Estamos hechos de deseo de recibir y lo sentimos todo en él sólo como alguna ganancia para nosotros mismos. Además de eso, la persona no comprende ni siente nada. La corrección está en el hecho de que nosotros afinamos el deseo para que tenga la finalidad de otorgar. Mientras tanto, estas son sólo palabras agradables para nosotros y no
entendemos de qué se tratan. ¡Esto significa que podemos penetrar en
alguien más mediante el uso de nuestro deseo de recibir y sentir qué
está sucediendo en su interior, es decir, saber cómo siente y entiende
lo que está sucediendo en nosotros! Y, nosotros actuamos en
consecuencia. Esto significa que no debemos examinar la sensación real, ya sea
dulce o amarga, agria, caliente o fría. Yo tengo sentidos muy fuertes,
pero examino todo desde dentro de él y cuan bien que se siente. Después
de todo, todo lo que siento proviene del Creador, así que quiero sentir
cómo funciona en mí según el placer que el Creador recibe. No hace ninguna diferencia cuales son mis sentidos o mis gustos. Yo
valoro todo lo que ocurre dentro de mí sólo de acuerdo a lo que el
Creador siente debido a lo que yo siento. Debemos estar juntos, es decir
que yo tengo que estar dentro de Él para saber a ciencia cierta cómo me
afinarme yo mismo, cómo ajustar yo mismo todo lo que está pasando
dentro de mí. Todo lo que hay en mi mente y corazón provienen del Creador, el
Creador está dentro de mí. Por lo tanto, yo tengo que saber percibir Sus
sensaciones por medio de mis sentidos. Tengo que anhelan la sensación
de que Él es “el primero”, Él está dentro de mí y Él evoca todas mis
sensaciones y pensamientos, y que Él es “el último”, dado que tengo que
ver con qué respuesta que le doy más contento a Él. Esto significa que
yo debo examinar cómo responder a lo que está sucediendo con el fin de
darle la mayor satisfacción. Si actúo de esa manera, esa de Él. Yo lo recibo todo como “bueno y
benevolente”, pero tengo que asegurarme de que es realmente bueno y con
el fin de hacer eso, tengo que conectarme con Él y en mi realidad,
sentir que el Creador disfruta. Examino todo sólo de acuerdo a mis
sensaciones dentro de Él, tanto en el comienzo como en el final y por
eso quiero permanecer adherido a Él, estar cerca de Él y descubrirlo a
Él, puesto que, sin esto, no puedo ajustar mis respuestas a lo que
recibo de Él. En ese caso, tanto el amor como el temor se desarrollan en mí de
manera simultánea. El amor se desarrolla por encima del temor dado que
el temor es la condición esencial para el amor, sin el cual el amor no
puede existir. Yo debo sentirme constantemente “con temor y temblor”,
como si recibiera todas mis sensaciones del Creador y como si Él se
vistiera en mí. ¿Qué quiere Él que yo sienta? ¿Cómo debo responder para
darle la mayor satisfacción?. Esto requiere de mi devoción, auto anulación, adhesión y de la
necesidad de sentir gozo en Él, puesto que “en Él, se regocijarán
nuestros corazones“. Con eso, la persona se vuelve en un violín que toca de acuerdo a las respuestas y sensaciones que recibe del Creador. Yo me afino y me calibro constantemente mí mismo para que el Creador
sea “el primero”, como está escrito: “No existe nadie además de Él”, para que Él sea “el último” y que “en Él se regocijen nuestros
corazones”. La persona está en el medio: Por un lado, se anula,
sintiendo la actitud del Creador hacia el ser creado, al mismo tiempo, expresa la respuesta en la actitud del ser creado hacia el Creador. Por lo tanto, el amor absoluto
sólo puede existir en una vasija que se afina con precisión a sí misma
en todos sus 620 atributos, en sus deseos “con el fin de otorgar“.
