Él dijo: arrójala al suelo…se convirtió en una serpiente; Moisés huyó de delante de esta (Éxodo
4). Debemos entender que solo existen dos grados, la Kedushá (Santidad) o la Sitra Ajra (el otro lado). No hay estados intermedios, pero la misma vara en sí se convierte en una serpiente, si se la arroja al suelo. La mano significa alcance, de las
palabras, “si la mano alcanza”. La vara significa que todos los
alcances de uno están construidos sobre el discernimiento de importancia
inferior, lo cual es fe por encima de la razón. (Esto se debe a que la fe es
considerada como tener importancia inferior y como bajeza. Uno aprecia
las cosas que se invisten dentro de la razón). La razón se alcanza en la mente, el
corazón, es decir que es mi estado actual en el cual me siento, me veo a
mí mismo, al mundo, quiero avanzar hacia la meta del amor,
otorgamiento y conexión. Yo hago lo que los cabalistas dicen en sus
libros, sigo el consejo del maestro y los amigos, pero todo resulta
exactamente al contrario. Esto es lo que descubro dentro de la
razón. Es importante la forma de relacionarme con esta, este es un punto
importante. ¡Sin importar lo que sienta, lo importante es cómo me
relaciono con lo que siento!. Lo que siento es llamado razón y tengo
que relacionarme con mis sensaciones por encima de la razón. Esto
significa que sigo la fe de los sabios, la grandeza del maestro y la
grandeza de los amigos al mantenerme en la fuerza superior. Cuando no
tengo más fuerza, les pido fuerza al Creador y a los amigos. Yo sigo
avanzando aunque sea de acuerdo a mi corazón y mente, veo que estoy en
un callejón sin salida en relación al trabajo en el grupo, en la
difusión y en el estudio. De acuerdo a mi corazón y mente no hay forma de alcanzar nada sino desesperación ante el Majsom (barrera)
bloqueado. Veo que estoy frente a una pared y no puedo hacer nada. Pero
me relaciono con este obstáculo en fe por encima de la razón, sigo en
otorgamiento como si tuviera fuerzas, mente y corazón, como si
estuviera lleno de entusiasmo. Debo operar de esta manera, aunque
ciertamente mi ego no me permite hacerlo así. Aquí convierto la
serpiente en una vara al tomarla en mi mano Sin importar lo que ocurra, el estado en
sí mismo no importa, porque este está arreglado por el Creador. Lo
importante es cómo me relaciono con este estado. Si me relaciono con
este de forma simple, directa, es llamado dentro de la razón. Entonces
me quedo sin fuerzas, pienso que la meta es inalcanzable y dejo el
camino. Sin embargo, puedo avanzar en fe por encima de la razón, aquí
necesito la ayuda de los amigos, garantía mutua y un horario diario de
apoyo.
Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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17.5.14
Todo depende del cálculo, de la decisión que fue aceptada desde el comienzo?
Un ser humano es diferente a un animal en el hecho de que tiene un Rosh con el que decide cuanta Luz puede recibir con el fin de otorgar. Los deseos con que yo recibo son llamados Toj del Partzuf espiritual (del cuerpo). La parte en la que no puedo recibir es llamada Sof (final). Lo que se deduce de esto es que a través
de esta decisión yo divido mi realidad y me divido todo yo en tres
partes. La parte en la que recibo una decisión es el Rosh (cabeza), esta es mi parte más importante, gracias a la cual soy llamado hombre y soy diferente a un animal. Un animal tiene sólo un deseo sin
división en cabeza, torso, y final. Esto significa que está dominado por
la Luz directa que influye en él y responde en consecuencia. Entre
estas influencias, en el medio, no hay cabeza; no hay ninguna
restricción. Es por esto que el animal está
absolutamente ligado al Creador por el instinto. El animal no comete
errores, sino que siempre lleva a cabo las órdenes del Creador. Por lo
tanto, los ángeles pertenecen al nivel animal. Pero el hombre toma en cuenta cuánto se
parecerse al Creador y por eso comete errores. ¡Él tiene una cabeza por
medio de la cual se vuelve independiente! Así que él no utiliza todo su
deseo, sino que lo divide en partes y construye un Partzuf espiritual. Al principio sólo tenemos un deseo y
llevamos a cabo una restricción en él. De esta manera recibimos la
posibilidad de considerar qué más que hacer con el deseo; nosotros
estamos trabajando con la cabeza. Trabajar en la cabeza contra el deseo, no de acuerdo a sus deseos, sino de acuerdo a mi cálculo, es llamado un Masaj (pantalla).
