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24.12.14

La Torá, Levítico 19: 1-4: Y habló el Señor a Moisés, diciendo: Habla a toda la congregación de los hijos de Israel y diles

“Ustedes serán santos; porque yo, el Señor su Dios, soy santo. Cada uno temerá a su madre, a su padre y guardará Mis Sábados: Yo soy el Señor su Dios. No se vuelvan hacia los ídolos, ni hagan para ustedes dioses de fundición: Yo soy el Señor su Dios”. Hay un plan que opera en el mundo y lo lleva hacia la meta. La meta de la creación es la unión total de toda la humanidad, la cual se convierte en un sistema de fuerzas cerradas y equilibradas (deseos) que se corrigen en amor y otorgamiento. Esta fuerza general que se conecta totalmente con todos y nos transforma en participantes iguales en el único sistema llamado el Creador. Sean santos; porque Yo, el Señor su Dios soy santo, significa que debemos alcanzar una conexión absoluta entre nosotros, una cooperación mutua absoluta y un amor absoluto. El Creador parece estar llamándonos a mantener nuestra santidad, a aferrarnos a ella y a convertirla en nuestra meta principal. El estado que debemos alcanzar es llamado Sabbath (el final de la corrección), que significa que tenemos que verlo como nuestra meta final. Sabbath también simboliza el reposo absoluto en el que en realidad no hay nada más que corregir, porque la persona ha corregido su incorporación en todos y todos han corregido su incorporación en ella, hasta el punto de que se ha alcanzado una conexión integral absoluta. A esto se le llama reposo.

¿Cómo ve usted la transición hacia un nuevo orden mundial altruista?

Por sí mismo, el mundo no puede alcanzar de forma suave un estado en el que comience a reducir a límites razonables la producción de materias primas, el consumo,  los servicios, para entonces la economía simplemente moriría. La gente no sabría qué hacer y se rebelaría. Así que el capitalismo deberá mantener artificialmente el empleo de las personas y encontrar algo con qué mantenerlas ocupadas. A pesar de todo, esto sería un gran problema. Habría rebeliones, manifestaciones, guerras civiles, e incluso guerras mundiales, hasta que la humanidad decidiera que debe ser educada de nuevo para llegar a un nuevo orden mundial en el que fabricaríamos sólo lo necesario, y en el que las personas que fueran liberadas del trabajo se involucraran en la educación integral. O bien, puede decirse de esta manera: Todo el resto estará involucrado en el trabajo espiritual de acuerdo a la regla general, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. La sabiduría de la Cabalá no recomienda esperar hasta que el sufrimiento obligue a la persona a pensar y a llegar a un entendimiento de que necesita una nueva educación y hacer algo ella misma. La sabiduría de la Cabalá ofrece una manera científica para alcanzar este estado ahora, es decir, para entender que el futuro de la humanidad solo radica en el consumo moderado y racional de todo lo que la persona necesita para llevar una vida normal. Todo el resto de sus recursos y posibilidades debe estar dirigido hacia la creación de una única sociedad en la que será revelado el Creador, ya que, desde el principio, ella existe en este mundo sólo para este propósito. Tenemos que ser capaces de mostrarles y decirles a todos que no hay otro camino, y esto es lo ofrece que la sabiduría de la Cabalá. Ahora nos enfrentamos a una elección con respecto a la manera de hacerlo: ya sea de la manera natural, por el camino de a su tiempo, que es la forma de terribles golpes hasta que seamos más inteligentes, o por la manera correcta e inteligente, consciente, que es lo que ofrece la sabiduría de la Cabalá. Con esto, nos reeducamos no por la fuerza sino por medio del principio de cambiar nuestro mundo, es decir, reduciendo gradualmente el consumo y en consecuencia la producción, y haciendo los arreglos para la distribución equitativa para todos, y así sucesivamente. No hay manera suave, egoísta de ir hacia este estado, dado que la forma egoísta está dirigida hacia la fabricación excesiva. De esta manera, contradice nuestro llamado a proporcionar cantidades racionales de alimentos, productos y servicios.

La depresión es uno de los problemas de la humanidad moderna; este apareció en el umbral entre los siglos 17 y 18 en formas características de la aristocracia de la época.

