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17.5.14

Baal HaSulam, “Shamati 59″ Sobre la vara y la serpiente: El Señor le dijo: ¿Qué es eso que tiene en tu mano? y él dijo: Una vara.

Él dijo: arrójala al suelo…se convirtió en una serpiente; Moisés huyó de delante de esta (Éxodo 4). Debemos entender que solo existen dos grados, la Kedushá (Santidad) o la Sitra Ajra (el otro lado). No hay estados intermedios, pero la misma vara en sí se convierte en una serpiente, si se la arroja al suelo. La mano significa alcance, de las palabras, “si la mano alcanza”. La vara significa que todos los alcances de uno están construidos sobre el discernimiento de importancia inferior, lo cual es fe por encima de la razón. (Esto se debe a que la fe es considerada como tener importancia inferior y como bajeza. Uno aprecia las cosas que se invisten dentro de la razón). La razón se alcanza en la mente, el corazón, es decir que es mi estado actual en el cual me siento, me veo a mí mismo, al mundo, quiero avanzar hacia la meta del amor, otorgamiento y conexión. Yo hago lo que los cabalistas dicen en sus libros, sigo el consejo del maestro y los amigos, pero todo resulta exactamente al contrario. Esto es lo que descubro dentro de la razón. Es importante la forma de relacionarme con esta, este es un punto importante. ¡Sin importar lo que sienta, lo importante es cómo me relaciono con lo que siento!. Lo que siento es llamado razón y tengo que relacionarme con mis sensaciones por encima de la razón. Esto significa que sigo la fe de los sabios, la grandeza del maestro y la grandeza de los amigos al mantenerme en la fuerza superior. Cuando no tengo más fuerza, les pido fuerza al Creador y a los amigos. Yo sigo avanzando aunque sea de acuerdo a mi corazón y mente, veo que estoy en un callejón sin salida en relación al trabajo en el grupo, en la difusión y en el estudio. De acuerdo a mi corazón y mente no hay forma de alcanzar nada sino desesperación ante el Majsom (barrera) bloqueado. Veo que estoy frente a una pared y no puedo hacer nada. Pero me relaciono con este obstáculo en fe por encima de la razón, sigo en otorgamiento como si tuviera fuerzas, mente y corazón, como si estuviera lleno de entusiasmo. Debo operar de esta manera, aunque ciertamente mi ego no me permite hacerlo así. Aquí convierto la serpiente en una vara al tomarla en mi mano Sin importar lo que ocurra, el estado en sí mismo no importa, porque este está arreglado por el Creador. Lo importante es cómo me relaciono con este estado. Si me relaciono con este de forma simple, directa, es llamado dentro de la razón. Entonces  me quedo sin fuerzas, pienso que la meta es inalcanzable y dejo el camino. Sin embargo, puedo avanzar en fe por encima de la razón, aquí necesito la ayuda de los amigos, garantía mutua y un horario diario de apoyo.

Todo depende del cálculo, de la decisión que fue aceptada desde el comienzo?

