Se requiere de una fuerza externa para aplastar nuestro ego.
Vemos que no estamos consolidados en nuestros corazones. Es imposible
rasgar la membrana del corazón. Este saco lleno de sangre hierve y late
dentro de nosotros, midiendo cada segundo que nos queda de vida y
nosotros no podemos hacer nada con respecto a esto. Lo que se requiere
es una fuerza externa que conecte nuestros corazones. Es posible invitarla solamente por medio de la intención correcta mientras estudiamos de las verdaderas fuentes cabalísticas de Baal HaSulam y Rabash. Entonces debemos tratar, tratar y tratar constantemente de hacerlo. No existe otra posibilidad.
Deben intentar anular la pared de hierro
que existe entre ustedes y sentir cuanto separa esta entre sus
corazones. ¡Traten de irrumpir a través de ella!

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