Yo
necesito ser un juez independiente y objetivo sobre lo que me pasa a
mí, sin ninguna astucia o emoción, como un observador externo e
imparcial. Esto significa que yo trato de estar dentro de mi punto en el corazón,
por fuera de mi cuerpo, por fuera de mi “yo” actual. Cada deseo o
pensamiento que se despertó en mí, lo acepto como proveniente del
Creador, de “no existe nadie más aparte de Él”, como un juego que Él
juega conmigo. Por otro lado, yo tengo que decidir qué hacer con esto y
empezar a trabajar en consecuencia. Todo lo que sucede, me lo dan como obstáculos. Simplemente no puede ser de otra manera dado que, como regla general, antes del Majsom
no hay buenas sensaciones. Así que, en primer lugar, yo tengo que estar
agradecido por todo lo que me llega y aceptar que todo esto es por mi
propio bien y que me lo han dado para el trabajo. Entonces, tengo que empezar a trabajar y tratar de construir algo práctico por encima de este obstáculo. Mientras que el obstáculo permanece, yo
me elevo por encima de él y construyo una relación opuesta con él. De
esta manera, a través del grupo, puedo buscar la fuente de la que he
recibido tal pensamiento o deseo. Quiero unir este pensamiento o deseo con
su fuente, de manera que “Israel, la Torá, el Creador sean uno”.
Israel soy yo mismo, actuando con mis pensamientos y deseos para
transformar todo lo que he recibido del Creador, tanto el bien como el
mal, en el material, en un área para nuestra adhesión, conexión. Esto es llamado actuar de acuerdo a la condición de “Israel, la Torá, el Creador son uno”. Entonces yo espero, me alisto para recibir un
nuevo obstáculo. Alguien me grita o algo sucede, o incluso sin un evento
externo mi alma se siente mal, es decir que el Creador está actuando
sobre mí, directa o indirectamente. De nuevo, yo tengo que trabajar en
esto. Es decir, busco todas las oportunidades para combinar todo lo que
me pasa a mí, todos los estados, con el Creador, para aceptar en última
instancia cualquier estado con mi corazón y mi alma, ver en él una sola cosa: Su deseo de abrazarme. El éxito depende de que yo lo vea de
esta manera particular, ¿puedo darle gracias al Creador y apresurarme a
abrazarlo a Él? Abrazar significa llegar a un acuerdo completo, al auto
sacrificio.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
Paginas
▼
2.5.13
¿Qué tengo que hacer con los pensamientos que vienen a mí?
Yo
necesito ser un juez independiente y objetivo sobre lo que me pasa a
mí, sin ninguna astucia o emoción, como un observador externo e
imparcial. Esto significa que yo trato de estar dentro de mi punto en el corazón,
por fuera de mi cuerpo, por fuera de mi “yo” actual. Cada deseo o
pensamiento que se despertó en mí, lo acepto como proveniente del
Creador, de “no existe nadie más aparte de Él”, como un juego que Él
juega conmigo. Por otro lado, yo tengo que decidir qué hacer con esto y
empezar a trabajar en consecuencia. Todo lo que sucede, me lo dan como obstáculos. Simplemente no puede ser de otra manera dado que, como regla general, antes del Majsom
no hay buenas sensaciones. Así que, en primer lugar, yo tengo que estar
agradecido por todo lo que me llega y aceptar que todo esto es por mi
propio bien y que me lo han dado para el trabajo. Entonces, tengo que empezar a trabajar y tratar de construir algo práctico por encima de este obstáculo. Mientras que el obstáculo permanece, yo
me elevo por encima de él y construyo una relación opuesta con él. De
esta manera, a través del grupo, puedo buscar la fuente de la que he
recibido tal pensamiento o deseo. Quiero unir este pensamiento o deseo con
su fuente, de manera que “Israel, la Torá, el Creador sean uno”.
Israel soy yo mismo, actuando con mis pensamientos y deseos para
transformar todo lo que he recibido del Creador, tanto el bien como el
mal, en el material, en un área para nuestra adhesión, conexión. Esto es llamado actuar de acuerdo a la condición de “Israel, la Torá, el Creador son uno”. Entonces yo espero, me alisto para recibir un
nuevo obstáculo. Alguien me grita o algo sucede, o incluso sin un evento
externo mi alma se siente mal, es decir que el Creador está actuando
sobre mí, directa o indirectamente. De nuevo, yo tengo que trabajar en
esto. Es decir, busco todas las oportunidades para combinar todo lo que
me pasa a mí, todos los estados, con el Creador, para aceptar en última
instancia cualquier estado con mi corazón y mi alma, ver en él una sola cosa: Su deseo de abrazarme. El éxito depende de que yo lo vea de
esta manera particular, ¿puedo darle gracias al Creador y apresurarme a
abrazarlo a Él? Abrazar significa llegar a un acuerdo completo, al auto
sacrificio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.