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23.1.20

La verdadera súplica

Debemos concentrarnos sólo en la decena y en todos los procesos que la decena tiene que pasar y es muy difícil, porque precisamente contra eso actúa nuestro ego, y actúa correctamente. Pongamos en funcionamiento cierto motor y entonces se nos revelará cierta forma que ahora nos es oculta, excepto para llegar a la conexión interna con la misma fuerza. Por lo tanto, aquí fracasamos en nuestro trabajo, en eso que no comprendemos cómo realizarlo, cómo efectuarlo, porque nos falta otro componente, nos falta la verdadera súplica a la Fuerza superior misma, “Israel, la Torá y el Santo Bendito sea son Uno” y estarán como conectados.

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