Todas las
naciones aceptaran y reconocerán el mérito de Israel sobre ellas. Al final, si explicamos nuestro mensaje
al mundo, junto con el proceso de desarrollo, entonces todo procederá de
manera suave, amable y fluida. Pero si no nos convertimos en un “tubo”
para la influencia de la Luz que Reforma, entonces esta Luz influirá y
despertara los deseos de recibir de la forma usual. Entonces las
naciones del mundo no sentirán el poder del bien, el otorgamiento y la
comprensión; no sentirán la meta que proviene de nosotros. En lugar de
eso, según el grado en que el deseo de recibir se incremente en ellas,
comenzarán entre ellas disturbios y choques; después de eso, éstas se
dirigirán hacia el pueblo de Israel en particular. Así que nosotros estamos parados en una
encrucijada: o tenemos éxito en transmitirle al mundo la línea de
conexión con la Luz, o como siempre, la Luz actuará en el ego de cada
persona, entonces todos comenzaran realmente a volverse locos y
querrán matarse, “comerse” unos a otros, hasta que esto pase de forma
activa

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.