Un ser humano es diferente a un animal en el hecho de que tiene un Rosh con el que decide cuanta Luz puede recibir con el fin de otorgar. Los deseos con que yo recibo son llamados Toj del Partzuf espiritual (del cuerpo). La parte en la que no puedo recibir es llamada Sof (final). Lo que se deduce de esto es que a través de esta decisión yo divido mi realidad y me divido todo yo en tres partes. La parte en la que recibo una decisión es el Rosh (cabeza),  esta es mi parte más importante, gracias a la cual soy llamado hombre y soy diferente a un animal. Un animal tiene sólo un deseo sin división en cabeza, torso, y final. Esto significa que está dominado por la Luz directa que influye en él y responde en consecuencia. Entre estas influencias, en el medio, no hay cabeza; no hay ninguna restricción. Es por esto que el animal está absolutamente ligado al Creador por el instinto. El animal no comete errores, sino que siempre lleva a cabo las órdenes del Creador. Por lo tanto, los ángeles pertenecen al nivel animal. Pero el hombre toma en cuenta cuánto se parecerse al Creador y por eso comete errores. ¡Él tiene una cabeza por medio de la cual se vuelve independiente! Así que él no utiliza todo su deseo, sino que lo divide en partes y construye un Partzuf espiritual. Al principio sólo tenemos un deseo y llevamos a cabo una restricción en él. De esta manera recibimos la posibilidad de considerar qué más que hacer con el deseo; nosotros estamos trabajando con la cabeza. Trabajar en la cabeza contra el deseo, no de acuerdo a sus deseos, sino de acuerdo a mi cálculo, es llamado un Masaj (pantalla). Esto significa que la pantalla es deseo + restricción + decisión de parecerme al Creador,  mi meta la construyo a partir de la cabeza y la intención. Debemos acercar en la medida de lo posible todos estos conceptos hacia nosotros, porque ya estamos en ellos. Tan sólo debemos aclarar qué es la cabeza, dónde está la pantalla, dónde está la restricción, dónde está la intención, cómo puedo recibir y cómo divido el deseo desde aquí para allá. Es como si yo estuviera en una dieta, eligiera el plato que me llevará hacia qué, cuanto se me permite comer y qué no. Nosotros hacemos un cálculo de este tipo con la cabeza del Partzuf, y después de eso realizamos esta decisión en el cuerpo. Todo esto es muy claro, la única pregunta es ¿para quién estoy haciendo esto?. Esta es la única pregunta, toda la diferencia entre lo físico y lo espiritual está en ella. En el mundo físico mantenemos una dieta con el fin de lucir bien y estar sanos. Mientras que en el mundo espiritual, lo hacemos con una intención diferente: con la esperanza de estar dándole contento al Creador.

De Rabash, artículo, “Sobre mi lecho en la noche“: “En mi lecho durante la noche lo busqué a quien ama mi alma“, para que me saque de ella, dado que la Nefesh de Kedushá pertenece a la asamblea de Israel, ella está en la otra tierra, impura y la pide a Él, a aquel que ama mi alma que me libere de ello, de la tierra impura.

Esto significa que Nefesh de Kedushá está en bajeza, la Nefesh de Noga hace lo que quieren las tres Klipot impuras. Por lo tanto se concluye que la Nefesh de Kedushá debe tolerar el gobierno de las Klipot impuras, las cuales la gobiernan. Es por esto que la Nefesh de Kedushá  pide ser liberada de este exilio. A menudo nos topamos con un estado como este llamado “”sobre mi lecho en la noche”. La pregunta es, cómo aclararlo, cómo contender con este y usarlo para avanzar. En cada uno de nosotros operan tres fuerzas: Nefesh de Kedushá, Nefesh de las tres Klipot impuras y Nefesh de Klipat Noga, la cual no pertenece a la Kedushá ni a las Klipot impuras y nos da libertad de elección. Entonces algunas veces nos inclinamos en dirección a la Kedushá y algunas veces hacia Tuma’a (impureza), dependiendo de quién esté dominándonos. A veces la iluminación  nos llega de Arriba y se despierta en nosotros la Nefesh de Kedushá. Mientras tanto, no se trata de la verdadera Neshama, nosotros aún no tenemos una Neshama, pero la Luz se revela en el lado derecho, en el lado del otorgamiento. Entonces comenzamos a tener más aprecio por el otorgamiento, por dar y por la conexión. Sentimos la iluminación en ello y de tal forma lo preferimos de manera egoísta. La vez siguiente es lo opuesto, nada nos ilumina con el poder del otorgamiento, desde el lado derecho, con la Nefesh de Kedushá, entonces somos atraídos hacia la Nefesh de Tuma’a, hacia el lado izquierdo. Esto significa que comenzamos a preocuparnos por todo lo que le interesa a nuestro ego. Muy pocas veces somos capaces de influir en esos dos lados, pero su acción sobre nosotros en última instancia llega expresarse en la línea media, en Klipat Noga. Así es como determinamos nuestra situación y nuestro futuro, qué decidiremos la próxima vez. Siempre se trata del futuro, porque en el estado presente no hay nada que podamos hacer. Él debe aceptarlo como algo bueno y como algo que se le entrega por su propio bien. Lo principal es no olvidar que todos los estados vienen intencionalmente desde Arriba.

