Es imposible que nosotros solos lo alcancemos
a Él, excepto en los casos especiales de aquellos a quienes se les
concedió revelación de lo Alto para un propósito especial. Es por eso
que los cabalistas tuvieron que permanecer siempre conectados con sus amigos, como un hombre con un corazón, en garantía mutua. Esto siempre se hizo “con humildad”. A
pesar de que cada uno trabajó en unidad por el bien de sus amigos, nunca
lo demostraron hacia el exterior. La mayor parte del tiempo, fue a la
inversa; ellos ostentosamente mostraban indiferencia hacia los demás y
hacia su trabajo interno, como ocurrió con los cabalistas de Kotzk.
Ellos actuaron de esta manera para ocultar la verdadera aspiración de
sus corazones, así estar capacitados para aplicar esfuerzos y avanzar. Hubo otros grupos que estudiaron,
oraron, y discutieron juntos las cosas, por ejemplo, los estudiantes de
Ramjal. Pero aun así, ellos se cuidaban de desplegar sus corazones unos a
otros para evitar que otros, incluso sus amigos, se apoderaran de los
deseos internos de sus corazones. Después de todo, ellos estaban
ardiendo con una intención tan poderosa por la meta, que ninguno tenía
la fuerza para expresarlo exteriormente en palabras y todos se centraban
totalmente en sus sensaciones internas. Sólo después de muchos años, más cerca
de nuestro tiempo, precisamente desde el Ari, Baal Shem Tov y el Maguid
de Mezeritch, cuando surgió el movimiento por el uso de la Cabalá en grupos grandes (Jasidismo), empezaron gradualmente a hablar más sobre el trabajo interno. Así llegamos a nuestra época, en la que
podemos hablar de ello más abiertamente, no sólo entre nosotros, sino
incluso explicarle el público en general los principios del trabajo
espiritual para despertar los corazones de muchos para el trabajo
espiritual. Al mismo tiempo, nosotros tenemos que
protegernos. La protección la realizamos a través de las intenciones:
Cuanto más sintonizados estén nuestros corazones con la onda interna,
más inmersos estaremos en ella y no buscaremos darles rienda suelta a
las aspiraciones ocultas de nuestros corazones.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.