Dado que la persona debe anular su razón y sus pensamientos ante el
Creador, ella tiene que acostumbrarse a lo externo. Esto es llamado
“hacer”, lo cual es llamado, “Haremos”. Todas esas anulaciones le
permitirán anular su razón y pensamientos ante el Creador. Por lo tanto, resulta que aquel que tiene más conocimiento, tiene más trabajo
al anularse a sí mismo ante el Creador. Pero aquel que es un tonto no
necesita anular su razón, puesto que no tiene razón. De ello se deduce
que el único mérito de la razón es que uno tiene algo que anular y esta
es la única razón por la que uno debe aspirar al conocimiento. Y el que
no esté preparado para eso, es mejor que no tenga ningún conocimiento. Esto es llamado “Su sabiduría es más
que sus hechos”. Esto significa que él no tiene más conocimiento del que
puede anular, dado que la anulación se considera hacer y no escuchar.
“Escuchar” significa conocimiento y hacer las cosas sólo por la fuerza,
sin razón. Esto se llama: “Haremos y escucharemos”. Por lo tanto, si él
tiene el poder de hacer algo, será capaz de recibir el escucharlo,
porque su base es la fe y no el conocimiento. Nosotros debemos alcanzar un estado en el que podamos controlar al menos algunas de nuestras sensaciones, nuestra mente. Si mi corazón
y mente están bajo mi autoridad, en mis manos, yo seré capaz de
utilizar sólo la parte de mis deseos e intenciones en las que pueda
otorgar y no recibir para mí mismo. Por supuesto, esto no es fácil, pero debemos tratar de lograr esto. Es decir que el hombre está montando en un asno (Jamor), lo cual significa que él controla y maneja su materia (Jomer).
Así, él controla su materia y les permite trabajar a sus pensamientos y
deseos sólo en tal nivel de calidad y cantidad, que construye con ellos
la forma de Adam (hombre), que es similar (Domeh) al Creador. Lo hace de manera que todos ellos estén en otorgamiento y amor por los demás, más allá de sus intereses egoístas. Él utiliza los pensamientos y los deseos
que están dirigidos desde su beneficio propio solo hacia las
necesidades básicas y únicamente si él tiene la intención de
santificarlos eventualmente para que sean “a fin de otorgar” en el
próximo estado. Si la persona no se va de este estado,
esto es llamado “haremos y escucharemos” significa trabajar en “fe
por encima de la razón”. Por supuesto, es imposible hacer esto
inmediatamente después que la persona escucha acerca de ello, si escucha
algo acerca de este tipo de trabajo. Toma bastante tiempo estar bajo la
influencia de la Luz en la etapa de preparación para que la Luz le
ayude a la persona a resolver todo lo que sucede en su mente y corazón.
Con el tiempo ella comienza a diferenciar entre las acciones, las intenciones, recepción y otorgamientoCuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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2.5.13
“Haremos y escucharemos (2)”
Dado que la persona debe anular su razón y sus pensamientos ante el
Creador, ella tiene que acostumbrarse a lo externo. Esto es llamado
“hacer”, lo cual es llamado, “Haremos”. Todas esas anulaciones le
permitirán anular su razón y pensamientos ante el Creador. Por lo tanto, resulta que aquel que tiene más conocimiento, tiene más trabajo
al anularse a sí mismo ante el Creador. Pero aquel que es un tonto no
necesita anular su razón, puesto que no tiene razón. De ello se deduce
que el único mérito de la razón es que uno tiene algo que anular y esta
es la única razón por la que uno debe aspirar al conocimiento. Y el que
no esté preparado para eso, es mejor que no tenga ningún conocimiento. Esto es llamado “Su sabiduría es más
que sus hechos”. Esto significa que él no tiene más conocimiento del que
puede anular, dado que la anulación se considera hacer y no escuchar.
“Escuchar” significa conocimiento y hacer las cosas sólo por la fuerza,
sin razón. Esto se llama: “Haremos y escucharemos”. Por lo tanto, si él
tiene el poder de hacer algo, será capaz de recibir el escucharlo,
porque su base es la fe y no el conocimiento. Nosotros debemos alcanzar un estado en el que podamos controlar al menos algunas de nuestras sensaciones, nuestra mente. Si mi corazón
y mente están bajo mi autoridad, en mis manos, yo seré capaz de
utilizar sólo la parte de mis deseos e intenciones en las que pueda
otorgar y no recibir para mí mismo. Por supuesto, esto no es fácil, pero debemos tratar de lograr esto. Es decir que el hombre está montando en un asno (Jamor), lo cual significa que él controla y maneja su materia (Jomer).
Así, él controla su materia y les permite trabajar a sus pensamientos y
deseos sólo en tal nivel de calidad y cantidad, que construye con ellos
la forma de Adam (hombre), que es similar (Domeh) al Creador. Lo hace de manera que todos ellos estén en otorgamiento y amor por los demás, más allá de sus intereses egoístas. Él utiliza los pensamientos y los deseos
que están dirigidos desde su beneficio propio solo hacia las
necesidades básicas y únicamente si él tiene la intención de
santificarlos eventualmente para que sean “a fin de otorgar” en el
próximo estado. Si la persona no se va de este estado,
esto es llamado “haremos y escucharemos” significa trabajar en “fe
por encima de la razón”. Por supuesto, es imposible hacer esto
inmediatamente después que la persona escucha acerca de ello, si escucha
algo acerca de este tipo de trabajo. Toma bastante tiempo estar bajo la
influencia de la Luz en la etapa de preparación para que la Luz le
ayude a la persona a resolver todo lo que sucede en su mente y corazón.
Con el tiempo ella comienza a diferenciar entre las acciones, las intenciones, recepción y otorgamiento
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