Esto también depende el entorno. Si el entorno me convence de que
dependo de este, entonces estaré convencido. Si no me convence, no
estaré convencido. Tiene que haber un impacto masivo sobre una persona
para convencerlo de que por sí mismo él no significa nada y no será
capaz de hacer nada, que el camino espiritual es posible sólo mediante
incorporarse en otros, sólo a través de la conexión. Tenemos que pensar acerca de esto
diariamente, durante muchas horas-que la sensación espiritual sólo es
posible en una vasija completa. Sabemos que hubo una fragmentación de
los mundos. La misma materia que sentimos ahora no existe en realidad;
es imaginaria. Incluso la física moderna ya ha llegado a esta
conclusión. Existe sólo un deseo, el cual significa una fuerza y
tenemos que descubrir esta fuerza como una, como fue creada por el
Creador. Tenemos que aspirar a descubrirla como un todo, mediante imaginarla no en la forma de cuerpos corporales, sino en la forma de deseos,
fuerzas, un deseo general colectivo de disfrutar. No importa que esta
fuerza sea revelada a nosotros de diferentes maneras y que estas estén
cambiando constantemente. Todos esos deseos de disfrutar deben estar
conectados. En el momento en que los conectamos, recibimos de inmediato
una sensación. La conexión sólo es posible a través de concesiones, mediante “la primera restricción (Tzimtzum Alef)” de nuestro ego
y tras nuestra auto-anulación debe haber una conexión, la cual ya es
incorporarse en otros, una acción que es opuesta a la fragmentación,
otorgamiento. Tengo que recibir de alguien con el fin de otorgarle. Usamos palabras de este mundo para
describir la conexión, pero en realidad esos son términos cabalísticos
que se refieren a la conexión de los deseos. No observes a las personas,
a los cuerpos corporales a tu alrededor. Es un espacio que está lleno
de fuerzas separadas que tienen que encontrar una forma de conectarse.
Esa conexión entre ellos ya existe; ¡Sólo necesitan revelarla! A descubrir esta conexión, descubren su
inclinación, lo cual es considerado su esfuerzo: “Laboré y encontré”.
Pero si no descubres esta conexión, esta permanece oculta para ti. Todo
lo que el Creador ha creado está oculto de nosotros. Él está esperando
que descubramos esta realidad por nosotros mismos, mediante nuestro
esfuerzo, lo cual significa voluntariamente.
El Creador creó el deseo inicial y lo
desarrolló hasta una realidad completa. Pero después Él ocultó esta
realidad y te dejó sólo un punto. Ahora necesitas desarrollar un deseo
dentro de ti al trabajar con el grupo
y descubrir la realidad que fue creada por el Creador. Resulta que es
como si te estuvieras creando a ti mismo, mediante el deseo que recibes
del entorno.

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