Con
el fin de hacer eso tenemos que aclarar una y otra vez que es imposible
elevar una plegaria solo. Una plegaria así no es aceptada. Nuestra meta es que el deseo de recibir se reúna en un todo con una intención,
como era antes. Había plenitud hasta que la fragmentación insertó la
intención de otorgar en cada grano del deseo de recibir. Ahora esta
intención fragmentada está bajo el dominio del ego, pero mediante eso
existe una conexión entre los dos deseos-el deseo de recibir y el deseo
de otorgar, como si estuvieran mezclados y pudieran estar juntos. Pero esta conexión hace surgir la
pregunta: ¿Cómo debemos trabajar? ¿Cómo debemos clarificar las cosas si
tomamos en cuenta que los deseos están en ti? Dado que tienes que
“procesar” tu parte privada. La corrección
no es cuando el deseo de otorgar controla el deseo de recibir, sino
cuando tras la fragmentación, los deseos de recibir están conectados
mediante los deseos de otorgar. Nos inclinamos a trabajar de forma
individual: “Estoy dispuesto a hacer lo que el Creador requiera de mí”.
Si Él quiere que yo otorgue, otorgaré; si quiere que me adhiera a él, me
voy a adherir. Estoy dispuesto a todo en mis vasijas privadas, “Sólo
dime qué tengo que hacer”. Pero conectarme con otros mediante los
atributos de otorgamiento que me heredaste durante la fragmentación-de
ninguna manera. Mientras tanto, el Creador disfruta de
tu acción que está dirigida hacia la conexión. Porque entonces estás
usando Su poder y en lugar de odiar a otros los amas. Mediante eso te
desarrollas hacia la fuerza del amor, al querer asemejarte al Creador,
aun cuando pareces no tener relaciones con Él. Intentas traerle contento
a Él eventualmente, pero la acción en sí se cumple entre nosotros; tu unidad con el amigo es un placer para el Creador. Estamos hechos de deseos de recibir que
quieren ser llenados, también de deseos de otorgar que buscan una
oportunidad de obtener una ganancia a expensas del otorgamiento a otros,
usar a otros de una manera más astuta. Tienes que poner este mundo al
revés, con el fin de conectarte con otros, “como un hombre con un
corazón”. Si te conectas con los amigos con el fin de traer contento al
Creador, si al mismo tiempo te vuelves como Él en tu deseo de recibir,
entonces estás llevando contento a Él mediante eso y así logras aquello
que es deseable.
El niño que Él creó y preparó finalmente
quiere ser semejante a Él, ser como su padre; quiere ser independiente,
asemejarse a Él en sus acciones. No tienes que y no necesitas hacer
nada excepto llevar a Él este placer- crecer mediante la conexión con otros.

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