La
libre elección cambia de acuerdo a cada estado, a cada nivel, bajo la
condición de que avancemos. Sin embargo, es necesario entender que sólo
nosotros tenemos libre elección y no el Creador, porque (Salmos 148:6)
“Él ha hecho una ley que no pasará”. La Luz se encuentra en reposo
absoluto. Sin embargo, por otro lado, para toda la sustancia de la
creación, para todas las naciones del mundo, no hay libre elección. Por lo tanto, cuando miramos a los siete
mil millones de seres humanos, en su relación hacia nosotros, es
posible comprender que el Creador organiza toda la sustancia del deseo
de acuerdo a la forma en que ésta se revela: todas las reacciones que
encontramos, las dificultades y el odio que se despiertan. Este es el Aviut (espesor) del deseo con el que tenemos que trabajar, desde la forma más fácil hasta la más difícil. No es necesario esperar ningún cambio de
ellos. Todo lo que ocurra con ellos es el resultado de nuestro trabajo,
la reacción a lo que nosotros hacemos con ellos, y a través del trabajo
con la gente y la expectativa de su reacción, comenzamos a conversar
con el Creador, a ver la naturaleza. El Creador se encuentra dentro de
las personas, como está escrito, (II Reyes 4:13) “Yo habito en mi
pueblo”, Él responde a nuestras acciones. De esta forma, Él quiere
enseñarnos qué es nuestra esencia, el Aviut del deseo. Nuestros niveles de deseo no se
encuentran en nosotros, sino en las masas populares y en todos los
niveles de la naturaleza: inanimado, vegetativo y animado. ¡Si comienzan
a trabajar con ellas, entonces sentirán que todo esto es ustedes! El
Creador se encuentra dentro de todo este deseo y quiere que aprendan lo
que Él está dándoles y ustedes son ese punto que debe unir, conectar a
sí mismo todo el Aviut del deseo, sus nueve Sefirot inferiores. La Nukva se queda con un punto de Keter en el mundo de Atzilut y todas sus nueve Sefirot inferiores se encuentran por debajo. Todo el trabajo de ella es elevar gradualmente sus nueve Sefirot inferiores que se encuentran en los mundos de BYA y el mundo de Atzilut y volverse igual a Zeir Anpin, al Creador, para estar cara a cara (Panim be Panim) con Keter. Así es como ella alcanza la conclusión de su corrección. Por lo tanto, como resultado de este
trabajo, nosotros empezamos a descubrir la fuerza que está detrás del
mundo entero, de los siete mil millones de personas. Dentro de cada una
de ellas se esconde un deseo infinito de recibir que fue creado por el
Creador, Maljut del mundo del Infinito. Ahora, nos parece que
ellas son activadas por los deseos humanos simples y mundanos de dinero,
poder, conocimiento, lo que les preocupa es sólo comida, sexo,
familia y diversos placeres para vivir tanto como sea posible de una
manera más tranquila y sufrir menos. Sin embargo, después de esto,
descubrimos en ellas un deseo mucho más profundo, este nivel de deseo
se abrirá y desplegará la era de los “días del Mesías” desde lo más
fácil hasta más difícil. Sin embargo, nosotros también estaremos ya
preparados para una mayor corrección. Si miramos al mundo de la forma correcta
desde el punto de vista de ustedes, lo verán todo como el campo de
trabajo que deben llevar a la adhesión con el Creador, cada persona es
sustancia del deseo desde el cual el Creador se vuelve hacia ustedes.
Repetidamente intenten imaginarse a sí mismos en un estado como este y
verán lo fácil que se vuelve el mundo. Nada existe además del Creador y
la criatura. La criatura son ustedes, el Creador es todo lo que se
esconde detrás de toda esta sustancia, y por fuera de esto, no existe
nada.
Al parecer, siempre están hablando con
el Creador y conversando con Él y toda esta sustancia es el adaptador
con cuya ayuda ustedes pueden estar en conexión con el Creador. Sin esta
sustancia, no sentirían ni entenderían al Creador. Ustedes no estarían
dispuestos a mantener una conexión mutua con Él.

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