Es necesario ver la realidad así: Existe Maljut del mundo de Infinito y todo ello soy yo. Maljut
está dividida en dos partes: Ahora siento una parte como yo y la otra
como lo que está por fuera de mí. Aun así en realidad esos son Kelim
(deseos) externos, cercanos y lejanos, que constituyen un complejo
sistema de diversas relaciones entre ellos e incluso entre yo y ellos.
Todo este sistema, todo lo que me parece que somos “ellos” y “yo” soy en
realidad yo mismo. Todo esto junto es mío. Pero en este punto necesito
ver una doble imagen: mi propia parte y la parte que es opuesta,
contraria a mí. Además de esto, existe un Creador que
construye este estado ¿Para qué? Es para desarrollar mi mente y
sensaciones. Después de todo, estas se desarrollan sólo a través del
trabajo entre nosotros, es decir entre los demás y yo. Si la imagen de la realidad hubiera sido
descrita por completo dentro de mí, yo estaría por debajo del nivel
inanimado. Esto se debe a que incluso el inanimado siente el entorno,
mientras que yo sólo sería un punto de materia primordial. Estaría
incluso más lejos del nivel vegetativo que siente al entorno más
fuertemente, consume, absorbe, secreta sustancias y se reproduce; en
pocas palabras, vive, incluso si paga por ello con su muerte. Esto es
aún más relevante con respecto a los niveles animado y hablante. Las
personas no sólo interactúan, ellas superan vastas distancias, descubren
nuevos medios de comunicación, hacen esfuerzos extraordinarios para
trascender el tiempo y el espacio. Por lo tanto, todo se mide de acuerdo a la fuerza de la conexión
entre una cierta creación y su entorno. La intensidad de nuestro
desarrollo depende de la cantidad y capacidad de las conexiones entre
nosotros, en otras palabras, de la interdependencia, la garantía mutua y
la integración que se revela por todo el mundo. Es imposible alcanzar al Creador si yo
no los veo a todos como opuestos y oponiéndose a mí, odiados por mí y
odiándome. En cada detalle debo elevarme por sobre el habitual enfoque
superficial hasta un nivel más elevado. Necesito pedir ayuda del
Creador y construir apoyo en un grupo al representármelo como una parte
de mí. De hecho el mundo entero, todas las
personas, animales y plantas, todo el nivel inanimado de la naturaleza,
todo el universo, es mi alma. Pero yo estoy separado de esta por ese
poder de la imaginación que el Creador insertó en mí y por lo tanto no
puedo discernir ni ver la cercanía entre nosotros. Esto es demasiado
para mí. Pero los cabalistas me sugieren usar un
grupo, una pequeña parte del mundo que puedo imaginar como mi alma. Es
decir que yo necesito aferrarme a mis amigos con mi corazón, unirme con
ellos, traer de regreso a mí esos Kelim (deseos), contrario al poder de
mi imaginación que los representa como si estuvieran por fuera de mí. Se entiende que no puedo hacer esto
solo, aquí se requiere de la Luz superior. Esta me separó de esos Kelim,
entonces que ella corrija ahora mi “visión” presente y los traiga de
regreso, hacia adentro. Y entonces sentiré que estoy recuperando mi
alma. Me sumerjo en los amigos, me fundo con ellos, o los abrazo y los
pongo en mi interior, no importa cómo lo digamos. Lo principal es hacer
que suceda: unidad, unicidad, garantía. Al construir una conexión mutua
entre nosotros, hasta ese grado yo sentiré lo que se siente en el alma:
la revelación del Creador. Con respecto al periodo actual, a
nuestros tiempos, un pequeño grupo no es suficiente. Nosotros
necesitamos conectarnos con los grupos dispersos en todo el mundo y
después con el mundo entero. Esta es la tarea que hemos recibido. En su esencia, la generación presente
está lista y está llamada a corregir toda el alma compartida. Esto queda
claro por la crisis mundial, por el despertar de las personas y la
continua corrección en todo tipo de lugares. Pero lo más importante que necesitamos
entender es que el grupo es el alma. Incluso cuando en realidad el alma
incluye todos los niveles, todos los mundos, la Maljut del Infinito,
pero al menos por ahora debemos enfocarnos en nosotros, los miembros del
grupo. Un amigo es alguien que trabaja conmigo y quiere alcanzar la
unidad como yo, de manera que ninguna “brecha”, ninguna separación, nada
permanezca entre nosotros. Exactamente de esta forma debemos definir y
señalar las fronteras del grupo. En este caso, si existen cientos de
miles de nuestros simpatizantes en el mundo, el grupo mundial sólo puede
contar con unos cientos de personas, aquellos que entienden la idea,
que trabajan en ella sin cuestionamientos y que usan su resistencia
natural para crear una conexión incluso más fuerte. Al fin y al cabo,
todo contiene su opuesto, el cual hace posible que éste se establezca.
Entonces, necesitamos estar felices cuando descubrimos defectos, después
de todo, el amor se revela por encima de ellos. Alguien que es capaz y está dispuesto a
trabajar de esta manera es llamado un “amigo”. El resto, por el
momento son “espectadores” Por supuesto, yo no subestimo a nadie, cada
uno debe examinar dónde está.

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