El Creador debe abrir para ti todos los tesoros de la Luz. Estos
tesoros pueden abrirse sólo por medio de la profundidad del deseo
alcanzada en la oscuridad. Tú tienes que sentir tus deseos y penetrar en ellos. Pero si realmente entras y te hundes en ellos, no hay manera de salir de ellos. Así que el trabajo del Creador es darte las vasijas de recepción en su forma verdadera, completamente separadas de la Luz. Pero si permaneces totalmente desconectado, nunca serás capaz de salir del abismo de tu deseo. Pero si no estás inmerso en ellas ni
incluido en estas vasijas de recepción que son totalmente opuestas al
Creador, no serás capaz de alcanzarlo a Él ni serás capaz de estar ante
Él como una entidad independiente. Por lo tanto, en cada paso del camino,
se te deja tropezar y caer un poco, e ir un poco mal. Este “poco” puede
ser muy grave, y en cada etapa hay pruebas muy duras. Pero todo esto
depende de cómo se suponía que las recibieras de acuerdo con el plan de
la creación. Si hubiéramos podido recibir toda la
Torá como deberíamos tenerla de Abraham en adelante (si pudiéramos
decirlo así, en retrospectiva), entonces no habría ningún mal en el mundo. El mundo entero avanzaría en la mejor y más maravillosa manera hacia la corrección. La pregunta es si podríamos
arreglárnoslas sin la destrucción del Primero, del Segundo Templo y sin
los cuatro exilios al final de los cuales estamos ahora. No sé cómo
podría haber ocurrido esto de otra manera, tal vez todas las
correcciones podría tener lugar en discernimientos espirituales. No debemos pensar en eso ahora. Nuestra
tarea es unir todas las condiciones que nos dieron, los atributos del
Creador y los atributos del ser creado por medio del sistema de la Torá, entonces llegaremos a la corrección.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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13.2.13
¿Por qué el Creador me permite cometer errores? ¿No quiere Él que yo avance más rápido?
El Creador debe abrir para ti todos los tesoros de la Luz. Estos
tesoros pueden abrirse sólo por medio de la profundidad del deseo
alcanzada en la oscuridad. Tú tienes que sentir tus deseos y penetrar en ellos. Pero si realmente entras y te hundes en ellos, no hay manera de salir de ellos. Así que el trabajo del Creador es darte las vasijas de recepción en su forma verdadera, completamente separadas de la Luz. Pero si permaneces totalmente desconectado, nunca serás capaz de salir del abismo de tu deseo. Pero si no estás inmerso en ellas ni
incluido en estas vasijas de recepción que son totalmente opuestas al
Creador, no serás capaz de alcanzarlo a Él ni serás capaz de estar ante
Él como una entidad independiente. Por lo tanto, en cada paso del camino,
se te deja tropezar y caer un poco, e ir un poco mal. Este “poco” puede
ser muy grave, y en cada etapa hay pruebas muy duras. Pero todo esto
depende de cómo se suponía que las recibieras de acuerdo con el plan de
la creación. Si hubiéramos podido recibir toda la
Torá como deberíamos tenerla de Abraham en adelante (si pudiéramos
decirlo así, en retrospectiva), entonces no habría ningún mal en el mundo. El mundo entero avanzaría en la mejor y más maravillosa manera hacia la corrección. La pregunta es si podríamos
arreglárnoslas sin la destrucción del Primero, del Segundo Templo y sin
los cuatro exilios al final de los cuales estamos ahora. No sé cómo
podría haber ocurrido esto de otra manera, tal vez todas las
correcciones podría tener lugar en discernimientos espirituales. No debemos pensar en eso ahora. Nuestra
tarea es unir todas las condiciones que nos dieron, los atributos del
Creador y los atributos del ser creado por medio del sistema de la Torá, entonces llegaremos a la corrección.
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