El reflejo de la meta de la creación, de la ruptura, se ve a lo largo
de la historia de la nación de Israel que conquista la tierra de
Israel, y sólo después, tiene el privilegio de ser llamada un “ser
creado”. El deseo
de recibir en sí no puede ser malo, puesto que todo es manejado por la
intención y ésta es lo único que determina lo que ocurre con la
creación. El ser creado crece sólo por medio de su intención y ésta puede
sentir, comprender y ampliar la percepción de sus “vasijas”,
convirtiéndose así en una entidad independiente. El deseo de recibir y
la Luz se le dan infinitamente a él. Cuando el ser creado comienza a trabajar y a entender que es parte de la intención y no del deseo, éste es el principio de Adam (un
ser humano). Este es el punto crítico en el desarrollo de toda la
creación. En ese momento en el que la persona comienza a atarse hacia la
intención, ella se convierte en un ser humano, es decir que trasciende
su deseo y determina todo de acuerdo a la intención: a quién y a qué
quiere pertenecer. Las personas que lo determinan todo de acuerdo a su intención, quienes la desarrolla e ignorar su deseo son llamadas Yashar El
(aquellos que anhelan al Creador), Israel. Con ello se diferencian de
las personas que quieren desarrollar y determinar el curso de su vida de
acuerdo a su deseo y al tamaño de su llenado. Deseo (Ratzon) significa el suelo, la tierra, (Eretz),
lo terrenal, es decir la conexión con los deseos corporales bajos. La
lealtad a la intención, sin embargo, es considerada superior. De acuerdo
a este criterio, el mundo es llamado superior o inferior, aberturas
arriba y abajo. Si nosotros nos desarrollamos de acuerdo a nuestro deseo, este es un desarrollo natural de acuerdo a las Reshimot (genes
de información). El deseo por el desarrollo es lo que nos obliga a
cambiar, lo cual es llamado el desarrollo natural, pero si nos
desarrollamos por medio de la intención, entonces éste ya depende de
nosotros. No ocurre naturalmente, a su debido tiempo, mientras el tiempo
transcurre, de acuerdo al plan de la naturaleza. Este es un desarrollo
por el camino de la “Yo lo aceleraré”, según el ritmo que determinemos
nosotros mismos. El desarrollo de acuerdo al deseo es el desarrollo animal habitual en
los niveles de la naturaleza inanimada, vegetativa, y animada en el que
la persona se desarrolla primero en un estado de inconsciencia. Sin
embargo, el desarrollo de acuerdo a la intención, es el verdadero
desarrollo humano, por eso es llamado Adam, puesto que corrige su intención y se vuelve similar (Domeh) al Creador. La intención que está dirigida hacia el Creador es llamada Israel y
la nación de Israel. El deseo que se encuentra bajo el dominio de esta
intención es llamado la tierra de Israel. La corrección que tenemos que
hacer es llevar nuestrodeseo bajo
el dominio de la intención con el fin de otorgar. Esto significa
conquistar el “mundo entero” (todo el deseo) de lo cual acusan las
naciones del mundo a Israel. Esto significa colocar todo el deseo del mundo de Ein Sof
(Infinito) bajo el dominio de la intención de darle contento al
Creador. Esto significaría que la tierra de Israel se ha extendido por
toda la tierra. Por lo tanto, está claro ahora que la tierra de Israel no puede ser
un pedazo de tierra que ya está listo, como una zona geográfica en el
mapa, sino que todo depende de la disposición de la persona para
corregirse a sí misma y por lo tanto para conquistar también un lugar
llamado la tierra de Israel, en los niveles de la naturaleza inanimada, vegetativa y animada, es decir para recibirla, para heredarla en el sentido corporal

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