Por
encima de la razón significa por sobre mi estado actual, por sobre la
forma en que siento y entiendo con mi mente simple. De repente ocurre
algo desagradable, me siento totalmente confundido, no puede aceptarlo
de ninguna manera y simplemente me separo de la realidad. Primero tengo que relacionarme con ello desde la perspectiva llamada Beit Shamai que es aceptada en el Talmud.
Es como un evaluador que escribe un informe sobre el estado actual
haciendo una lista de todos los hechos, como si yo evaluara una “novia
exactamente como es”. Yo evalúo el estado en el que estoy: Esto es lo
que siento, y esto es lo que entiendo, y tengo que estar en esta
sensación y realización hasta que ellos cambien. Hay otro enfoque llamado Beit Hillel, y hay una disputa entre los dos. Desde la perspectiva de Beit Hillel,
ustedes deben aceptar su estado como el final de la corrección: “Todo
es bueno, agradable y lo envía el Creador; es simplemente ideal”. Este
es el estado que yo debería alcanzar, sin anular la evaluación de Beit Shamai, es decir, sin anular el estado real. El estado permanece y por encima de él, yo establezco el segundo estado real. Cuando alcanzo un estado compatible con el Beit Hillel,
yo siento que es bueno en mis nuevas vasijas, entiendo y siento en mis
nuevas vasijas de percepción que este es el mundo real de Ein Sof
(Infinito). No es que solo reciba cierta iluminación pequeña y esté de
acuerdo y yo mismo me anule, sino que en realidad siento plenitud en mis
nuevas vasijas. Cuantos más cambios, más ascensos y descensos haya
abajo, más arriba de ellos puedo construir mis nuevas vasijas de la
manera opuesta. Esto funciona como un circuito eléctrico
que transmite fases positivas y negativas de corriente alterna a la
corriente continua. Por lo tanto, yo tengo que trabajar en dos niveles.
En un nivel,
trabajo con lo que mi cuerpo siente, con lo que mi mente entiende y
por encima de eso, por encima de mi vasija natural, establezco una nueva
vasija en la que tengo que ver que “la novia es linda y modesta”. Si construyo correctamente mi nueva
vasija y percibo correctamente a la novia, yo descubro que el novio
aterriza en mi vasija (“novio” y “tierra” en hebreo tienen la misma raíz
hebrea). De esta forma nosotros alcanzamos el acoplamiento llamado “la
cena del novio”, según el nombre del llenado. ¡Cuando alcanzo este estado, puedo ver
que yo también estaba antes en la cena del novio! Pero mis vasijas no
estaban listas, entonces no sentía el sabor de estar en el palacio del
Rey, sino el de alguna choza miserable en la corporalidad. En vez de los
manjares, la mesa con platos de oro, plata, de la maravillosa música y
de los deliciosos aromas de la cena del Rey, con mis sentidos corruptos
sentía un sabor amargo. De hecho, yo no estaba en este mundo, en primer
lugar, sino en el mundo de Ein Sof y es sólo a causa de mi corrupción que en vez de él, veía este mundo.

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