La persona llega a la sabiduría de la Cabalá con una
pregunta muy personal sobre el significado de su vida. Ella quiere
saber acerca de sí misma y para qué vive, quiere saber qué está sucediendo en el
mundo alrededor de ella, y qué tiene que hacer para entender lo que está pasando
y gobernar su destino por sí misma. Es muy difícil que la persona conecte las
respuestas a estas preguntas tan personales e íntimas y que provienen junto con
otras de su punto más interno. Parece que una cosa contradice a la otra: Por un
lado, existe mi punto interno en el que quiero descubrir el secreto de mi vida, por otro lado, existe la sociedad y la humanidad entera. Yo podía aceptar la idea de que necesito
conectarme con la naturaleza, pero es difícil aceptar el hecho de que para
hacerlo tenga que conectarme con un grupo de personas y estar muy fuertemente
conectado con ellos, una conexión que no puedo soportar, sentir que ellos son los más
queridos, que son las personas queridas más cercanas a mí. Yo tengo que trabajar en esto por encima de mis
sensaciones y mente, por encima de todos mis patrones anteriores. Desde luego,
esto parece muy lejano y poco claro, pero debemos entender que gracias a esto,
al amor a los demás que está tan distante, tan odioso y opuesto a todo que yo
quiero, que se revela ante mí la entrada al mundo espiritual. Para mí no hay nada más desagradable y repulsivo
de la necesidad de conectarme con los demás por encima de mi deseo, servirles, y
al mismo tiempo, saber que toda la recompensa será para ellos y no para mí, que
ellos se lo llevarán todo. ¡Mi corazón y yo también estaremos con ellos! Aquí,
donde yo estoy, sólo quedará mi ego vacío. Es muy difícil entender esto, pero al estudiar y
trabajar en nosotros mismos, comenzamos gradualmente a percibir este principio.
Hay una lógica interna que está oculta dentro de lo más odioso, distante y sin
sentido en nuestro mundo y esto es lo que representa el mundo espiritual para
nosotros. A través de ella, a través de la abertura que aparece de repente en la
pared, podemos cruzar el Majsom (barrera) que separa el mundo
espiritual de este mundo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.