Todos esos estados son organizados específicamente para nosotros de tal forma que los relacionemos correctamente. Ellos no requieren de nada de nosotros a excepción de nuestra actitud correcta, es decir la intención. Nosotros mismos no cambiamos nada en la realidad. Esta realidad está determinada: esta es Maljut del mundo de Infinito. Pero gracias a nuestra correcta relación con ella, lo cual es una conciencia de que no existe nadie más aparte de Él, el bueno, benevolente y con la ayuda de la adhesión con este poder singular que maneja toda la creación, establecemos puntos en el camino para nosotros mismos. Todo el trabajo consta de comprensión, alcance y justificación de esta fuerza activa. Específicamente debido a esos estados, a las “noches”, siempre debemos elevarnos y justificar el comportamiento superior, a pesar de la oscuridad de la noche. Esta justificación se logra al dar gracias y alabar al Creador, Su exaltación. “Yo soy el primero y Yo soy el último”, en Su relación de inmenso amor por toda la creación. Todos los estados a través de los cuales nos hace pasar el Creador, nos los da para una meta, para llevar a las criaturas al punto de adhesión con Él.

El pueblo de Israel es un grupo de personas que cortó una conexión con Babilonia debido a que recibió y experimentó un deseo único dirigido a alcanzar al Creador.

Como resultado de esto, ellos recibieron de Abraham este método de alcance basado en la “misericordia de Abraham”, en el principio y “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Está escrito acerca de esto, “No existe nadie más aparte de Él”. El Creador es la única fuerza que actúa en la realidad. Con el fin de descubrir esto, es necesario conectarse y alcanzar la equivalencia de forma con esta fuerza. Esto se descubre especialmente en nosotros a través del amor a los demás de la misma manera en que uno se ama a sí mismo. Nosotros adquirimos gradualmente el amor, de tal forma que a la fuerza superior también la descubrimos poco a poco. El medio que hace posible que nosotros descubramos la fuerza superior a través de la conexión es llamado la Cabalá. Por definición, la sabiduría de la Cabalá es un método para la revelación del Creador a la criatura en este mundo. Él se descubre según el grado en el que uno se vuelva equivalente con Sus características: otorgamiento y amor. Aquello que lo caracteriza a Él también debe caracterizar a la criatura. Entonces, las personas que sienten un impulso interno hacia este, quienes han despertado Reshimot (genes espirituales) así dentro de ellas, escuchan el mensaje de Abraham en Babilonia. Maimónides escribe acerca de esto en su libro, Mishné Torá, Las Leyes de la idolatría: Cuando tenía cuarenta años de edad, Abraham reconoció a su Creador y se puso de pie proclamándolo en voz alta a todas las personas para que ellas sepan que hay un solo Dios para el mundo entero y que es apropiado servirle. Fue y proclamó, reunió gente de ciudad en ciudad y de un reino a otro, en esa Babilonia, hasta que miles y miríadas estuvieron reunidos con él, ellos eran los habitantes de la casa de Abraham. Este gran principio fue plantado en sus corazones, se escribieron libros sobre ello, esto continuó, creció en los hijos de Jacob, en aquellos que los acompañaban y se formó una nación en el mundo que conoce al Creador. Esto nos habla de un pueblo único que ha mantenido hasta este día su singularidad. De hecho, sus antepasados ​​recibieron el despertar espiritual incluso durante el tiempo de Babilonia y con la ayuda de Abraham moldearon el concepto de “pueblo de Israel”. De hecho, se trataba de un grupo de personas que estaban conectadas con el fin de alcanzar al Creador a través relaciones únicas y especiales entre ellos. Por supuesto, por parte de toda la humanidad, de toda la Babilonia moderna, hay una cuenta especial en particular con el pueblo de Israel. Es por eso que este grupo se encuentra en tan malas, desagradables y estresantes circunstancias. Sin darse cuenta, todo el mundo le exige que cumpla con su obligación. Junto con esto, los judíos no entienden qué se requiere de ellos y las mismas naciones del mundo no entienden qué quieren de este grupo. Esto se expresa en el antisemitismo, un fenómeno bien conocido a través de toda nuestra historia. Según la medida en que podamos acercarnos a nosotros mismos, al mundo a la corrección y a la adhesión a la meta de la creación, entonces las ondas de odio, es decir, las fuerzas que quieren despertarnos para que cumplamos nuestro rol, disminuyen. Por el contrario, es decir, según el grado en el que no podemos reconocer esto, en el que no estamos listos, somos tercos y no queremos llevar a cabo nuestro papel, entonces, estas fuerzas se fortalecen e influyen en nosotros de una manera particular. Así, alguien que mira el mundo de la manera correcta puede entender que esta actitud hacia el pueblo judío,  en general hacia toda la condición del mundo, incluyendo el medio ambiente, la economía, la salud, así sucesivamente y el estado general del Kli (vasija) deben alcanzar la adhesión con el Creador dependiendo única y exclusivamente de ese grupo que debe mostrarle al mundo cómo alcanzar la adhesión con el Creador.