Las personas que llevaban vidas ociosas no sabían qué hacer consigo mismas, en qué ocuparse. Con base en esto, ellas comenzaron a plantearse en secreto la pregunta sobre el sentido de la vida; por un lado, todo parecía estar allí, y por otro lado, no había nada. Para distraer a la gente de estos pensamientos, amortiguar el creciente vacío, la sociedad comenzó a fomentar el romance, el sexo y las pequeñas guerras. Entonces, comenzó el desarrollo de diversas tecnologías, y se hicieron populares el deporte, los viajes y la búsqueda de la moda. Todo estaba enfocado en mantener ocupada a la persona, dándole una sensación de plenitud en vez de que se centrara en la verdadera respuesta a la pregunta “¿Por qué estoy aquí?” En paralelo, se desarrollaron los medios impresos, la radio, la televisión y al poco tiempo el Internet, que llenó aún más el tiempo de ocio y todos los recursos de la persona. El Internet está lleno de una gran variedad de información que se conecta con el vacío que surge dentro de nosotros. Pero a pesar de esto, sin importar a qué se dedique un hombre, hay un sentido cada vez mayor de conciencia interna de inutilidad, insignificancia y de los límites de su existencia. La pregunta del significado de la vida roe inconscientemente a cualquier persona, ya sea más o menos educada. Este agujero de gusano está dentro de ella y tiene que hacer algo con él. Este anhelo de las masas ha provocado un importante nivel de depresión, y con el fin de tratar con él, a las masas se les ofrecen sedantes y otras drogas psicoactivas. Bajo la bandera de lucha por una humanidad sana, las instituciones de salud gubernamentales prohíben fumar, pero que están matando poco a poco a las personas con las drogas recreativas. El subproducto de ignorar la verdad y no enfocarse en la búsqueda de la respuesta correcta ha dado lugar a que todo sea permitido. La humanidad no está limitada en cuanto a ningún tipo de comportamiento, es decir, sexual o relacionado con las drogas. Satisfágase a sí mismo con lo que sea, con tal que no sienta la depresión. Este enfoque ha llevado a que las masas estén dispuestas a matarlos a todos y a acabar con todo, incluso consigo mismas, puesto que ya no le tiene miedo a nada. La búsqueda del significado de la vida es más difícil, porque a fin de encontrarla, la persona debe elevarse por encima de sí misma. La persona no puede elevarse por encima de ella, salvo en el caso en que por voluntad del destino encuentre la sabiduría de la Cabalá. A pesar de que también es un camino largo, al menos, uno ve alguna perspectiva, no a través de las sensaciones sino a través de la lógica. Resulta que la depresión es un problema para toda la humanidad. La humanidad pronto se moverá hacia adelante bajo la influencia del Internet y del desarrollo general, cada vez más gente sentirá la insignificancia de la vida, de sus limitaciones y de su efímera existencia. Inconscientemente sentimos que un mayor potencial es inherente a nuestras vidas en comparación con aquel que existe ahora. Porque la persona que no fue creado para vivir como un animal, es decir, para vivir ocupada de sí misma, de la descendencia y de arreglar su propia vida hasta la tumba. La persona tiene algún embrión interno que requiere de su propia auto actualización y realización. Por un lado, existe este embrión en cada persona y por el otro, este embrión puede ser suprimido.  Hoy en día, la industria más importante del mundo es la industria del entretenimiento, que tiene enormes cantidades de dinero, recursos, etc. Incluso esta industria ya ha estado experimentando un retroceso, Hollywood y los demás lugares de entretenimiento de masas ya no nos satisfacen. La persona se ha vuelto impaciente en la búsqueda del sentido de la vida. La persona no puede ver un vídeo clip en línea que dure más de cinco minutos. Un año más tarde, se acortará un minuto, y luego otro. La carcome una pregunta “¿encontraré algo aquí? Si no es así, ni siquiera querré verlo”. Después de todo, ver clips largos sólo aumenta el vacío, así que es mejor no verlos. El problema es cuando la persona abre un libro o se involucra en algún negocio, ella tiene miedo de dejar de hacer dicha actividad debido a un mayor despliegue de la vacuidad, de la insignificancia, de la falta de valor, y de la falta de respuesta a esta pregunta que la carcome; por lo tanto, trata de anticiparla. De esta forma, las personas reducen sus discusiones y charlas de Internet a través del teléfono móvil, limitándolas a frases cortas como “¡Nos vemos mañana! ¡Después!”, como si quisieran dejar algo para el futuro. Y ¿qué tendrán mañana? El mismo vacío que hoy, pero parece mejor interrumpir en medio de una conversación, como si hubiera algo de qué hablar después. ¡La persona tiene que sentir que hay un futuro! ¡Y no hay futuro! De alguna manera hoy todavía podemos verlo. Puede que parezca fantasmagórico y brumoso, aunque todavía podemos mentirnos a nosotros mismos al respecto. Pero día tras día pasa esta sensación y en manos de la humanidad, no hay nada que pueda tapar este vacío. Sin importar de qué se trate, este vacío permanece y se vuelve más abierto, negro y sombrío. Por lo tanto, la generación más joven en silencio se separa de esta vida, ya que es mucho más fácil olvidarse de todo mientras se está bajo la influencia de las drogas y dejarla de manera silencia en vez de llevar esta oscuridad internamente. Nos enfrentamos a un enorme problema el cual no tenemos el deseo, ni la capacidad de resolver. Sólo la Cabalá nos da una respuesta a este problema. Sin embargo, hasta que las personas no se decepcionen completamente, no van a escucharnos. Nosotros debemos estar listos para presentarles la sabiduría cabalística de una manera que puedan entender. Debería ser claro que sólo nosotros tenemos la respuesta y la respuesta es sólo alcanzar la existencia eterna, perfecta e infinita que no se concentra en nuestro cuerpo, sino entre nosotros, en el sentido de nuestro propio “yo”. Mi cuerpo, la sustancia animal, muere después de cierto tiempo; sin embargo, el ser humano en mí es para siempre. Así que tengo que separar el “yo” de lo que ahora considero que soy, arrojarlo, aislarlo de mi cuerpo y empezar a elevarme, a alimentarlo y a darle forma. Este es el ser humano en mí que debo realizar.
Pregunta: ¿Si la persona está en este camino, se desvanecerá su depresión?
Dr. Laitman: Sí, pero seguramente empezarán a aparecer otros problemas, porque la persona tiene que desarrollarse. Sin embargo, todos terminarán irrumpiendo desde su animal. Después de elevarse por encima del cuerpo, la persona permanecerá allí por la eternidad y en perfección. La sabiduría de la Cabalá ofrece una respuesta real que nosotros mismos realizamos en nuestro mundo y en nuestro interior. ¡Aquí no dependemos de nadie y nadie puede restringirnos! Este es nuestro libre albedrío. Para realizar esto, no necesitamos de ninguna herramienta especial; todo está en nuestras manos.

