Solamente la
reprimenda. De las multas y los despidos queda la ira, de la reprimenda
de un colectivo queda la sensación de la propia imperfección y la
persona debe corregir esto de alguna manera. Al mismo tiempo la crítica por parte de los compañeros no debe ser arrogante, sino suave, como si procediera de otra parte. Además se puede influir en la persona a través de la familia, de la esposa,
no directamente, sino a través de terceras personas. Es una influencia
muy efectiva. Ustedes verán cuanto anima esto al trabajador. Este
método es más eficaz que las multas u otras acciones en el colectivo.
¡En todo caso debemos adaptarnos a las personas! No podemos ponerlas
constantemente entre marcos inaceptables para ellas. Si ven que ellas no
están en condiciones de hacer algo, entonces es mejor hacer algo que
sea beneficioso tanto para ellas como para ustedes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.