En
el taller, junto con los amigos, nosotros aclaramos nuestras
deficiencias y nuestras vasijas en nuestra mente y corazón. Las
despertamos y las activamos, así que tenemos que hablar, sentir y darles
vuelta en diferentes direcciones. Entonces, el taller es bueno y
beneficioso para nuestro trabajo interno. Durante un taller de media
hora, la persona tiene muchos pensamientos y profundiza en sí misma
tratando las cosas de una u otra manera, al saber y al no saber. Un
taller es la preparación de nuestras vasijas, de nuestro deseo, como si
caváramos dentro de nosotros mismos, aclarando lo que tenemos dentro, lo
que nos sucede allí. Mientras que al leer El Libro del Zóhar
tenemos que sentir una deficiencia por una parte y la plenitud por la
otra. Durante este tiempo, nosotros estamos dentro de la fuente de la
Luz del Infinito, y a través de nuestra relación con ella, tenemos que
sentir que estamos plenos. Pero al mismo tiempo, tenemos que sentir una
deficiencia porque no hemos sabido utilizar correctamente la Luz
Infinita. Esto significa que debemos sentir estas dos cosas al mismo
tiempo. Con el fin de descubrir toda la Luz del Zóhar, tenemos que pasar por todas las fases: Ibur (concepción), Yeniká (amamantamiento), Mojin (madurez), y toda la escalera de niveles espirituales, sólo entonces seremos capaces de entender lo que dice El Zóhar. Los autores del Zóhar alcanzaron
todos los 125 niveles y desde esta altura escribieron El Libro. Ellos
no escribieron desde el primero, segundo, tercero, quincuagésimo, o el
septuagésimo nivel mientras avanzaban hacia el nivel 125. Primero
alcanzaron todos los 125 niveles, y sólo entonces lo escribieron todo
desde esta altura. Incluso cuando escriben acerca de los
niveles que están por debajo del nivel 125, ellos los miran y escriben
acerca de ellos desde la altura del nivel 125. Es como un maestro de
escuela que le enseña a un niño de primer grado qué es 1 + 1 + 2. Hay
una gran diferencia entre la forma en que él maestro entiende esto y la
forma en que se lo explica a su alumno. En primer lugar, ellos
ascendieron al nivel 125 y luego escribieron acerca de los niveles
inferiores.
De tal forma que incluso al leer los artículos que se refieren a las fuerzas impuras (Klipot)
o al nivel más bajo, aun así nosotros recibimos la Luz del Infinito a
través de ellos. En realidad, esta es la altura desde la que ellos
escribieron El Libro del Zóhar. Así que no importa si estudiamos un pasaje corto acerca de un nivel inferior.

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