Nosotros sólo
podemos imaginar los sistemas analógicos y discretos puramente teóricos
que muchos de nosotros hemos aprendido en la universidad. Pero cuando
nos encontramos en el sistema analógico, nos sentimos impotentes porque
nosotros no nos correspondemos con él en el interior, dado que en este
sistema uno debe considerar los deseos, intenciones, sensaciones y
actitudes de todos a nuestro alrededor. Estamos acostumbrados a operar como en el ejército, siguiendo
órdenes. Esta es la forma en la que funcionan nuestras empresas,
negocios, el sistema educativo en las escuelas y otras organizaciones y
sistemas. Pero hoy vemos que esto no funciona porque la persona tiene
que cambiar aparentemente para adaptarse al sistema integral. La persona no cambia automáticamente. El sistema externo al que ella
está entrando es redondo, la persona es lineal y al final, no es
capaz de operar en este nuevo sistema. No entiende cómo operar dentro de
él. Con el fin de corresponderse con el sistema integral, la persona debe
ser integral. Ella debe sentir que es una parte del grupo, es decir, al
menos parte del grupo donde trabaja. Además, debe sentir esta parte
internamente, es decir, debe cambiar constantemente y estar conectada con todos.
Ella debe sentir satisfacción del trabajo, la cual no está obteniendo
ahora. No puede ser obligada a sentirlo, simplemente porque los
sistemas anteriores dejan de funcionar repentinamente y ya no la
afectan. La única manera de influir en ella es a través de la sensación
de integración en el equipo, en el movimiento común, en la sensación de
comunidad. Sin importar dónde esté, sin importar el equipo, ella debe
sentir la base, la completitud de este sistema, su dependencia de él y que él depende de ella.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.