Entiendo que no puedes descender al nivel de la calle. Es muy difícil. A
menudo, es mucho más fácil ascender a descender. Sin embargo, esta
etapa tiene que cubrirse. Por ejemplo, Baal HaSulam ascendió por su cuenta, pero con el fin de escribir El Estudio de las Diez Sefirot, le pidió al Creador que le bajara. En su artículo “La profecía”, Baal HaSulam escribió: “aunque
descienda de mi grado sublime, debo hacerle una súplica sincera al
Creador, que me conceda el alcance y el conocimiento de la profecía y la
sabiduría, y de las palabras por medio de las cuales pueda yo ayudarles
a las personas desamparadas del mundo, para elevarlas al mismo grado
mío de sabiduría y agrado”. ¡Descender hasta estas personas es muy
difícil! ¡Es anti espiritual! ¡Va en contra de toda la creación; es
difícil incluso en este reino! Un verdadero maestro que pueda bajar al
nivel de un niño y hablar con él de igual a igual es un profesional raro
y maravilloso. Por lo general, esto se hace mecánicamente. En los talleres, ustedes deben practicar
el pensar como lo hacen las personas comunes, sentirlas y hablar con
ellas a su nivel. Al mismo tiempo, esto es muy peligroso. Traten de
hacerlo con mucha precisión y midan su capacidad para jugar como si
fueran una de ellas. Tienen que aprender cómo hacer la
transición entre nuestro nivel y los grados inferiores. Ustedes deben
cambiar dinámicamente entre los distintos niveles y estar en diferentes
estados: ser como un hombre, una mujer, un niño, una persona más o menos
educada, o un ignorante. Deben jugar estos roles muy en serio y sentir
sus reacciones, necesidades, demandas y opiniones. Al mismo tiempo, ustedes tienen que
permanecer en su propio nivel y aun así “investirse” en la imagen de
ellas. A esto se le llama “Levush” (vestiduras). Sólo entonces podrán establecer un buen contacto con ellas. Digamos que el nivel de ustedes les
permite definir los grados de las otras personas. ¿Cómo pueden descender
desde su nivel y entrar en contacto con ellas? Este proceso se llama un
“descenso”, “investidura”, se trata de una maniobra pedagógicamente
espiritual. Los maestros utilizan este método subconscientemente. En
nuestro sistema, esto debe medirse con precisión. Deben hacer un Zivug de Aka’a
(cohesión con la Luz) especial; es decir, que deben transformarse en un
estado más bajo y hacer contacto con la gente común de forma que ambos
estados se fundan. Es un trabajo muy interesante que tendremos que
aprender a hacer. Es por eso que hemos sido llamados “los maestros de la
humanidad”. Es muy bueno que ya tengamos una demanda
de este tipo de trabajo. Traten de hablar sobre estos temas con los
demás. En realidad de esto es de lo se trata El Estudio de las Diez Sefirot.
Todo nuestro trabajo también es sobre esto. Entonces, al trabajo en
estos estados entre ustedes, comenzarán sentirse internamente.
Además, es interesante porque cuando uno pasa por estos estados, cuando se inviste en numerosos y nuevos Partzufim,
uno se vuelve “redondo” e igual al mundo del Infinito. Este es el tipo
de conexión entre las personas a través del cual se produce la unidad,
el amor y la fusión completa.

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