La esperanza de vida de la persona que vivió hace doscientos o
trescientos años, no era más de 36 a 40 años en promedio. Para ellas el
tiempo fluía lentamente, de manera uniforme, a pesar de que para ellas
la vida era dos veces menos que la de nosotros. Mientras que para
nosotros no hay suficiente tiempo para nada, el tiempo “corre” y de
repente nos volvemos viejos y morimos. Nosotros sentimos el tiempo de manera
diferente, debido a que el valor del tiempo es diferente. El número de
actividades que podemos incluir en cada momento en el tiempo ha
cambiado. Por lo tanto, el tiempo es también muy saturado, denso. Esto no está conectado con los temores,
tensión, o cualquier tipo de expectativa que tenga la persona; este es
un problema mucho más complejo. Cuanto más nos desarrollamos, más nos
separamos del mundo animal. Un animal puede vivir calmadamente. Éste
no tiene ningún concepto del tiempo: Si tiene que echarse, se echa, si
tiene que cazar, caza, etc. Es decir, para el animal todo está
determinado, todo ocurre de acuerdo a las estaciones del año, todo ha
sido considerado. La naturaleza le muestra exactamente qué hacer y éste
no tiene ningún problema con el tiempo. El animal nunca se retrasa.
Pero mientras más humanos nos volvemos
en nuestro desarrollo, más problemas tenemos con el tiempo. Esto se debe
esencialmente a que nosotros queremos renunciar al concepto de la
“sensación de tiempo”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.