Estamos
controlados por dos fuerzas opuestas que tienen que alcanzar la
correcta intensidad y resistencia con el fin de permitirnos nacer en el
nuevo mundo. Así la persona encuentra muchas interrupciones que provienen del Creador y por lo tanto siente el resentimiento y la ira. Yo veo este tipo de actitud en muchos de
mis estudiantes como si estuvieran esperando que este nacimiento
ocurriera por sí mismo, como si todo sucediera por sí mismo, de manera
natural y hubiera llegado el tiempo para todos de entrar en el mundo
espiritual. Pero por supuesto, esto no le sucederá a nadie si no tiene
los deseos, las vasijas necesarias. Lo principal es preparar a nuestras
vasijas. ¿Cómo podemos prepararlas si no lo hacemos al superar las
dificultades y problemas?. Es como si algunas personas estuvieran
“haciéndome un favor” al venir a las lecciones y participar en la
difusión, esperando merecer una recompensa por esto; ellos quieren
mostrarme lo que han hecho y cuanto trabajo implicaba. No parecen
entender que ellos necesitan este trabajo con el fin de estabilizar su
vasija espiritual, su alma; pero en vez de ello, piensan que me están
haciendo un favor a mí o a alguien más. Hay estudiantes que piensan que con sus
esfuerzos de difusión ellos me “pagan”, en cierto modo, por las
lecciones que doy. No entienden que sin la construcción de los círculos
externos ellos no adquirirán la vasija de su alma y creen que están
haciendo un esfuerzo para mí. Pensar de esta manera es una falta total
de comprensión: La persona tiene que pagarle al Creador por haberle
dado la oportunidad de invertir sus energías en las acciones correctas,
es decir construir la vasija de su alma. La recompensa en realidad no es
en absoluto lo que ellos piensan, nuestra recompensa es que tenemos la
oportunidad de trabajar, esforzarnos, no para trabajar y luego recibir
una recompensa. Esta es una actitud corrupta que debe ser aclarada.

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