Dr: Laitman Nuestros miedos personales y el temor ante el Creador están conectados a través de la cadena de causa y efecto. El Creador nos envía aflicciones
corpóreas en esta vida material; todas ellas en esencia son temores.
Tenemos temor de no tener algo, o de no ser capaces de proveer lo
necesario para nuestra existencia; nos preocupamos del futuro de
nuestros hijos,
etc. Más tarde, debido a nuestros estudios y bajo la influencia de la
Luz que Reforma, gradualmente nos elevamos por encima de nuestros
temores terrenales y nos acercamos a un paso transicional donde
reemplazamos los miedos de este mundo con el temor espiritual. Avanzamos debido a nuestros temores
materiales; esto ocurre cuando llega el tiempo. Es un resultado de
nuestro desarrollo. Es así como toda la humanidad progresa. Sin embargo,
tenemos la tendencia a avanzar con la ayuda del segundo tipo de temor.
¿Cómo podemos obtenerlo? ¿Cómo podemos empezar a temer el que no seamos
capaces de complacer al Creador? Aquellas almas que son capaces de alcanzar el segundo tipo de temor llegan al grupo
y empiezan a avanzar. Ellas necesitan cambiar sus temores individuales y
empezar a preocuparse de si son capaces de ayudar al grupo, a los amigos
y a través de ellos, al Creador. “Ahora yo no lo conozco a Él, pero si
me llevo bien con mis amigos, definitivamente también me llevaré bien
con Él”. Si las personas están listas, ellas se preocupan por el grupo,
por el público general y por la diseminación.
Ellas temen al no saber si son capaces de aspirar a salir de sus
fronteras, más allá de sus intereses personales. Si nosotros
implementamos la posibilidad que se nos da en este mundo, si nos las
arreglamos para formar el formato que eventualmente nos permitirá entrar
al campo espiritual, esto quiere decir que estamos avanzando.

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