Baal HaSulam, “La herencia de la tierra”: Nuestros sabios dijeron que Israel no puede ser redimida a menos que todos sean un solo fardo.

Redención es cuando hay vasijas que son un deseo de recibir. Primero se revelan en nosotros con una intención egoísta a fin de recibir y corregimos su intención hacia una intención altruista con el fin de otorgar. Entonces se revela en nuestras vasijas la Luz, la presencia del Creador, de acuerdo a nuestra corrección. Así sentimos dentro de nosotros la fuerza superior, la nueva realidad superior, el mundo superior. Esta corrección es gradual, comenzando desde las vasijas egoístas rotas. Primero podemos llevar a cabo acciones sólo en este mundo, pero no en nuestros deseos, sino sólo físicamente. Nosotros nos conectamos dentro de un grupo, venimos a estudiar juntos y juntos realizamos diferentes acciones. Aun cuando nuestras acciones carezcan totalmente de la intención correcta en el corazón, aun así son benéficas y evocan iluminación desde una distancia, lo cual nos influye cada vez más. Así avanzamos gradualmente, nuestras acciones se vuelven más, más enfocadas, la conexión entre nosotros se aclara aún más hasta que adquirimos la vasija completa que es grande en su medida y en su cualidad. Dentro de ella revelamos la conexión entre nosotros con la intención a fin de otorgarnos entre nosotros y de otorgarle al Creador. Esta revelación es llamada redención. Todos los seres creados se asemejan unos a otros en eso y cada uno actúa simplemente de acuerdo a su nivel, de acuerdo a su dependencia del árbol de la vida. En general, dado que el alma general del primer hombre fue dividida en muchas almas, sus partes están en cada una de ellas. Al estar en su nivel, en su lugar, la persona comienza a sentir cuán involucrada está en la evolución de esta vida y de este mundo. Algunas partes se despertaron en la época de la antigua Babel y sólo ellas son llamados Israel. Ahora otras partes están alcanzando esta misión. Algunas de ellas llegaron al grupo de la misma manera hace diez años, otras hace cinco años y algunas apenas ayer u hoy. Eventualmente todos se reunirán, se incorporarán unos en los otros y no habrá diferencias; cualquiera que se una a nosotros se vuelve una parte de nosotros. Todas las almas que no se han unido al proceso de corrección mediante la conexión, son llamadas gentiles de acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, Goy, que significa “una nación” en hebreo. Las personas que anhelan la santidad, es decir el otorgamiento mutuo, son llamadas la nación santa de Israel, que significa Yashar El (directo al Creador). Está dicho que “Israel no puede ser redimida a menos que todos sean un solo fardo”, Claramente no tendremos ningún poder espiritual a menos que nos conectemos. La vasija espiritual es conexión, mientras más fuerte sea en su calidad y cantidad, más compatibles somos con la Fuerza Superior.

¿Cómo puede ser que algunos individuos estudien durante muchos años, participen en un grupo, en la difusión, aparentemente hasta ahora no tienen ningún deseo y necesitan fortalecerlo?

