Estos estados existen sólo en relación a la persona que está alcanzando
el mundo espiritual, pero de hecho nosotros solamente existimos en Maljut de Ein Sof (Infinito), en el deseo del ser creado que alcanza al Creador. El alcance se logra cuando el ser creado cambia gradualmente y llega a una equivalencia de forma
con el Creador. De acuerdo al nivel de equivalencia de forma, él
alcanza al Creador más profundamente cada vez, hasta que comienza a ser
igual a Él en todos sus atributos y acciones. Por eso realiza el pensamiento de la Creación, el cual es hacer el bien a Sus seres creados. Por consiguiente, en el momento que el
deseo de recibir se desarrolla hasta el punto que éste comienza a
entender y a sentir su existencia al preguntar: “¿Quién me creó y por
qué yo existo?”, todos los pensamientos y acciones tienen que dirigirse a
lograr una equivalencia de forma y la revelación de Aquel que le dio a
luz. En consecuencia, nosotros alcanzamos la realización de la meta de
la creación. Lo principal es pensar constantemente
cómo aceptar los movimientos que el Creador está ahora operando en mí.
Yo necesito aceptar todo lo que venga, que no hay nada fuera de Él,
aceptar la fuerza superior
y que no existe nada más que Él, entender que todo está en las manos
del Creador y determinar que “si yo no soy por mí, quién es por mí”, con
el fin de alcanzar un acuerdo y adhesión con la única raíz que lo hace
todo. La demostración de tal actitud es la
alegría. Su llenado es sólo por medio de la conexión, en el deseo de
llevar a toda la creación a su raíz común única.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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25.4.13
Existen tres estados: el estado inicial después de la creación del ser creado, el proceso de las correcciones y el estado del final de la corrección.
Estos estados existen sólo en relación a la persona que está alcanzando
el mundo espiritual, pero de hecho nosotros solamente existimos en Maljut de Ein Sof (Infinito), en el deseo del ser creado que alcanza al Creador. El alcance se logra cuando el ser creado cambia gradualmente y llega a una equivalencia de forma
con el Creador. De acuerdo al nivel de equivalencia de forma, él
alcanza al Creador más profundamente cada vez, hasta que comienza a ser
igual a Él en todos sus atributos y acciones. Por eso realiza el pensamiento de la Creación, el cual es hacer el bien a Sus seres creados. Por consiguiente, en el momento que el
deseo de recibir se desarrolla hasta el punto que éste comienza a
entender y a sentir su existencia al preguntar: “¿Quién me creó y por
qué yo existo?”, todos los pensamientos y acciones tienen que dirigirse a
lograr una equivalencia de forma y la revelación de Aquel que le dio a
luz. En consecuencia, nosotros alcanzamos la realización de la meta de
la creación. Lo principal es pensar constantemente
cómo aceptar los movimientos que el Creador está ahora operando en mí.
Yo necesito aceptar todo lo que venga, que no hay nada fuera de Él,
aceptar la fuerza superior
y que no existe nada más que Él, entender que todo está en las manos
del Creador y determinar que “si yo no soy por mí, quién es por mí”, con
el fin de alcanzar un acuerdo y adhesión con la única raíz que lo hace
todo. La demostración de tal actitud es la
alegría. Su llenado es sólo por medio de la conexión, en el deseo de
llevar a toda la creación a su raíz común única.
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