El
deseo de recibir construye estas ciudades, así avanza hacia la meta
que le parece buena y deseable al ego. Yo tengo este mundo, pero en él y
en esta vida, también tengo la intención de alcanzar el próximo mundo.
Espero elevarme por encima de esta vida, ver ambos mundos, deshacerme
de todos mis problemas, del asunto de la vida y la muerte. La muerte es el peor problema para el
hombre. La persona hoy en día lo tiene todo y el mundo es abundante. Si
les diéramos a las personas que vivieron hace 100 años lo que un hombre
moderno promedio tiene hoy en día, seríamos incapaces de describir la
gran alegría que experimentarían. Imaginen que ustedes tuvieran que lavar
en el río, comer sólo pan, cebolla, beber agua sucia, vivir sin
servicios como agua, electricidad y además vivir sólo la mitad o
incluso con solo un tercio de la esperanza de vida que tenemos hoy. Hoy
lo tenemos todo, vemos la desesperación y la falta interés en la vida
que todo hombre siente. ¿Cómo puede ser eso?. La persona de hoy no pregunta acerca de
la vida misma y cómo manejarla. En el pasado, su mayor preocupación era
el suministro de alimentos para sí misma, para su familia y no pensaba
en el hecho de que podía morir algún día. Pero hoy en día ella piensa en ello y se
pregunta: “¿para qué vivo si finalmente moriré?” En este caso, la vida
misma no vale mucho, por lo tanto hay una creciente demanda de
antidepresivos y drogas. Esta es una pregunta crucial para la persona
dado que si viviéramos para siempre, no tendríamos ningún problema en
absoluto. Por lo tanto, las personas que desean
descubrir el secreto de la vida se sienten atraídas por el misticismo.
El secreto de la vida no es parte de la vida misma, no hay ningún
secreto en la vida. El secreto está en el punto de la muerte, en el que
desaparecemos cuando el espíritu de la vida nos deja. De allí surge la
pregunta “¿cuál es el sentido de mi vida?”. Ella nos cuestiona: “¿Cuál
fue la finalidad de mi vida si ahora ha llegado a su final?” La persona que quiere encontrar una
respuesta a esta pregunta y si no puede hacerlo, ella está dispuesta a
destruir el mundo entero. Entonces, cuando las personas llegan al
estudio de la sabiduría de la Cabalá, son muy felices, pensando que
ahora entenderán de qué se tratan la vida, la muerte y que verán el
próximo mundo mientras todavía están con vida. Ellos se apresuran a
adquirir nuevos alcances y adquisiciones. Esto significa que el ego, Faraón, se traga el anhelo por el Creador llamado Yashar El
y lo usa para sí mismo. Él permite que la persona avance en el estudio
de la sabiduría de la Cabalá: que estudie más y que sea activa. Lo más
importante es que ella alcanza la meta, descubre el mundo por venir y
se los lleva a Faraón. Esto es lo que Faraón, o el ego, dice. ¿No
estudian todos ustedes con esa meta?
A veces nosotros anhelamos más la
espiritualidad, luego Faraón lo jala todo hacia sí mismo. Entonces nos
caemos y nos elevamos de nuevo. Las contracciones y expansiones se
alternan, como las de los pulmones o del corazón, como una bomba o las
fases de la corriente alterna. Cada proceso dinámico y cada movimiento
tienen que tener dos estados polares.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.