No, eso no es un sustituto. No sabemos qué es nuestra intención. Las
intenciones las construyen en nosotros la Luz que otorga. La persona no
tiene conexión o control de su intención. Mis intenciones las determina mi
situación actual. Yo no soy capaz de crear una intención en mí según mi
deseo. No puedo sentarme,tratar de no pensar en un elefante blanco y
luego obligarme a pensar en un caimán verde sin distraerme. Todas mis intenciones son el resultado
del estado en el que me encuentro. Yo no puedo encender un botón para
activar o desactivar una intención, cambiar la intención de una a otra.
Eso es imposible. Tengo que trabajar con el entorno,
difundir, estudiar y debido a mi energía, esfuerzos e inversión, la Luz
que Reforma vendrán y cambiará mi intención. Yo no controlo mi intención,
sólo puedo, a través de mis esfuerzos y oraciones, invitar a venga una
respuesta a mi deseo de cambiar, lo cual vuelve a mí como un bumerang y
la Luz superior me cambia. Yo no soy capaz de construirla por mí
mismo; es como hacerme nacer a mí mismo. Sólo es posible influir de tal
forma que suceda. Pero esa influencia es todo mi trabajo. ¿Cómo soy
capaz de despertar la Luz para que produzca dentro de mí la intención
correcta?. Mi oración, mi MAN (Mayin Núkvin,
aguas femeninas) depende de mis expectativas. Así que necesito estar en
contacto con el grupo, el trabajo mutuo, la envidia, la lujuria, el
honor en relación a los amigos, admiración por lo que ellos valoran y
lo que no. De esta manera yo puedo adquirir al menos algún tipo de
deficiencia por el otorgamiento, a pesar de que mientras tanto, ellos son egoístas, Lo Lishmá (no en beneficio de Él). Pero por mí mismo, no puedo cambiar mi
ser interior, dirigirme yo mismo hacia ciertos pensamientos e
intenciones. Yo no tengo ese panel de control con el que pueda
calibrarme correctamente.

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