Desafortunadamente
la persona frecuentemente define de manera incorrecta el esfuerzo,
gasta mucha energía haciendo cosas que no la ayudan a avanzar hacia la
revelación espiritual y a darle contento al Creador. Ella
inicialmente toma sobre sí las diferentes tareas difíciles, pero con
eso, sólo pelea con molinos de viento, luchando contra enemigos
imaginarios y fuerzas irreales que se interponen en su camino. No es fácil desvelar las fuerzas que se
interponen en el camino de la persona. Ellas están muy cerca de la
persona y esta no puede discernirlas ya que piensa que éstas son ella
misma. Se aferran a ella con tanta fuerza que la obligan a pensar como
si fueran una parte inseparable de ella. No puede mantenerlas alejadas
de ella para ver que son sus enemigos, como se nos dice, “Los enemigos
del hombre viven en su propia casa”. Lo más importante es localizar a los
enemigos que se interponen en su camino hacia el Creador. Cuando la
persona comienza a ubicarlas y se acerca a los discernimientos reales,
ve que todo lo que ella tiene son sus enemigos. No tiene nada propio, no
tiene aliados en los que pueda confiar ni con quienes contar para que
la apoyen a lo largo de este camino y confiar en su ayuda de una manera
correcta y pura. Debido a ello, todas las fuerzas cercanas se revelan
como opuestas a ella. Algunos de sus deseos, pensamientos y
atributos ahora se ríen de ella; otras ponen obstáculos intencionalmente
a lo largo de su camino, haciendo que su futuro camino sea más difícil,
pero al mismo tiempo éstas se disfrazan tan hábilmente que ella cree
que le están haciendo un favor. Otras la debilitan reteniéndola hacia
atrás, poniendo clavos en sus ruedas, insertando así una fuerza que
opera contra ella y haciendo que se detenga. Así operan ellas bajo
diferentes máscaras en contra de la persona, molestándola de diferentes
maneras, tanto directa como indirectamente de manera astuta y utilizando
trucos terribles. Eventualmente, la persona descubre que
no puede contar con ninguno de sus atributos, deseos o pensamientos.
Entonces, ¿con la ayuda de quién puede contar, con quien puede avanzar?
¡Resulta que no hay nadie! Sólo si se vuelve hacia el grupo desde el punto en el corazón será capaz de llegar a los pensamientos y fuerzas correctos en los cuales ella puede confiar en el camino. Ella e vuelve hacia el grupo desde su
punto en el corazón, puesto que es el único punto puro que tiene y ella
trata de usarlo sólo con respecto a los amigos, dándose cuenta de que
no hay nada más que pueda invertir en ellos, excepto esa chispa. Ella
cuida de no recurrir a ellos con todos los otros pensamientos y deseos,
como una persona que está enferma y tiene miedo de infectar con su virus
a las personas que están cerca de ella. Entonces recibe del entorno todo lo que
los demás tienen para avanzar hacia la meta correcta. Con su
autoanálisis ella ya ha aclarado cuál debería ser su percepción real,
la cual incluye sólo los atributos correctos que recibió del entorno.
Con ello, el entorno se convierte en una “sociedad funeraria”, que le
ayuda a enterrar todos los pensamientos, deseos egoístas naturales, a
recibir nuevos atributos del entorno y realmente del Creador. Al encender la chispa en su corazón, con
ayuda de ellas, la persona comienza a construir su vasija espiritual.
