“Ustedes serán santos; porque yo, el Señor su
Dios, soy santo. Cada uno temerá a su madre, a su padre y guardará Mis
Sábados: Yo soy el Señor su Dios. No se vuelvan hacia los ídolos, ni
hagan para ustedes dioses de fundición: Yo soy el Señor su Dios”. Hay un plan que opera en el mundo y lo
lleva hacia la meta. La meta de la creación es la unión total de toda la
humanidad, la cual se convierte en un sistema de fuerzas cerradas y
equilibradas (deseos) que se corrigen en amor y otorgamiento. Esta
fuerza general que se conecta totalmente con todos y nos transforma en
participantes iguales en el único sistema llamado el Creador. Sean santos; porque Yo, el Señor su Dios soy santo,
significa que debemos alcanzar una conexión absoluta entre nosotros,
una cooperación mutua absoluta y un amor absoluto. El Creador parece
estar llamándonos a mantener nuestra santidad, a aferrarnos a ella y a
convertirla en nuestra meta principal. El estado que debemos alcanzar es llamado Sabbath (el final de la corrección), que significa que tenemos que verlo como nuestra meta final. Sabbath también simboliza el
reposo absoluto en el que en realidad no hay nada más que corregir,
porque la persona ha corregido su incorporación en todos y todos han
corregido su incorporación en ella, hasta el punto de que se ha
alcanzado una conexión integral absoluta. A esto se le llama reposo.
Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
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24.12.14
¿Cómo ve usted la transición hacia un nuevo orden mundial altruista?
Por
sí mismo, el mundo no puede alcanzar de forma suave un estado en el que
comience a reducir a límites razonables la producción de materias
primas, el consumo, los servicios, para entonces la economía
simplemente moriría. La gente no sabría qué hacer y se rebelaría. Así que el capitalismo deberá mantener
artificialmente el empleo de las personas y encontrar algo con qué
mantenerlas ocupadas. A pesar de todo, esto sería un gran problema.
Habría rebeliones, manifestaciones, guerras civiles, e incluso guerras
mundiales, hasta que la humanidad decidiera que debe ser educada de
nuevo para llegar a un nuevo orden mundial en el que fabricaríamos sólo
lo necesario, y en el que las personas que fueran liberadas del trabajo
se involucraran en la educación integral. O bien, puede decirse de esta
manera: Todo el resto estará involucrado en el trabajo espiritual de
acuerdo a la regla general, “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. La sabiduría de la Cabalá no recomienda
esperar hasta que el sufrimiento obligue a la persona a pensar y a
llegar a un entendimiento de que necesita una nueva educación y hacer
algo ella misma. La sabiduría de la Cabalá ofrece una manera científica
para alcanzar este estado ahora, es decir, para entender que el futuro
de la humanidad solo radica en el consumo moderado y racional de todo lo
que la persona necesita para llevar una vida normal. Todo el resto de sus recursos y
posibilidades debe estar dirigido hacia la creación de una única
sociedad en la que será revelado el Creador, ya que, desde el principio,
ella existe en este mundo sólo para este propósito. Tenemos que ser capaces de mostrarles y
decirles a todos que no hay otro camino, y esto es lo ofrece que la
sabiduría de la Cabalá. Ahora nos enfrentamos a una elección con
respecto a la manera de hacerlo: ya sea de la manera natural, por el
camino de a su tiempo, que es la forma de terribles golpes hasta que
seamos más inteligentes, o por la manera correcta e inteligente,
consciente, que es lo que ofrece la sabiduría de la Cabalá. Con esto,
nos reeducamos no por la fuerza sino por medio del principio de cambiar
nuestro mundo, es decir, reduciendo gradualmente el consumo y en
consecuencia la producción, y haciendo los arreglos para la distribución
equitativa para todos, y así sucesivamente.
No hay manera suave, egoísta de ir hacia
este estado, dado que la forma egoísta está dirigida hacia la
fabricación excesiva. De esta manera, contradice nuestro llamado a
proporcionar cantidades racionales de alimentos, productos y servicios.
La depresión es uno de los problemas de la humanidad moderna; este apareció en el umbral entre los siglos 17 y 18 en formas características de la aristocracia de la época.
