior. Esta es la diferencia entre el método de la Cabalá y cualquier otro método, ya que cuando alcanzamos el final de la acción, dirigiéndonos hacia la fuerza superior, recibimos la Luz superior que nos cambia. Lo principal es no olvidar que todas nuestras acciones están dirigidas a acercarnos a Él, a su fuerza superior, volvernos similares a esta fuerza, disolvernos en esta, actuar como esta, alcanzar Su nivel, entendimiento y conectarnos para que toda mi parte interna sea absolutamente igual a ella.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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26.4.12
Acortando la distancia
No podemos imaginar cuan iguales son la distancia entre el Creador y yo, la distancia entre el prójimo y yo. Nosotros llamamos nuestro “prójimo” a alguien que está cerca, mientras que él está a la misma distancia del Creador. ¡A la misma distancia!. Trata de alcanzar al prójimo no de forma física sino internamente y descubrirás el mismo abismo. Es por esto que subestimamos lo que se nos ha dado. “Bien, ¿Para qué necesitamos al prójimo? Todo tipo de cifras dan vueltas aquí” No podemos imaginar que esta sea absolutamente la indicación precisa de nuestra actitud hacia lo oculto en la naturaleza. Así como el Creador está oculto de mí, de la misma manera mi amigo está oculto de mí. Imagina, cuánto de este abismo aún no hemos revelado entre nosotros. Todo el tiempo comentamos sobre esto, lo llenamos con algo superficial, pero ni siquiera vemos este enorme abismo negro. Sin embargo, si trabajas seriamente en el grupo, entonces según la medida de tu trabajo, empiezas a entender que tienes que atacar precisamente este punto; aquí lo revelarás todo. Sólo que no olvides que al trabajar en la relación con los amigos, tú trabajas con la relación con el Creador. El final de la acción debe ser en Él; entonces conseguiremos la Luz superior. Esta es la diferencia entre el método de la Cabalá y cualquier otro método, ya que cuando alcanzamos el final de la acción, dirigiéndonos hacia la fuerza superior, recibimos la Luz superior que nos cambia. Lo principal es no olvidar que todas nuestras acciones están dirigidas a acercarnos a Él, a su fuerza superior, volvernos similares a esta fuerza, disolvernos en esta, actuar como esta, alcanzar Su nivel, entendimiento y conectarnos para que toda mi parte interna sea absolutamente igual a ella.
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