Esto significa que la pantalla es deseo + restricción + decisión de
parecerme al Creador, mi meta la construyo a partir de la cabeza y la
intención. Debemos acercar en la medida de lo
posible todos estos conceptos hacia nosotros, porque ya estamos en
ellos. Tan sólo debemos aclarar qué es la cabeza, dónde está la
pantalla, dónde está la restricción, dónde está la intención, cómo puedo
recibir y cómo divido el deseo desde aquí para allá. Es como si yo estuviera en una dieta, eligiera el plato que me llevará hacia qué, cuanto se me permite comer y
qué no. Nosotros hacemos un cálculo de este tipo con la cabeza del Partzuf,
y después de eso realizamos esta decisión en el cuerpo. Todo esto es
muy claro, la única pregunta es ¿para quién estoy haciendo esto?. Esta es la única pregunta, toda la
diferencia entre lo físico y lo espiritual está en ella. En el mundo
físico mantenemos una dieta con el fin de lucir bien y estar sanos.
Mientras que en el mundo espiritual, lo hacemos con una intención
diferente: con la esperanza de estar dándole contento al Creador.
De Rabash, artículo, “Sobre mi lecho en la noche“: “En mi lecho durante la noche lo busqué a quien ama mi alma“, para que me saque de ella, dado que la Nefesh de Kedushá pertenece a la asamblea de Israel, ella está en la otra tierra, impura y la pide a Él, a aquel que ama mi alma que me libere de ello, de la tierra impura.
Esto significa que Nefesh de Kedushá está en bajeza, la Nefesh de Noga hace lo que quieren las tres Klipot impuras. Por lo tanto se concluye que la Nefesh de Kedushá debe tolerar el gobierno de las Klipot impuras, las cuales la gobiernan. Es por esto que la Nefesh de Kedushá pide ser liberada de este exilio. A menudo nos topamos con un estado como
este llamado “”sobre mi lecho en la noche”. La pregunta es, cómo
aclararlo, cómo contender con este y usarlo para avanzar. En cada uno de nosotros operan tres fuerzas: Nefesh de Kedushá, Nefesh de las tres Klipot impuras y Nefesh de Klipat Noga, la cual no pertenece a la Kedushá ni a las Klipot impuras y nos da libertad de elección. Entonces algunas veces nos inclinamos en dirección a la Kedushá y algunas veces hacia Tuma’a (impureza), dependiendo de quién esté dominándonos. A veces la iluminación nos llega de Arriba y se despierta en nosotros la Nefesh de Kedushá. Mientras tanto, no se trata de la verdadera Neshama,
nosotros aún no tenemos una Neshama, pero la Luz se revela en el lado
derecho, en el lado del otorgamiento. Entonces comenzamos a tener más
aprecio por el otorgamiento, por dar y por la conexión. Sentimos la
iluminación en ello y de tal forma lo preferimos de manera egoísta. La vez siguiente es lo opuesto, nada nos ilumina con el poder del otorgamiento, desde el lado derecho, con la Nefesh de Kedushá, entonces somos atraídos hacia la Nefesh de Tuma’a, hacia el lado izquierdo. Esto significa que comenzamos a preocuparnos por todo lo que le interesa a nuestro ego. Muy pocas veces somos capaces de influir
en esos dos lados, pero su acción sobre nosotros en última instancia
llega expresarse en la línea media, en Klipat Noga. Así es como determinamos nuestra situación y nuestro futuro, qué decidiremos la próxima vez. Siempre se trata del futuro, porque en
el estado presente no hay nada que podamos hacer. Él debe aceptarlo como
algo bueno y como algo que se le entrega por su propio bien. Lo
principal es no olvidar que todos los estados vienen intencionalmente
desde Arriba.