Ella no necesita nada para sí misma, excepto una cosa que descubrió al
comienzo, que “No existe nadie además de Él”, que finaliza con el
“bueno y benevolente”. Esto significa que ella comprende que todo lo
recibe del Creador que está vestido con la imagen de la persona (“No
existe nadie además de Él”). Entonces, ella misma se viste en el Creador
como el bueno y benevolente, al desear darle contento a Él.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
Paginas
▼
5.2.13
Un violín afinado con el Creador
Estamos hechos de deseo de recibir y lo sentimos todo en él sólo como alguna ganancia para nosotros mismos. Además de eso, la persona no comprende ni siente nada. La corrección está en el hecho de que nosotros afinamos el deseo para que tenga la finalidad de otorgar. Mientras tanto, estas son sólo palabras agradables para nosotros y no
entendemos de qué se tratan. ¡Esto significa que podemos penetrar en
alguien más mediante el uso de nuestro deseo de recibir y sentir qué
está sucediendo en su interior, es decir, saber cómo siente y entiende
lo que está sucediendo en nosotros! Y, nosotros actuamos en
consecuencia. Esto significa que no debemos examinar la sensación real, ya sea
dulce o amarga, agria, caliente o fría. Yo tengo sentidos muy fuertes,
pero examino todo desde dentro de él y cuan bien que se siente. Después
de todo, todo lo que siento proviene del Creador, así que quiero sentir
cómo funciona en mí según el placer que el Creador recibe. No hace ninguna diferencia cuales son mis sentidos o mis gustos. Yo
valoro todo lo que ocurre dentro de mí sólo de acuerdo a lo que el
Creador siente debido a lo que yo siento. Debemos estar juntos, es decir
que yo tengo que estar dentro de Él para saber a ciencia cierta cómo me
afinarme yo mismo, cómo ajustar yo mismo todo lo que está pasando
dentro de mí. Todo lo que hay en mi mente y corazón provienen del Creador, el
Creador está dentro de mí. Por lo tanto, yo tengo que saber percibir Sus
sensaciones por medio de mis sentidos. Tengo que anhelan la sensación
de que Él es “el primero”, Él está dentro de mí y Él evoca todas mis
sensaciones y pensamientos, y que Él es “el último”, dado que tengo que
ver con qué respuesta que le doy más contento a Él. Esto significa que
yo debo examinar cómo responder a lo que está sucediendo con el fin de
darle la mayor satisfacción. Si actúo de esa manera, esa de Él. Yo lo recibo todo como “bueno y
benevolente”, pero tengo que asegurarme de que es realmente bueno y con
el fin de hacer eso, tengo que conectarme con Él y en mi realidad,
sentir que el Creador disfruta. Examino todo sólo de acuerdo a mis
sensaciones dentro de Él, tanto en el comienzo como en el final y por
eso quiero permanecer adherido a Él, estar cerca de Él y descubrirlo a
Él, puesto que, sin esto, no puedo ajustar mis respuestas a lo que
recibo de Él. En ese caso, tanto el amor como el temor se desarrollan en mí de
manera simultánea. El amor se desarrolla por encima del temor dado que
el temor es la condición esencial para el amor, sin el cual el amor no
puede existir. Yo debo sentirme constantemente “con temor y temblor”,
como si recibiera todas mis sensaciones del Creador y como si Él se
vistiera en mí. ¿Qué quiere Él que yo sienta? ¿Cómo debo responder para
darle la mayor satisfacción?. Esto requiere de mi devoción, auto anulación, adhesión y de la
necesidad de sentir gozo en Él, puesto que “en Él, se regocijarán
nuestros corazones“. Con eso, la persona se vuelve en un violín que toca de acuerdo a las respuestas y sensaciones que recibe del Creador. Yo me afino y me calibro constantemente mí mismo para que el Creador
sea “el primero”, como está escrito: “No existe nadie además de Él”, para que Él sea “el último” y que “en Él se regocijen nuestros
corazones”. La persona está en el medio: Por un lado, se anula,
sintiendo la actitud del Creador hacia el ser creado, al mismo tiempo, expresa la respuesta en la actitud del ser creado hacia el Creador. Por lo tanto, el amor absoluto
sólo puede existir en una vasija que se afina con precisión a sí misma
en todos sus 620 atributos, en sus deseos “con el fin de otorgar“.
Ella no necesita nada para sí misma, excepto una cosa que descubrió al
comienzo, que “No existe nadie además de Él”, que finaliza con el
“bueno y benevolente”. Esto significa que ella comprende que todo lo
recibe del Creador que está vestido con la imagen de la persona (“No
existe nadie además de Él”). Entonces, ella misma se viste en el Creador
como el bueno y benevolente, al desear darle contento a Él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.