Podemos ayudarnos unos a otros de alguna manera, pero aun así, esto
depende del estado de la persona. Yo puedo leer algunos artículos y ser
impresionado hasta las lágrimas y un gato que descansa junto a mí puede
estar durmiendo o mirándome sin ningún conocimiento de lo que me está
pasando. De una manera similar, nosotros pasamos a través de los mismos
estados: una vez como un ser humano que llora y otra como un gato sin
ninguna comprensión. Nosotros tenemos que justificar todos
estos estados y aceptarlos como necesarios. La única pregunta es cuál es
nuestra actitud hacia ellos y cómo los utilizamos. Por lo tanto, uno
puede experimentar cualquier descenso. Sólo tenemos que utilizar todos
los medios para prepararnos para ellos a fin de no caer en un estado
completamente muerto. Todavía tenemos que arreglárnoslas para seguir
adelante, al menos en algo, y al mismo tiempo tratar
de salir de esta caída. Tenemos que construir un cinturón de seguridad
que no permita que caigamos por debajo de cierto nivel.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.