Todos esos estados son organizados
específicamente para nosotros de tal forma que los relacionemos
correctamente. Ellos no requieren de nada de nosotros a excepción de
nuestra actitud correcta, es decir la intención. Nosotros mismos no
cambiamos nada en la realidad. Esta realidad está determinada: esta es Maljut
del mundo de Infinito. Pero gracias a nuestra correcta relación con
ella, lo cual es una conciencia de que no existe nadie más aparte de Él,
el bueno, benevolente y con la ayuda de la adhesión con este poder
singular que maneja toda la creación, establecemos puntos en el camino
para nosotros mismos. Todo el trabajo consta de comprensión, alcance y
justificación de esta fuerza activa. Específicamente debido a esos estados, a
las “noches”, siempre debemos elevarnos y justificar el comportamiento
superior, a pesar de la oscuridad de la noche. Esta justificación se
logra al dar gracias y alabar al Creador, Su exaltación. “Yo soy el
primero y Yo soy el último”, en Su relación de inmenso amor por toda la
creación. Todos los estados a través de los cuales nos hace pasar el
Creador, nos los da para una meta, para llevar a las criaturas al punto
de adhesión con Él.
El pueblo de Israel es un grupo de personas que cortó una conexión con Babilonia debido a que recibió y experimentó un deseo único dirigido a alcanzar al Creador.
Como
resultado de esto, ellos recibieron de Abraham este método de alcance
basado en la “misericordia de Abraham”, en el principio y “amarás a tu
prójimo como a ti mismo”. Está escrito acerca de esto, “No existe
nadie más aparte de Él”. El Creador es la única fuerza que actúa en la
realidad. Con el fin de descubrir esto, es necesario conectarse y
alcanzar la equivalencia de forma con esta fuerza. Esto se descubre
especialmente en nosotros a través del amor a los demás de la misma
manera en que uno se ama a sí mismo. Nosotros adquirimos gradualmente el
amor, de tal forma que a la fuerza superior también la descubrimos poco
a poco. El medio que hace posible que nosotros
descubramos la fuerza superior a través de la conexión es llamado la
Cabalá. Por definición, la sabiduría de la Cabalá es un método para la
revelación del Creador a la criatura en este mundo. Él se descubre según
el grado en el que uno se vuelva equivalente con Sus características:
otorgamiento y amor. Aquello que lo caracteriza a Él también debe
caracterizar a la criatura. Entonces, las personas que sienten un impulso interno hacia este, quienes han despertado Reshimot
(genes espirituales) así dentro de ellas, escuchan el mensaje de
Abraham en Babilonia. Maimónides escribe acerca de esto en su libro, Mishné Torá, Las Leyes de la idolatría: Cuando
tenía cuarenta años de edad, Abraham reconoció a su Creador y se puso
de pie proclamándolo en voz alta a todas las personas para que ellas
sepan que hay un solo Dios para el mundo entero y que es apropiado
servirle. Fue y proclamó, reunió gente de ciudad en ciudad y de un
reino a otro, en esa Babilonia, hasta que miles y miríadas estuvieron
reunidos con él, ellos eran los habitantes de la casa de Abraham. Este gran principio fue plantado en sus corazones, se escribieron
libros sobre ello, esto continuó, creció en los hijos de Jacob, en
aquellos que los acompañaban y se formó una nación en el mundo que
conoce al Creador. Esto nos habla de un pueblo único que ha
mantenido hasta este día su singularidad. De hecho, sus antepasados
recibieron el despertar espiritual incluso durante el tiempo de
Babilonia y con la ayuda de Abraham moldearon el concepto de “pueblo de
Israel”. De hecho, se trataba de un grupo de personas que estaban
conectadas con el fin de alcanzar al Creador a través relaciones únicas y
especiales entre ellos. Por supuesto, por parte de toda la
humanidad, de toda la Babilonia moderna, hay una cuenta especial en
particular con el pueblo de Israel. Es por eso que este grupo se
encuentra en tan malas, desagradables y estresantes circunstancias. Sin
darse cuenta, todo el mundo le exige que cumpla con su obligación. Junto
con esto, los judíos no entienden qué se requiere de ellos y las
mismas naciones del mundo no entienden qué quieren de este grupo. Esto se expresa en el antisemitismo, un
fenómeno bien conocido a través de toda nuestra historia. Según la
medida en que podamos acercarnos a nosotros mismos, al mundo a la
corrección y a la adhesión a la meta de la creación, entonces las ondas
de odio, es decir, las fuerzas que quieren despertarnos para que
cumplamos nuestro rol, disminuyen. Por el contrario, es decir, según el
grado en el que no podemos reconocer esto, en el que no estamos listos,
somos tercos y no queremos llevar a cabo nuestro papel, entonces, estas
fuerzas se fortalecen e influyen en nosotros de una manera particular. Así, alguien que mira el mundo de la manera correcta puede entender que
esta actitud hacia el pueblo judío, en general hacia toda la
condición del mundo, incluyendo el medio ambiente, la economía, la salud, así sucesivamente y el estado general del Kli (vasija) deben
alcanzar la adhesión con el Creador dependiendo única y exclusivamente
de ese grupo que debe mostrarle al mundo cómo alcanzar la adhesión con
el Creador.
