Hay dos niveles de avance. Uno de ellos se caracteriza por los intentos
y esfuerzos para hacer algo con la comprensión de que todo esto no
proviene de ustedes, que el odio que estalló entre ustedes es
verdaderamente odio sin sentido y es el resultado de la ruptura del alma. La aparición del odio es necesaria a fin
de corregirlo y de revelar al Creador en el estado corregido y unido.
¡Lo que se revela en estos duros descubrimientos es en verdad
maravilloso! Ya ven claramente cuánto se desintegran. Si comienzan a conectarse por encima
de esta ruptura, al menos un poco, entonces aparecerá en ustedes la
condición para descubrir al Creador, que se revela sólo donde ocurrió la
ruptura y ahora la conexión. Deben entrar en la oración
común, en un estado en el que se vuelvan hacia el Creador con una
petición. Ustedes no están listos para conectarse por sí mismos. Así que
deben pedir que Él los reúna y los conecte. Tomen un libro de rezos común que todos
utilicen. Los miembros de la Gran Asamblea, cada uno de los cuales era
un gran cabalista, lo prepararon hace cerca de 2200 años. Sidur (libro de rezos) viene de la palabra “Seder”
(orden). Todos los textos citados en el libro de rezos son peticiones
secuenciales de la persona al Creador para que el Creador la corrija en
un grupo. En principio, todos estos son rezos
comunes. Sólo el cinco por ciento aproximadamente son rezos personales.
Estos se leen en la mañana, cuando la persona se despierta y se vuelve
personalmente hacia el Creador, porque ella todavía está sola, no hay
ninguna conexión en absoluto con nadie ni con nada, sólo comienza a
recuperarse gradualmente. Esa es la forma en que está estructurado el
texto. Luego ella se pone en contacto con los
demás, al salir de su casa e ir a algún lugar de encuentro general,
para el rezo general. Esencialmente ella alcanza un estado en el que
comienza a sentir a los demás, al grupo y alcanza un rezo compartido
general. Este rezo compartido general es una petición por la conexión. Todas nuestras peticiones se derivan de
la vasija colectiva. En todos los rezos está escrito: “Nosotros,
nosotros, nosotros”, nunca dice “yo”, excepto al principio de las
oraciones durante la mañana, cuando uno se despierta, aparentemente
entre en calor y se recupera del sueño. Así que la sensación de la ruptura que
pasa por sobre ustedes, tiene que estar en su conciencia como algo muy
importante y necesario, como algo muy correcto y bueno. En otras
palabras, la sensación de odio, la incapacidad no sólo para reunirse y
hablar, sino incluso para ir al grupo, “¡Me quedaré en casa, no puedo
estar junto a ustedes!”, es la sensación de la vasija rota, del alma
rota. Si se reúnen a pesar de todas sus sensaciones y pensamientos,
entonces, al elevarse por encima de ellas, se hace una corrección
en la que se revela al Creador. Así que lo que está ahora ante de
ustedes es una acción absolutamente clara; lo que hace falta es que la
realicen. Pueden intentarlo por sí mismos. Si
resulta, bieno y si no, entonces inviten a algún otro grupo para que
venga y sea invitado de ustedes. Vale la pena invertir dinero para
reunirse. Ellos no se llevan bien entre ellos y ustedes no se llevan
bien entre ustedes. Por lo tanto, reúnanse, comiencen a organizar talleres,
discusiones, a hacer una comida compartida y a cantar algunas
canciones. Organicen esto ustedes mismos sin involucrar al grupo
central; no es necesario siquiera que vean nuestras clases durante unos
pocos días con tal de que trabajen sólo unos con otros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.