A veces se necesitan diez años para la persona entienda que no hay otra opción y que es necesario que se conecte con los demás. Sin embargo, estos años no lo ha desperdiciado. Todo se toma en cuenta, pues no sabemos ni entendemos el nivel del inanimado. Según nuestro universo, vemos la cantidad de tiempo que le tomó estabilizarse, miles de millones de años. Esto significa que se trata de un proceso muy oculto que se mueve muy lenta y gradualmente, pero nosotros debemos pasar atravesar estos niveles. El nivel de Nefesh es nuestro fundamento y debe llegar al final, de tal forma que después de él comience el nivel de Ruaj. Ruaj indica que ya tenemos un movimiento independiente, mientras que Nefesh no puede moverse por sí mismo. La persona viene y va a lecciones y talleres, escucha, pero no oye, pero continúa. Pasan muchos años. Este es el nivel del inanimado. ¡Dentro de éste, ella todavía no puede hacer nada, porque está en el nivel inanimado! ¿Entonces qué? Yo espero pacientemente porque veo que él está cambiando, a pesar de todo. Esto es así, a pesar de que, mientras tanto, ella no está creciendo hacia la Luz, como una planta que comienza a salir de la tierra. Mientras tanto, ella solo es el suelo que pasa a través de todo tipo de estados de contracción y expansión, pero no puede llevar a cabo ninguna actividad por su cuenta. Todo ocurre de acuerdo a las condiciones externas. Nosotros tenemos que organizarnos así y proporcionarles a todos la máxima influencia. Sin embargo, si la persona huye de esto, no hay nada que hacer. Esto no va a tomarle diez años, sino más bien una serie de encarnaciones.

Usted dijo que debemos estabilizar internamente el deseo por el regalo que el Creador quiere darnos. ¿No es este un deseo egoísta?

Esta es una plegaria muy preciosa. Yo no quiero que todos mis deseos estén vinculados con los diversos asuntos sin importancia, sino que estén enfocados en lo que el Creador quiere darnos. No importa si se trata de una petición egoísta o no. El Creador quiere darme un regalo, pero Él sólo puede dármelo si yo realmente lo quiero. Sin embargo, no tengo el deseo por este. El Creador me ha creado como soy a propósito para que yo le pida a Él que cree en mí una carencia por Su regalo. Esto se debe a que nosotros nos conectamos por medio de mi pedido y entonces yo alcanzo adhesión con Él, empiezo a entenderlo, a dirigirme a Él y a pedirle que me ayude. “¿Cómo puedo ayudarte?” Es como si Él empezara a hablarme y a aclarar qué necesito en realidad. Él empieza a jugar conmigo. Yo reviso cosas, “no, esto no está bien; necesito menos de lo uno y más de lo otro”. El Creador se revela un poco por Su parte posterior,  yo empiezo a entender un poco qué necesito y qué no necesito, con el fin de alcanzar la vasija correcta. Por consiguiente, llego a conocerlo, a conectarme con Él y empiezo a conversar con Él. Llegamos a ser compañeros. Yo no puedo operar por mí mismo en el proceso de la corrección de la creación, es decir en la preparación de la vasija para recibir el regalo. Necesito al Creador porque en realidad no sé nada. El regalo está oculto por el momento y el Creador juega conmigo, entonces gradualmente llego a conocerlo a Él. Yo llego a conocer al Creador Mismo porque nunca seré capaz de sentirlo. Sin embargo, aprendo y lo alcanzo a Él a través de mi conexión con los amigos como si buscara una forma de conectarme con ellos. Nosotros salimos a difundir, realizamos talleres o una convención, nos conectamos con el mundo externo y todo esto se considera como la aclaración de la vasija para recibir el regalo del Creador. Todo está dirigido hacia esto.

La Torá, “Levítico”, 2:2: Entonces, el Cohen hará el recordatorio para [que ascienda] humo sobre el altar; [esta es] una ofrenda de fuego [con] una fragancia agradable al Señor.

Hay acciones en el trabajo espiritual en las que las partes de la oferta que están destinadas a ser quemadas se separan de ella. Esto coincide con la parte de nuestro deseo que no puede ser corregida, que al parecer se eleva en el aire y se mantiene allí. Hay límites que indican que nuestro ego no puede corregirse totalmente, sino sólo una parte de él. El resto permanece hasta el final de la corrección. El punto es que nuestra corrección puede incluirse sólo en el círculo en el que estamos. Pero ¿dónde están todas las generaciones que nos precedieron y aquellos que aún están por venir? ¿Dónde está el mundo entero tal como lo conocemos hoy en día? Nosotros no lo incluimos en nuestra corrección ahora porque no podemos corregirlo espiritual o físicamente. Todo esto permanece y según la medida en la que la humanidad se acerque a la corrección, nuestras piezas no corregidas comenzarán a participar gradualmente en ella. Pero mientras tanto están separadas de esta manera y sólo pueden funcionar en un pequeño círculo, en un grupo.