Por lo tanto, debemos preguntar, ¿por qué entonces, los
cabalistas obligan a cada persona a estudiar la sabiduría de la Cabalá?
En realidad, existe algo grande aquí, digno de publicitarse: Existe un
maravilloso, invaluable remedio para aquellos que se ocupan de la
sabiduría de la Cabalá. Aun cuando ellos no entienden lo que están
estudiando, despiertan sobre sí las Luces que circundan sus almas. Muchos preguntan por qué debemos
estudiar. No todos son atraídos al estudio y a la mayoría de las
personas ni siquiera les gusta estudiar. Es especialmente difícil cuando
tienen que estudiar lo mismo todos los días sin ver ante ustedes el
mundo espiritual, sin sentir este material. Todo esto es cierto pero
nosotros estudiamos para atraer la Luz Circundante hacia nosotros. Este es el único medio que ha sido preparado para nosotros por los sabios de la época del Talmud,
quienes nos dieron el poder de la Torá en vez de los sufrimientos para
que seamos capaces de corregir nuestro ego, la inclinación malvada.
Gracias a esto nosotros debilitamos gradualmente los poderes de nuestro
ego, una y otra vez, a través de ascensos, descensos al descubrir cada
vez estratos adicionales y neutralizar sus poderes. Así avanzamos, gracias a la preparación
correcta hasta que corregimos una cierta parte de nuestra naturaleza la
cual está dispuesta a aceptar la Luz Circundante que ya llega como una
Luz interna, gracias al Zivug de Haka’a (copulación de golpe)
la intención correcta, la Luz se esparce dentro de las vasijas
espirituales. Una vasija en el mundo espiritual es la intención con el
fin de otorgar, la Luz de Jassadim. Así ya comenzamos a recibir la Luz. Los cabalistas escribieron libros para
ellos, es decir para personas que entienden el significado espiritual y
que pueden usar esos textos con el fin de atraer la Luz interna, para
que descubran la conexión entre las almas corregidas de personas que
vivieron en diferentes generaciones y en diferentes periodos y mediante
eso trajeron más Luz, el despertar de todos los deseos corregidos. Ellos
también pensaron en nosotros, en aquellos que anhelamos descubrir la
Luz superior con el fin de otorgar pero que por el momento no podemos
hacerlo por falta de la intención correcta y la organización correcta.
Si la persona puede esforzarse con la intención correcta, pura, anhela
entender lo que no entiende por el momento, ella evoca sobre sí la
influencia de la Luz Circundante. No hay necesidad de la intención correcta y la superación correcta, de las restricciones del ego, de un Masaj (pantalla), la Luz que retorna con el fin de otorgar de esta manera, dado que la
Luz Circundante responde a cada ligero despertar de la persona hacia el
otorgamiento. Entonces los cabalistas nos dan el consejo de conectarnos
primero entre nosotros. Recibimos una vasija rota y primero tenemos que
trabajar en conectarla, en alcanzar la garantía muta, la auto anulación,
en incorporarnos unos en los otros, en despertarnos, fortalecernos y
apoyarnos mutuamente sin caer o escapar de este trabajo que no parece
llevar a ningún resultado. Según el grado en el que llevemos a cabo
las acciones físicas más simples, evocamos sobre nosotros la Luz
Circundante. Esto se debe a que los mundos espirituales y los mundos
corporales no existen por separado, sólo hay una realidad. Entonces
evocamos constantemente la Luz Circundante en cada acción que realizamos
instintivamente o a propósito, ya sea en el nivel del animado para
mejorar mi salud, o en un nivel más elevado con una intención. Vivimos sólo gracias a la Luz
Circundante. Incluso los mundos del inanimado, el vegetativo y el
animado viven gracias a la Luz Circundante, la cual automáticamente se
convierte en la fuerza interna de vitalidad que le proporciona a la
materia la energía para existir. Pero la persona vive sólo gracias a la
Luz Circundante, la cual evoca mediante sus deseos. Entonces todo
depende de la preparación.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.