¿Cómo podríamos lidiar con el sentido de discriminación, desventaja, que experimentan las naciones en conexión con los judíos?

Si nosotros, el pueblo judío, comenzamos a unirnos para beneficio del mundo, ninguno de ellos se sentirá despreciado. Está dicho en los Profetas que las naciones del mundo llevarán a los hijos de Israel sobre sus hombros y los llevarán al Templo, es decir, al estado ideal. ¿Cómo podemos entender esto? ¿Vamos a sentarnos orgullosamente sobre los hombros de alguien? Por supuesto que no. Estamos hablando de una asociación especial. La esencia es que sólo ellos son capaces de darnos fuerza y nosotros tenemos que darles un propósito. Nosotros mismos, en términos de la sabiduría de la Cabalá, somos una vasija de otorgamiento, Galgalta ve Eynaim, y carecemos de fuerza. El pueblo de Israel es pequeño y débil. Sin embargo, tiene la idea, el mensaje, la visión de la meta, en otras palabras, las propiedades de la cabeza, la fuerza de la mente que discierne, pero no la implementación. Es necesario implementar el cuerpo: brazos, piernas, músculos, etc. Esta es la “división de la labor” entre el pueblo de Israel y las naciones del mundo. Esas dos partes no pueden funcionar la una sin la otra, y la cabeza realmente debe estar sobre los hombros. Al recibir órdenes de la cabeza, el cuerpo va hacia la meta correcta, hacia el Templo, y lleva a la cabeza. Entonces, no hay “ejecutivos” y “obreros”, sino que existe un todo, dos partes que trabajan juntas, cada una en su lugar. Como sabemos, en el sistema integral, en un solo cuerpo con piezas interconectadas, todas las células son igualmente importantes, no importa dónde estén localizadas. Después de todo, la perfección no puede tener el más mínimo defecto, cualquier pieza, cualquier fragmento, juega un papel crucial;  los resultados finales se muestran sólo en la comunidad, en vez de hacerlo individualmente. Sólo durante la corrección, los elementos varían de acuerdo a la importancia con respecto al momento actual; sin embargo, después de haber completado un sistema integral, cada uno se vuelve igual. Así, nadie se siente despreciado. Podemos mencionar uno de entre varios ejemplos de nuestros amigos de diferentes países, que alguna vez fueron miembros de organizaciones antisemitas, pero ahora se adhieren a nosotros. En otras palabras, todo depende de nosotros. En todos los reclamos y descalificaciones, está “oculto” el mismo mensaje: ¡El pueblo judío es culpable de lo que está sucediendo!” en realidad, nos urgen restaurar el orden. Esta es la manera en que su fuerza colectiva desde el nivel de la perfección integral los hace actuar, para que presionen hasta el final, desde todos lados. No existe nada superfluo; todo está calculado dentro del sistema. Y si respondemos apropiadamente a los ataques, entonces, antes que nada, inmediatamente convertiremos a los acusadores en quienes nos ayudan. Por ejemplo, sin importar qué antisemita más ardientemente era Ford, al mismo tiempo, escribió que Israel tenía que liderar al mundo hacia la perfección. Estaba consciente del potencial inherente a nosotros. Los más grandes antisemitas entendían ese propósito, del cual nosotros no estamos realmente conscientes. Una vez que nos pongamos a trabajar con todo nuestro corazón, esforzarnos por la perfección para entregársela a las naciones del mundo, su actitud cambiará. Más aun, precisamente su perfección llevará al sistema general a la corrección final. Por lo tanto, inmediatamente sentiremos su apoyo. De pronto, resultará que están dedicados a nosotros con su corazón y alma, en una medida en la que nosotros mismos no somos capaces. En realidad, es la “cabeza”, la mente, la que nos lo impide, la que identifica y aclara constantemente los nuevos caminos para el sistema. Por el contrario, ellos se aferrarán a nosotros fuertemente, basados en esa “sensación”. Resulta que el verdadero trabajo que necesitamos hacer no es entre los árabes israelíes, sino en nuestro propio entorno.

