HaVaYaH significa
Providencia privada, donde el Creador lo es todo, Él no necesita que
los habitantes de las casas materiales le ayuden. Elokim en Guematria es HaTeva
[Naturaleza], donde el hombre se comporta de acuerdo a la naturaleza
que Él inculcó en los sistemas del cielo y la tierra corporales, él
mantiene esas reglas al igual que el resto de los seres corpóreos. Aun así, él también cree en HaVaYaH, es decir, en la Providencia privada. Con ello, él una a una con la otra, “ellas se convirtieron en uno en su mano”, así él trae gran alegría a
su Creador y trae iluminación a todos los mundos. Este es el significado de los tres
discernimientos, mandamiento, transgresión y permiso. El mandamiento es
el lugar de la santidad, la transgresión es el lugar de Sitra Ajra y el permiso no es ni un mandamiento ni una transgresión. Más bien, es el lugar en el que pelean la santidad y la Sitra Ajra. Cuando la persona hace cosas permitidas, pero no se dedica a la santidad, todo ese lugar cae en el dominio de Sitra Ajra. Cuando la persona se hace más fuerte y se involucra en cosas
permitidas para realizar unificaciones tanto como puede, ella devuelve
el permiso al dominio de la santidad. Este es nuestro trabajo. Esta era la
meta de la creación: crear a un ser humano que se volviera similar a la
Fuerza Superior. A medida que se desarrollan, los seres creados se
acercan al estado en el que empiezan a tener una oportunidad de libertad de elección,
cada uno a su tiempo. Si la persona llega a este umbral, más allá del
cual se supone que debe obtener la libertad de elección, entonces el Creador le trae a un grupo, pone su mano en la buena fortuna y le dice: “¡Tómala!”. Si la persona acepta, es decir, si ella
quiere volverse en dirección a la Fuerza superior a través del entorno,
hacer coincidir sus propiedades, concordar con ella y justificarla, lo
cual significa adhesión con el Creador, entonces ella comienza
gradualmente a revelar su mal. El mal es una propiedad especial, la
fuerza que se revela en la persona en contra de su acercamiento al
Creador. De manera práctica, esto se expresa en el rechazo que siente
con respecto al entorno, en la reticencia a acercarse a él. La fuerza que actúa contra el Creador, llamada “Faraón”, se revela. Todos los villanos y los pecadores descritos en la Torá
son, en esencia, una fuerza, que lucha supuestamente contra el Creador.
Pero, obviamente, todos estos pecadores son despertados por Él, porque
“No existe nadie más aparte de Él”. De diversas maneras, todas ellas
repelen a la persona de la santidad, es decir, de la adhesión con el
Creador, de la obtención de la fuerza de otorgamiento y el amor por los
amigos, a través de la cual ella llegaría al amor por el Creador, a la similitud de propiedades. Los estados que se le revelan a la
persona de que su naturaleza ha sido progresivamente removida del
Creador y es opuesta al otorgamiento y amor son llamados pecados. Si
ella los vence, los utiliza para acercarse al Creador a través del
entorno, los estudios, la Luz que Reforma, esto es llamado un mandamiento. La oportunidad de elegir cómo lidiar con
el mal expuesto, de corregirlo o no, es llamada la zona de libre
albedrío. Hay personas quienes han alcanzado el nivel de desarrollo en
el que estos estados se les revelan: un mandamiento, transgresión y el
lugar de la libertad de elección. Esto puede pertenecer al período de
preparación, así como directamente al trabajo espiritual práctico. Si la persona trabaja en el otro lado de la frontera del mundo espiritual (el Majsom),
entonces, al revelar su mal, ella siente la fuerza, opuesta al Creador,
y comienza a trabajar con estas fuerzas en la práctica. El Creador
manifiesta Su manejo como absolutamente bueno tanto para los pecadores
así como para los justos. Este poder de otorgamiento y amor es opuesto a
la persona, como un modelo. Cuando éste desaparece, la persona
necesita obtener del grupo este ejemplo de manejo. Por medio de diversos
artilugios, ella necesita, con la ayuda del grupo, ser semejante a este
manejo, que es llamado Elokim. Maljut que alcanza la propiedad de Bina es llamada Elokim. HaVaYaH es la Luz de Jojma, investida en la Luz de Jassadim, en Elokim. Por lo tanto, nosotros logramos la unidad de HaVaYaH – Elokim, investida de la Luz de Jojma en la Luz de Bina, Jojma en Jassadim. La persona que ha elevado su deseo, Maljut, al grado de Bina, a la santidad, al atributo de otorgamiento, puede obtener toda la Luz de Jojma. El Creador se revela en esta vasija que la persona corrigió hacia el otorgamiento. Así HaVaYaH se une con Elokim. En esta frase “la unificación de HaVaYaH – Elokim” está todo nuestro trabajo, toda la realidad y la meta del desarrollo, el final de la corrección.
Es un milagro ver cómo la causa de la creación, todo el proceso de su
desarrollo y el resultado final, encajan en esta pequeña fórmula
cabalística.

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