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1.5.13

 Todas las cinco fases, desde la fase de la raíz hasta la fase cuatro, se conectan en el esfuerzo de la persona. Aunque nosotros nos esforzamos sólo en lo que respecta a la intención, sólo con respecto a la naturaleza humana en nosotros, también hay otras capas en el deseo en las que somos manejados y no tenemos libre albedrío. Estas capas de deseo son similares a nuestras necesidades físicas y están incluidas en nuestro trabajo; éstas operan en nosotros mientras que nosotros no podemos influir en ellas de ninguna manera. Como dice Baal HaSulam en el “Prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, los elementos de la naturaleza inanimada, vegetativa y animada ascienden y descienden junto con el nivel humano, sin tener sus cuentas propias.
Pregunta: ¿Significa esto que en la espiritualidad también hacemos cosas que no las realizamos por nuestra elección?
Dr: Laitman Por supuesto. Lo mismo también ocurre en nuestro mundo, puesto que este es una réplica exacta de la espiritualidad. Yo no necesito trabajar sobre la multitud de fuerzas espirituales que no pertenecen al nivel humano. En el plano humano también tengo que aclarar primero las cosas y sólo después realizar correcciones. En primer lugar, yo debo aclarar exactamente dónde debo esforzarme para poder otorgar de tal forma que pueda esto llevar a resultados reales. Lo más importante es diferenciar entre el “área de trabajo” y la de “no trabajo” y poner mucho esfuerzo en la primera.

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