Una sensación de dolor ha sido construida justo en la base de la creación ¿Por qué muchos procesos naturales como el nacimiento y el crecimiento están acompañados de dolor?

Dar a luz a algún estado es siempre doloroso y es causado por el hecho de que el estado previo nos trae una aflicción tremenda. Esto es llamado dolores de parto si estamos hablando de un parto natural. Entonces, el dolor nos lleva de un estado al otro. Esta regla se aplica a todos los fenómenos: desde las erupciones volcánicas, lo cual también es un “nacimiento”, hasta nuestro nacimiento espiritual.
Pregunta: ¿Por qué nosotros, las criaturas racionales, nos esforzamos por deshacernos del dolor si entendemos que el mecanismo de aflicción es benéfico para nosotros?
Dr. Laitman: Los animales instintivamente tratan al dolor de la forma correcta. Si se torna insoportable al grado de causar su muerte, mueren. Cuando nuestro ego excedió el nivel animado, comenzamos a desarrollar varios métodos para luchar contra el dolor. Somos egoístas; no nos preocupa el mañana. Más aun, nuestro egoísmo es corrupto, es individual, personal. Por lo tanto no queremos alterar el origen del dolor. Sentimos dolor como resultado de la fractura de una de las partes del cuerpo. Existe dolor, problemas, y aflicciones porque los órganos no están obteniendo el sustento vital de otros tejidos o entregándole lo que producen al resto del cuerpo. El problema no es sólo tener un deseo de recibir placer, sino el hecho de que este deseo es puramente egoísta. Pensamos sólo en nosotros mismos y no tomamos en consideración a otros. El dolor que experimentamos llega desde lejos, de sistemas mentales espirituales externos muy elevados que tienen un tremendo impacto sobre nosotros. De pronto, en los países que llegaron al estado de abundancia definitiva, las personas se deprimen y se sienten impotentes ¿Por qué sucede eso? Porque el sistema general nos presiona sin excepciones.
Pregunta: ¿Cómo ve usted el dolor en la historia humana? ¿Hacia dónde lleva este a la humanidad?
Dr. Laitman: Antes del siglo 20, cada uno de nosotros progresó de forma individual, personal, por separado. Las personas sentían dolor en sus cuerpos y nunca lo relacionaron con el resto del mundo, tampoco lo asociaron con el avance espiritual. Así es como la humanidad pasó por las fases de los niveles inanimado, vegetativo y animado del grado humano. En el siglo 20, se reveló el grado hablante del nivel humano: un sistema totalmente integral. Comenzamos a conectarnos entre nosotros y de pronto descubrimos que estamos todos entretejidos con el mundo entero. Previamente, los humanos vivían en pequeñas aldeas y no tenían idea del gran mundo exterior. No sospechaban que existía vida más allá de las fronteras de su aldea. Hoy, todos saben lo que sucede en cualquier lugar del globo, incluso los africanos y sudamericanos. Cuando hablé con los indios americanos, me sorprendí bastante de que ellos hablan como si vinieran de Wall Street. Ahora es adecuado hablarles a las masas de la sabiduría. Previamente este fenómeno no existía. No es que aún no hubiera sido descubierto ¡No! No existía en realidad porque los humanos no estaban conectados unos con otros en el grado en el que lo están ahora. Previamente, las enfermedades nerviosas estaban dispersas en las altas sociedades, mientras que hoy la depresión, los miedos, y las preocupaciones por el futuro, por la conexión con el resto del mundo las sienten todos. En otras palabras, el dolor de cada individuo ahora está multiplicado lo queramos o no. Cada uno de nosotros depende de todos los demás, por lo tanto debe cuidar de los otros y hacer que se sientan mejor. De otra manera, seremos nosotros los que nos sentiremos mal. La Naturaleza nos empuja a unirnos.

