Nosotros tenemos que estar en el segundo piso, donde hay una relación entre el receptor y el dador; esa es la intención. Yo puedo
ir a un restaurante, pagar el dinero y obtener placer a cambio. Puedo
ir a visitar a un amigo y no pagar dinero por ello. Después de todo, le
pago con mi actitud y él también me da placer con su actitud. Es decir,
ya estamos en el segundo piso. El
restaurante tenía un solo piso; yo obtuve placer y compensé por él con
dinero, di placer al mismo nivel, en la misma planta. Pero no es así con
un amigo: Yo recibí un regalo de él, pero no tuve que pagar por este
con dinero y disfruté de su relación hacia mí más que del trato mismo. En el
segundo piso, el llenado es nuestra relación con los demás. Sin importar
qué trato recibí de ustedes, sólo una taza de café, pero su actitud
hacia mí puede ser mil millones de veces más valiosa. Nosotros le damos placer al Creador
por medio de lo que hacemos en el segundo piso. Yo no me siento llenado
en el 1° piso, solo se trata del llenando del estómago y no me importa
de quien lo obtenga. Las herramientas de la segunda planta son
relaciones personales. Siento el
dolor de los demás en la primera planta; esto es llamado “empatía con el
sufrimiento de la sociedad”. Pero luego me siento recompensado con el
“placer de toda la sociedad”; ¿por qué estoy haciendo esto? Para
deleitar al Creador. Yo salgo
hacia ellos como el propietario de un restaurante hacia los visitantes
hambrientos y les digo que tengo la comida que recibirán. Pero
inmediatamente empiezo a enseñarles y a invitarlos a la 2° planta. Les
digo que nos unamos, que creemos conexión entre nosotros lo cual nos
dará una fuerza especial, con la que no dependeremos de nadie, de ningún
gobierno ni de los funcionarios. Nosotros mismos pondremos nuestro
mundo en orden. Ustedes no
pueden decirles solo esto a las personas de una vez; ellas no lo
creerán. En primer lugar, deben hacer que ellas sientan que esto es
posible en algún taller.
Entonces podemos decirles: “Por favor, tenga en cuenta: Debido a esta
fuerza que ahora revelamos entre nosotros, podemos corregir toda nuestra
vida”. Podemos obtener esta fuerza sólo mediante la conexión con el grupo, con el maestro, con los libros.
Incluso en la primera planta, nosotros no podemos tener éxito sin su
ayuda. Vemos que el mundo no puede vivir sin esto. El mundo es
abundante, pero las personas no pueden vivir una buena vida porque no
tienen ningún poder de unidad. Su fuerza
de conexión es negativa porque todos quieren usar a todos los demás. Por
lo tanto, la mitad del mundo tira la comida sobrante a la basura y la
otra mitad del mundo se muere de hambre. Esta brecha crecerá día a día.
Después de todo, tenemos que entender que la razón es la mala conexión
entre nosotros que no podemos corregir, pero todo depende de ésta. Mientras tanto, la división entre nosotros crece cada vez más. El mundo
ha cambiado por completo en 30 o 40 años, todos están en conflicto entre
sí. En los países árabes, primero estaban unidos por una idea, ahora
que estalló la guerra, están en conflicto y batallan entre sí. Después
de todo, el manejo superior busca revelar claramente que no tenemos las
conexiones correctas entre las personas y que ésta es la causa de todo
el mal en el mundo. Las
personas ya entienden esto. Cuando ustedes les hablan de esto, ellas
concuerdan rápidamente. Es decir, tal vez sean suficientes un par de
frases para llevar a alguien a la conclusión de que nuestra buena vida
depende de una buena relación entre nosotros. Pero de inmediato dice que
esto imposible corregir esto. Ustedes no
debe discutir aquí, sólo tienen que invitarlo a un taller para que
experimente esto por sí mismo y compruebe si es posible hacerlo o no. No
en vano se nos dice que “No hay nadie más sabio que el que tiene
experiencia”.

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