Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
Paginas
▼
11.7.13
Baal HaSulam, “La esencia de la religión y su propósito”
El Creador es completo, en sí mismo, por sí mismo y
no necesita a nadie que le ayude a completarse, puesto que Él lo
precede todo, por lo tanto, está claro que no tiene ningún deseo de
recibir. Debido a que Él no tiene ningún deseo de recibir, está
fundamentalmente desprovisto del deseo de dañar a alguien; es tan simple
como eso. Además, es completamente aceptable
para la mente como el primer concepto, que Él posee un deseo de
otorgarles bondad a los demás, es decir a Sus criaturas. Eso se
demuestra evidentemente por medio de la gran creación que Él ha creado y
puesto ante nuestros ojos. Porque en este mundo hay seres que
experimentan necesariamente ya sea una buena sensación o una mala y esa
sensación necesariamente le viene del Creador. Una vez que está
absolutamente claro que el objetivo de dañar no está en la naturaleza
del Creador, resulta necesariamente que las criaturas reciben sólo la
bondad de Él, porque Él las ha creado sólo para otorgar sobre ellas. Así aprendemos que Él sólo tiene un
deseo de otorgar bondad y es absolutamente imposible que cualquier cosa
nociva pueda estar en Su dominio, que pudiera emanar de Él. Por lo
tanto lo hemos definido a Él como “El Bien Absoluto”. Después de haber
aprendido esto, démosle un vistazo a la realidad actual que es guiada
por Él, cómo Él otorga sólo bondad sobre ellas”. Nosotros no lo vemos así. A nosotros nos
parece que todo está al revés en este mundo. En comparación con la
naturaleza inanimada, vegetativa y animada, el nivel hablante sufre
mucho más que otros. Cuanto más avanzada sea la persona, mayor será su
angustia. Por lo tanto, ¿dónde vemos aquí el “Bien Absoluto”? Éste se aplica a otro nivel de
existencia, a un plano de vida diferente. Aquí, no hay rastros del Bien
Absoluto, ni podemos esperar que en algún momento las cosas sean
mejores. Por el contrario, a lo largo de toda la historia, nosotros
avanzamos exclusivamente hacia el mal. La verdad es que nos
desarrollamos con el fin de realizar nuestra inclinación al mal que está
construida dentro de nuestra naturaleza, de nuestras propiedades. No
importa exactamente dónde, puesto que todo es lo mismo. Es por esto que
es inútil esperar o aguardar cosas positivas en este mundo. En cuanto al Bien Absoluto (al Creador) nuestra relación con Él, nosotros somos incapaces siquiera de
fantasear acerca de esto, dado que estamos restringidos por nuestros
límites actuales. Esto no tiene nada en común con este mundo en
absoluto. No existe ningún vínculo entre este reino y la fuerza superior
que sea. Todo lo que tenemos aquí es el deseo de recibir que sigue
cambiando. Sin embargo, ¡no existe el “Bien que hace el Bien”, ni la
“Benevolencia Absoluta”, no existe un Creador! El propósito de este mundo es revelar el
hecho de que no podemos tolerar este reino por más tiempo. El truco es
que debemos revelar este hecho y desplegar las razones que causan este
estado. No sólo yo estoy adolorido, gritando por ello, este dolor debe
explicar el por qué paso a través de este y cómo librarme de éste. De lo contrario, yo controlaré mi dolor
para alcanzar un mejor estado. Esto no significa que no habrá dolor en
mi vida, a pesar de que logre un nivel de alcance elevado, diferente,
una comprensión y conciencia que me permitan controlarme a mí mismo al
usar mi aspiración por el deleite y la aflicción como las riendas para
el auto control. En esta etapa, yo no quiero deshacerme del sufrimiento o
disfrutar. Empiezo a comprender y a aclarar exactamente a qué debemos
aspirar. A pesar de mi aversión a la aflicción y de mi deseo de ser
deleitado, aun así quiero comportarme correctamente. Gradualmente,
mientras que la persigo este camino, yo compruebo qué significa
“correctamente”. Este tipo de análisis comienza en
nuestro estado actual y pasa de una etapa a otra. Poco a poco,
comenzamos a reconocer las características potenciales del Bien
Absoluto. Esto toma mucho tiempo y mucha claridad. Se trata de un
proceso que hace posible que podamos definir qué es bueno y qué es malo. Entonces, consideramos que estos
conceptos no sólo están basados en lo que sentimos, sino que tienen un
propósito. Así nos movemos hacia adelante. Nosotros nos elevamos por
encima de los análisis “animales” de lo que es bueno y lo que es malo,
los cuales están basados en nuestras sensaciones positivas o negativas.
Más bien, cambiamos hacia un análisis de tipo humano que lo relaciona
todo con la meta superior. Nosotros ponemos la meta superior por delante
de todo. Sólo a través de la meta superior podemos distinguir entre el
bien y el mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.