Una mujer que se vuelve madre gradualmente se mueve del nivel de una
persona individual al nivel de un sistema, en el cual ella entra. Si
previamente sentía que era individual y no estaba conectada con nadie
excepto con su hogar, sus padres y su esposo, ella siente que se hace
dependiente en el momento que tiene un bebé; llega a conectarse e
incluso a ser cautivada por su bebé, que ahora está a su lado,
obligándola, atándola abajo, absorbiendo toda su atención y
esclavizándola a tal punto que para ella no hay nada más importante en
el mundo que cuidarlo. Cuando paseo en el parque, veo madres
jóvenes sentadas en las bancas con coches de bebés hablándose entre sí.
Cada una está mirando constantemente a su bebé, mientras habla con las
demás: “Quizás él necesite algo, o quizás pueda hacer algo por él”. Esto
ocurre continuamente. El bebé no necesita mucha atención, pero su
naturaleza maternal la obliga a cuidarlo constantemente. Imaginen qué pasaría si tuviéramos que
poner un policía cerca de cada madre para asegurarnos de que ella no
deje solo al niño. Sería imposible. Pero la fuerza natural que se despierta
en la mujer después de que da a luz, es una gran fuerza. Es una fuerza
que estimula y da vida. No hay fuerza más poderosa que cree dependencia,
amor, conexión y cuidado de otro que la fuerza que nace en la mujer que
se vuelve madre. Esta se va haciendo más débil gradualmente y toma
otras formas porque una madre puede tener más niños y tiene que
prestarles atención a todos ellos. Sin embargo, de todos los deseos
humanos, la dependencia del bebé de ella y su cuidado hacia él, están
por encima de todos los demás. Esto se debe a que de todos los otros
deseos por comida, sexo, familia, riqueza y respeto, el deseo de cuidar a
su bebé, de estar conectada con él, precede a todos los demás deseos y
es más importante que todos ellos. Enfatizo esto porque con el fin de
llevar a la humanidad a un estado de armonía con la naturaleza y en el
cual el avance positivo de la humanidad depende del alcance de un futuro
brillante, tenemos que usar esta fuerza. Esto se debe a que es natural
y no tenemos que buscar nada artificial. Solo necesitamos una cosa: juntar a las
madres y explicarles de manera simple y convincente que el método
integral que le recomendamos al mundo es lo mejor y es la única manera
de prometerles a sus hijos un futuro bueno, seguro y saludable. Nosotros deberíamos explicarle a cada
madre, por el bien de su hijo, qué sistema de conexiones tenemos que
establecer en la sociedad, qué tenemos todos que preparar para que su
bebé tenga un mundo maravilloso en el que crezca y se desarrolle, como
lo sueña toda madre. No necesitamos convencerlas de ninguna
otra forma sino que simplemente le explicamos a toda madre qué es lo que
creará el mejor mundo para su bebé y qué tenemos que hacer para que su
bebé tenga un entorno correcto. No tenemos que hacer nada más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.