¿Qué le sucede a la individualidad de cada uno durante la unidad del grupo mundial? ¿Tienen alguna importancia nuestros atributos cuando el Creador nos separa, nos conecta o requiere alguna clase de esfuerzo de nuestra parte? ¿O estos no hacen ninguna diferencia?
Dr: Laitman
Imagina que una vez había un cuerpo y este se rompió en pequeñas
partes. ¿Cómo es posible crear ahora el mismo cuerpo, partiendo de todas
esas partes? Cada uno de nosotros es responsable de una cierta parte de este cuerpo general llamado Adam HaRishón
(el primer humano). Yo soy una pequeña parte de su hígado y tú eres
una pequeña parte de sus pulmones y alguien más es una pequeña parte de
su corazón, etc. Entonces ¿cómo podemos cambiar nuestra base? ¡Es imposible!. Por lo tanto cada uno necesita
permanecer con uno de sus atributos iniciales. Él conserva su carácter
con todos sus atributos innatos. Son todos suyos. Es precisamente
gracias a esta individualidad que él se expresa. Sin embargo, toda esta maravillosa
imagen se compone específicamente de opuestos, de las diferencias de
cada uno de nosotros que es completamente opuesto a su amigo. Y entonces
todos ellos pueden conectarse y en esta conexión alcanzan esta
combinación, como un cuerpo general que será especialmente perfecto
gracias a que cada uno se complementa con el otro. Bajo ninguna
circunstancia ellos necesitan ser idénticos. ¡Sólo se necesita una cosa de la
persona, que se conecte con otros en otorgamiento a todos los demás! Al
seguir esta condición, cada uno se realiza en un modo individual con
respecto a los demás. Y a partir de ahí, sale un Kli (vasija/deseo) enorme, integral el cual está completo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.