Baal HaSulam, “La herencia de la tierra”: Nuestros sabios dijeron que Israel no puede ser redimida a menos que todos sean un solo fardo.
Redención es cuando hay vasijas que son
un deseo de recibir. Primero se revelan en nosotros con una intención
egoísta a fin de recibir y corregimos su intención hacia una intención
altruista con el fin de otorgar. Entonces se revela en nuestras vasijas
la Luz, la presencia del Creador, de acuerdo a nuestra corrección. Así
sentimos dentro de nosotros la fuerza superior, la nueva realidad
superior, el mundo superior. Esta corrección es gradual, comenzando
desde las vasijas egoístas rotas. Primero podemos llevar a cabo acciones
sólo en este mundo, pero no en nuestros deseos, sino sólo físicamente.
Nosotros nos conectamos dentro de un grupo, venimos a estudiar juntos y
juntos realizamos diferentes acciones. Aun cuando nuestras acciones
carezcan totalmente de la intención correcta en el corazón, aun así son
benéficas y evocan iluminación desde una distancia, lo cual nos influye
cada vez más. Así avanzamos gradualmente, nuestras
acciones se vuelven más, más enfocadas, la conexión entre nosotros se
aclara aún más hasta que adquirimos la vasija completa que es grande en
su medida y en su cualidad. Dentro de ella revelamos la conexión entre
nosotros con la intención a fin de otorgarnos entre nosotros y de
otorgarle al Creador. Esta revelación es llamada redención. Todos los seres creados se asemejan unos
a otros en eso y cada uno actúa simplemente de acuerdo a su nivel, de
acuerdo a su dependencia del árbol de la vida. En general, dado que el
alma general del primer hombre fue dividida en muchas almas, sus partes
están en cada una de ellas. Al estar en su nivel, en su lugar, la
persona comienza a sentir cuán involucrada está en la evolución de esta
vida y de este mundo. Algunas partes se despertaron en la
época de la antigua Babel y sólo ellas son llamados Israel. Ahora otras
partes están alcanzando esta misión. Algunas de ellas llegaron al grupo
de la misma manera hace diez años, otras hace cinco años y algunas
apenas ayer u hoy. Eventualmente todos se reunirán, se incorporarán
unos en los otros y no habrá diferencias; cualquiera que se una a
nosotros se vuelve una parte de nosotros. Todas las almas que no se han unido al
proceso de corrección mediante la conexión, son llamadas gentiles de
acuerdo a la sabiduría de la Cabalá, Goy, que significa “una
nación” en hebreo. Las personas que anhelan la santidad, es decir el
otorgamiento mutuo, son llamadas la nación santa de Israel, que
significa Yashar El (directo al Creador). Está dicho que “Israel no puede ser
redimida a menos que todos sean un solo fardo”, Claramente no tendremos
ningún poder espiritual a menos que nos conectemos. La vasija espiritual
es conexión, mientras más fuerte sea en su calidad y cantidad, más
compatibles somos con la Fuerza Superior.
¿Cómo puede ser que algunos individuos estudien durante muchos años, participen en un grupo, en la difusión, aparentemente hasta ahora no tienen ningún deseo y necesitan fortalecerlo?
A veces se necesitan diez años para la persona entienda que no hay otra
opción y que es necesario que se conecte con los demás. Sin embargo,
estos años no lo ha desperdiciado. Todo se toma en cuenta, pues no
sabemos ni entendemos el nivel del inanimado. Según nuestro universo, vemos la
cantidad de tiempo que le tomó estabilizarse, miles de millones de años.