Hasta la fecha, los estudios acerca de la evolución de la Tierra hacen posible concluir que todo ha sido manejado a través de extensión y conexión.

La extensión es dispersión “de amplio espectro”, mientras que la conexión significa comunicación, la unión de las partes. Esas dos fuerzas están actuando en nuestro mundo y deben ser equilibradas. Durante la evolución y la integración correcta entre ellas, esas fuerzas estabilizan sistemas muy complejos, los cuales después evolucionan en base a la extensión y conexión desde su parte. Uno no puede existir sin el otro. De parte de la naturaleza, este programa funciona en perfecta armonía entre la dispersión y la unificación de las partes. Pero el humano inserta muchas distorsiones dentro del proceso. Todo está basado en el equilibrio entre expansión, contracción, enfriamiento, calentamiento y en otros fenómenos que son derivados de esas fuerzas básicas. Estos también actuaron en el momento de la creación de la superficie de la Tierra cuando el fuego surgió desde el interior de esta. Y después de eso también cuando la Tierra una vez más se enfrió y se volvió sólida.
Este ciclo continuó hasta que se creó el equilibro. El calor se reunió dentro de la Tierra, el enfriamiento creó una envoltura dura que hizo posible la evolución de las formas de vida vegetativa y animada. De una u otra manera, esas fuerzas fueron diseñadas para crear un tipo particular de conexión tal que el calentamiento y enfriamiento cooperen entre ellos en una manera equilibrada ¿Entonces hacia dónde se dice que lleva esto? ¿Cuál debe ser nuestro próximo estado?
Aquí llegamos a un pensamiento sorprendente. Los humanos estamos viviendo en una sociedad humana; en esto difieren de la naturaleza del inanimado, vegetativo, y animado. De un aspecto social estamos convirtiéndonos en una sola humanidad global en la que todo está integralmente conectado con todo lo demás.
Esto significa que aparentemente debemos proteger y construir un equilibrio entre las dos fuerzas: una fuerza centrífuga (que huye del centro hacia afuera), lo cual nos distancia a unos de otros, y la fuerza centrípeta dirigida hacia el centro, que nos conecta a unos con otros. Esos dos factores, hacia afuera y hacia adentro, deben estar en equilibrio.
Incluso si uno de ellos ocasionalmente supera al otro, así es como avanzamos en nuestro desarrollo, moviendo un pie y luego el otro. Pero en cualquier caso, el mantener un equilibrio entre las dos fuerzas es obligatorio para nosotros.
Y aquí hay un problema. En realidad nosotros usamos la fuerza de conexión y la fuerza de distanciamiento, pero las explotamos de forma egoísta. Por ejemplo, estoy dispuesto a conectarme con otros para golpear a alguien u obtener algo. En otras palabras, nos conectamos no por el propósito de la evolución, sino para obtener un beneficio de la lucha entre nosotros.
La verdad es que también vemos una lucha constante en la naturaleza, pero en nuestro nivel humano los conflictos ya no se manejan de forma instintiva. Aquí depende de nosotros el integrar esas dos fuerzas básicas de una manera diferente, conectándonos el uno con el otro. Aquí estamos hablando de construir una especie humana absolutamente diferente: la nueva sociedad.
Antes que nada, nuestra unificación general humana debe ser completa y absoluta. Esta debe utilizar todas las fuerzas de distanciamiento, separación, odio, etc.
En principio, esta conexión está diseñada para crear a partir de la sociedad humana en todo el mundo, un todo único que viva en otro nivel de entendimiento y alcance como una sola entidad, como un cuerpo. Entonces seremos “células” de este “cuerpo” colectivo y sentiremos una nueva forma superior de existencia diferente a la que solíamos tener cuando cada uno de nosotros estaba separado. Esta es la conclusión que podemos extraer de lo que vemos hoy.