Esto significa que absorbe los poderes y deseos de la sociedad, de todos
los demás y alcanza así su primera corrección. A menos que la persona cambie totalmente todos sus atributos por los atributos de la sociedad,
no será capaz de construir la vasija de su alma. Debemos entender esto,
dado que sabemos que el deseo de recibir no está refinado ni cambia,
pero la persona restringe su deseo de recibir inicial y su forma
natural. Cuando recibe un deseo del entorno, adquiere sus primeras diez Sefirot,
los atributos de otorgamiento. En la medida en que ella misma se anula,
recibe de Arriba atributos que vienen en vez de los anteriores que dejó
de utilizar. Así, en lugar de una vasija restringida recibe una nueva
vasija.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
Paginas
▼
22.2.13
Un punto que no te traicionará
Desafortunadamente
la persona frecuentemente define de manera incorrecta el esfuerzo,
gasta mucha energía haciendo cosas que no la ayudan a avanzar hacia la
revelación espiritual y a darle contento al Creador. Ella
inicialmente toma sobre sí las diferentes tareas difíciles, pero con
eso, sólo pelea con molinos de viento, luchando contra enemigos
imaginarios y fuerzas irreales que se interponen en su camino. No es fácil desvelar las fuerzas que se
interponen en el camino de la persona. Ellas están muy cerca de la
persona y esta no puede discernirlas ya que piensa que éstas son ella
misma. Se aferran a ella con tanta fuerza que la obligan a pensar como
si fueran una parte inseparable de ella. No puede mantenerlas alejadas
de ella para ver que son sus enemigos, como se nos dice, “Los enemigos
del hombre viven en su propia casa”. Lo más importante es localizar a los
enemigos que se interponen en su camino hacia el Creador. Cuando la
persona comienza a ubicarlas y se acerca a los discernimientos reales,
ve que todo lo que ella tiene son sus enemigos. No tiene nada propio, no
tiene aliados en los que pueda confiar ni con quienes contar para que
la apoyen a lo largo de este camino y confiar en su ayuda de una manera
correcta y pura. Debido a ello, todas las fuerzas cercanas se revelan
como opuestas a ella. Algunos de sus deseos, pensamientos y
atributos ahora se ríen de ella; otras ponen obstáculos intencionalmente
a lo largo de su camino, haciendo que su futuro camino sea más difícil,
pero al mismo tiempo éstas se disfrazan tan hábilmente que ella cree
que le están haciendo un favor. Otras la debilitan reteniéndola hacia
atrás, poniendo clavos en sus ruedas, insertando así una fuerza que
opera contra ella y haciendo que se detenga. Así operan ellas bajo
diferentes máscaras en contra de la persona, molestándola de diferentes
maneras, tanto directa como indirectamente de manera astuta y utilizando
trucos terribles. Eventualmente, la persona descubre que
no puede contar con ninguno de sus atributos, deseos o pensamientos.
Entonces, ¿con la ayuda de quién puede contar, con quien puede avanzar?
¡Resulta que no hay nadie! Sólo si se vuelve hacia el grupo desde el punto en el corazón será capaz de llegar a los pensamientos y fuerzas correctos en los cuales ella puede confiar en el camino. Ella e vuelve hacia el grupo desde su
punto en el corazón, puesto que es el único punto puro que tiene y ella
trata de usarlo sólo con respecto a los amigos, dándose cuenta de que
no hay nada más que pueda invertir en ellos, excepto esa chispa. Ella
cuida de no recurrir a ellos con todos los otros pensamientos y deseos,
como una persona que está enferma y tiene miedo de infectar con su virus
a las personas que están cerca de ella. Entonces recibe del entorno todo lo que
los demás tienen para avanzar hacia la meta correcta. Con su
autoanálisis ella ya ha aclarado cuál debería ser su percepción real,
la cual incluye sólo los atributos correctos que recibió del entorno.
Con ello, el entorno se convierte en una “sociedad funeraria”, que le
ayuda a enterrar todos los pensamientos, deseos egoístas naturales, a
recibir nuevos atributos del entorno y realmente del Creador. Al encender la chispa en su corazón, con
ayuda de ellas, la persona comienza a construir su vasija espiritual.
Esto significa que absorbe los poderes y deseos de la sociedad, de todos
los demás y alcanza así su primera corrección. A menos que la persona cambie totalmente todos sus atributos por los atributos de la sociedad,
no será capaz de construir la vasija de su alma. Debemos entender esto,
dado que sabemos que el deseo de recibir no está refinado ni cambia,
pero la persona restringe su deseo de recibir inicial y su forma
natural. Cuando recibe un deseo del entorno, adquiere sus primeras diez Sefirot,
los atributos de otorgamiento. En la medida en que ella misma se anula,
recibe de Arriba atributos que vienen en vez de los anteriores que dejó
de utilizar. Así, en lugar de una vasija restringida recibe una nueva
vasija.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.