Esto significa que se trata de un proceso muy oculto que se mueve muy
lenta y gradualmente, pero nosotros debemos pasar atravesar estos
niveles. El nivel de Nefesh es nuestro fundamento y debe llegar al final, de tal forma que después de él comience el nivel de Ruaj. Ruaj indica que ya tenemos un movimiento independiente, mientras que Nefesh no
puede moverse por sí mismo. La persona viene y va a lecciones y
talleres, escucha, pero no oye, pero continúa. Pasan muchos años. Este es el nivel del inanimado. ¡Dentro
de éste, ella todavía no puede hacer nada, porque está en el nivel
inanimado! ¿Entonces qué? Yo espero pacientemente porque veo que él está
cambiando, a pesar de todo. Esto es así, a pesar de que, mientras
tanto, ella no está creciendo hacia la Luz, como una planta que comienza
a salir de la tierra. Mientras tanto, ella solo es el suelo
que pasa a través de todo tipo de estados de contracción y expansión,
pero no puede llevar a cabo ninguna actividad por su cuenta. Todo ocurre
de acuerdo a las condiciones externas.
Nosotros tenemos que organizarnos así y
proporcionarles a todos la máxima influencia. Sin embargo, si la persona
huye de esto, no hay nada que hacer. Esto no va a tomarle diez años,
sino más bien una serie de encarnaciones.
Usted dijo que debemos estabilizar internamente el deseo por el regalo que el Creador quiere darnos. ¿No es este un deseo egoísta?
Esta es una plegaria muy preciosa. Yo no quiero que todos mis deseos
estén vinculados con los diversos asuntos sin importancia, sino que
estén enfocados en lo que el Creador quiere darnos. No importa si se trata de una petición
egoísta o no. El Creador quiere darme un regalo, pero Él sólo puede
dármelo si yo realmente lo quiero. Sin embargo, no tengo el deseo por
este. El Creador me ha creado como soy a
propósito para que yo le pida a Él que cree en mí una carencia por Su
regalo. Esto se debe a que nosotros nos conectamos por medio de mi
pedido y entonces yo alcanzo adhesión con Él, empiezo a entenderlo, a
dirigirme a Él y a pedirle que me ayude. “¿Cómo puedo ayudarte?” Es como si Él
empezara a hablarme y a aclarar qué necesito en realidad. Él empieza a
jugar conmigo. Yo reviso cosas, “no, esto no está bien; necesito menos
de lo uno y más de lo otro”. El Creador se revela un poco por Su parte
posterior, yo empiezo a entender un poco qué necesito y qué no
necesito, con el fin de alcanzar la vasija correcta. Por consiguiente, llego a conocerlo, a
conectarme con Él y empiezo a conversar con Él. Llegamos a ser
compañeros. Yo no puedo operar por mí mismo en el proceso de la
corrección de la creación, es decir en la preparación de la vasija para
recibir el regalo. Necesito al Creador porque en realidad no sé nada. El regalo está oculto por el momento y
el Creador juega conmigo, entonces gradualmente llego a conocerlo a Él.
Yo llego a conocer al Creador Mismo porque nunca seré capaz de sentirlo.
Sin embargo, aprendo y lo alcanzo a Él a través de mi conexión con los
amigos como si buscara una forma de conectarme con ellos.
Nosotros salimos a difundir, realizamos
talleres o una convención, nos conectamos con el mundo externo y todo
esto se considera como la aclaración de la vasija para recibir el regalo
del Creador. Todo está dirigido hacia esto.
La Torá, “Levítico”, 2:2: Entonces, el Cohen hará el recordatorio para [que ascienda] humo sobre el altar; [esta es] una ofrenda de fuego [con] una fragancia agradable al Señor.
Hay acciones en el trabajo espiritual en
las que las partes de la oferta que están destinadas a ser quemadas se
separan de ella. Esto coincide con la parte de nuestro deseo que no
puede ser corregida, que al parecer se eleva en el aire y se mantiene
allí. Hay límites que indican que nuestro ego
no puede corregirse totalmente, sino sólo una parte de él. El resto
permanece hasta el final de la corrección. El punto es que nuestra corrección puede
incluirse sólo en el círculo en el que estamos. Pero ¿dónde están todas
las generaciones que nos precedieron y aquellos que aún están por
venir? ¿Dónde está el mundo entero tal como lo conocemos hoy en día?
Nosotros no lo incluimos en nuestra corrección ahora porque no podemos
corregirlo espiritual o físicamente. Todo esto permanece y según la medida en
la que la humanidad se acerque a la corrección, nuestras piezas no
corregidas comenzarán a participar gradualmente en ella. Pero mientras
tanto están separadas de esta manera y sólo pueden funcionar en un
pequeño círculo, en un grupo.