El Libro del Zóhar habla exclusivamente de la conexión entre todos los elementos del sistema general.

Tras descender, Maljut del mundo de Infinito que incluye todo el mundo del Infinito con sus cuatro etapas de distribución de la Luz directa, es entregada a nosotros para que hagamos nuestro trabajo en el sistema superior, en los terrenos donde habita una creación genuina (el alma).
El alma está rota y tiene que resurgir con sus partes rotas. Para eso, tiene que ascender a través de los mundos,  después de eso unificarse con los mundos, el alma y los mundos regresan a HaVaYaH, a las cuatro etapas de la Luz directa.
El Libro del Zóhar, así como otras fuentes cabalísticas, describe lo que uno alcanza como resultado de su esfuerzo espiritual. Los cabalistas develan sólo lo que ellos revelan en realidad en su camino. En las ciencias de nuestro mundo, por ejemplo en la física, existen libros de texto que explican las leyes materiales. Existen numerosos libros populares que no son de ficción que describen la historia de la física. Estos describen cómo se hicieron los descubrimientos principales, cómo las leyes que fueron descubiertas hace siglos ayudan a los científicos a obtener las innovaciones actuales, etc. Cuando leemos esos libros, es como si siguiéramos las rutas de los físicos que exploraron las leyes de la naturaleza y nosotros mismos participamos en el proceso. Existen dos tipos de libros cabalísticos. El primer tipo son los textos que están escritos de arriba hacia abajo, comenzando con la Luz del Infinito, como escribió el ARÍ: “Sepan que en el principio de la creación sólo existía la Luz Superior que lo llenaba todo”. Sin embargo, esos libros no describen el camino del alcance humano; en su lugar, describen a grandes rasgos la formación de la creación desde el momento de su aparición desde su raíz superior del estado más distante de nosotros. Existen libros escritos de forma diferente, de abajo hacia arriba, de acuerdo a la forma en que ascendemos espiritualmente. Así es como Rabash escribió sus artículos. Sus escritos gradualmente nos llevan a los mundos espirituales, hace esfuerzo por acelerar nuestro avance como un abuelo paciente hacia su nieto: “Hagamos esto y ahora esto”. Es como si abriera la espiritualidad junto con nosotros. Él explica las etapas de nuestro avance y nuestro entendimiento de las etapas de nuestro desarrollo. El Libro del Zóhar abraza ambas tendencias. Por una parte, cada parte del Libro del Zóhar, aclara paso a paso los métodos para alcanzar la revelación. Por otra parte, los autores inmediatamente nos dicen de dónde viene la revelación y por qué. Es similar a un guía que nos lleva por el camino diciendo: “Demos un paso y verán lo que les espera y lo que deben revelar”. El Libro del Zóhar me acompaña en cada paso, explicándome un poco por adelantado lo que tengo que comprender y esperar. Tengo que dar un paso adelante hacia lo desconocido y El Libro del Zóhar me dice por adelantado qué sucederá exactamente después. Por esto El Libro del Zóhar es diferente a los demás libros cabalísticos que fueron escritos para aquellos que ya habían alcanzado los mundos superiores. Incluso El Estudio de las Diez Sefirot no explica cómo elevar el MAN, sino que describe los procesos que tienen lugar en los Partzufim espirituales, mientras que El Libro del Zóhar está escrito para nosotros