Él
respondió: “Yo haré pasar ante ti toda Mi bondad, proclamaré ante ti
el nombre del Señor y la gracia que Yo concedo y la compasión que
muestro. “Pero”, dijo Él, “tú no puedes ver Mi rostro, porque el hombre
no podrá verme y vivir”. Esto nos habla de que nuestros deseos no pueden recibir toda la Luz
del Infinito. Esto sólo es posible al final de la corrección, cuando
todos estos deseos estén plenamente adaptados a la Luz y todas las almas
separadas se conecten para formar una imagen completa del Creador, cara
a cara. Aunque a veces se dice que no hay
profeta como Moisés, quien hablaba con el Creador cara a cara, en
realidad se refiere a una imagen incompleta del atributo de amor y otorgamiento que se revela en el mecanismo totalmente corregido del alma
general. Esto se debe a que nuestro mundo aún no se ha elevado al nivel
del mundo del Infinito, por lo tanto éste no se ha revelado todavía en
la historia del mundo. Es sólo ahora que comenzamos nuestro ascenso,
nuestra corrección

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.