Las personas que llevaban vidas ociosas no sabían qué hacer consigo
mismas, en qué ocuparse. Con base en esto, ellas comenzaron a plantearse
en secreto la pregunta sobre el sentido de la vida; por un lado, todo
parecía estar allí, y por otro lado, no había nada. Para distraer a la gente de estos
pensamientos, amortiguar el creciente vacío, la sociedad comenzó a
fomentar el romance, el sexo y las pequeñas guerras. Entonces, comenzó
el desarrollo de diversas tecnologías, y se hicieron populares el
deporte, los viajes y la búsqueda de la moda. Todo estaba enfocado en
mantener ocupada a la persona, dándole una sensación de plenitud en vez
de que se centrara en la verdadera respuesta a la pregunta “¿Por qué
estoy aquí?” En paralelo, se desarrollaron los medios
impresos, la radio, la televisión y al poco tiempo el Internet, que
llenó aún más el tiempo de ocio y todos los recursos de la persona. El
Internet está lleno de una gran variedad de información que se conecta
con el vacío que surge dentro de nosotros. Pero a pesar de esto, sin importar a qué
se dedique un hombre, hay un sentido cada vez mayor de conciencia
interna de inutilidad, insignificancia y de los límites de su
existencia. La pregunta del significado de la vida roe inconscientemente
a cualquier persona, ya sea más o menos educada. Este agujero de gusano
está dentro de ella y tiene que hacer algo con él. Este anhelo de las masas ha provocado un
importante nivel de depresión, y con el fin de tratar con él, a las
masas se les ofrecen sedantes y otras drogas psicoactivas. Bajo la
bandera de lucha por una humanidad sana, las instituciones de salud
gubernamentales prohíben fumar, pero que están matando poco a poco a las
personas con las drogas recreativas. El subproducto de ignorar la verdad y no
enfocarse en la búsqueda de la respuesta correcta ha dado lugar a que
todo sea permitido. La humanidad no está limitada en cuanto a ningún
tipo de comportamiento, es decir, sexual o relacionado con las drogas.
Satisfágase a sí mismo con lo que sea, con tal que no sienta la
depresión. Este enfoque ha llevado a que las masas estén dispuestas a
matarlos a todos y a acabar con todo, incluso consigo mismas, puesto que
ya no le tiene miedo a nada. La búsqueda del significado de la vida
es más difícil, porque a fin de encontrarla, la persona debe elevarse
por encima de sí misma. La persona no puede elevarse por encima de ella,
salvo en el caso en que por voluntad del destino encuentre la sabiduría
de la Cabalá. A pesar de que también es un camino largo, al menos, uno
ve alguna perspectiva, no a través de las sensaciones sino a través de
la lógica. Resulta que la depresión es un problema
para toda la humanidad. La humanidad pronto se moverá hacia adelante
bajo la influencia del Internet y del desarrollo general, cada vez más
gente sentirá la insignificancia de la vida, de sus limitaciones y de
su efímera existencia. Inconscientemente sentimos que un mayor
potencial es inherente a nuestras vidas en comparación con aquel que
existe ahora. Porque la persona que no fue creado para vivir como un
animal, es decir, para vivir ocupada de sí misma, de la descendencia y
de arreglar su propia vida hasta la tumba. La persona tiene algún
embrión interno que requiere de su propia auto actualización y
realización. Por un lado, existe este embrión en cada persona y por el
otro, este embrión puede ser suprimido. Hoy en día, la industria más importante
del mundo es la industria del entretenimiento, que tiene enormes
cantidades de dinero, recursos, etc. Incluso esta industria ya ha estado
experimentando un retroceso, Hollywood y los demás lugares de
entretenimiento de masas ya no nos satisfacen. La persona se ha vuelto impaciente en la
búsqueda del sentido de la vida. La persona no puede ver un vídeo clip
en línea que dure más de cinco minutos. Un año más tarde, se acortará un
minuto, y luego otro. La carcome una pregunta “¿encontraré algo aquí?
Si no es así, ni siquiera querré verlo”. Después de todo, ver clips
largos sólo aumenta el vacío, así que es mejor no verlos. El problema es cuando la persona abre un
libro o se involucra en algún negocio, ella tiene miedo de dejar de
hacer dicha actividad debido a un mayor despliegue de la vacuidad, de la
insignificancia, de la falta de valor, y de la falta de respuesta a
esta pregunta que la carcome; por lo tanto, trata de anticiparla. De
esta forma, las personas reducen sus discusiones y charlas de Internet a
través del teléfono móvil, limitándolas a frases cortas como “¡Nos
vemos mañana! ¡Después!”, como si quisieran dejar algo para el futuro. Y
¿qué tendrán mañana? El mismo vacío que hoy, pero parece mejor
interrumpir en medio de una conversación, como si hubiera algo de qué
hablar después. ¡La persona tiene que sentir que hay un
futuro! ¡Y no hay futuro! De alguna manera hoy todavía podemos verlo.
Puede que parezca fantasmagórico y brumoso, aunque todavía podemos
mentirnos a nosotros mismos al respecto. Pero día tras día pasa esta
sensación y en manos de la humanidad, no hay nada que pueda tapar este
vacío. Sin importar de qué se trate, este vacío
permanece y se vuelve más abierto, negro y sombrío. Por lo tanto, la
generación más joven en silencio se separa de esta vida, ya que es mucho
más fácil olvidarse de todo mientras se está bajo la influencia de las
drogas y dejarla de manera silencia en vez de llevar esta oscuridad
internamente. Nos enfrentamos a un enorme problema el
cual no tenemos el deseo, ni la capacidad de resolver. Sólo la Cabalá
nos da una respuesta a este problema. Sin embargo, hasta que las
personas no se decepcionen completamente, no van a escucharnos. Nosotros
debemos estar listos para presentarles la sabiduría cabalística de una
manera que puedan entender. Debería ser claro que sólo nosotros tenemos
la respuesta y la respuesta es sólo alcanzar la existencia eterna,
perfecta e infinita que no se concentra en nuestro cuerpo, sino entre
nosotros, en el sentido de nuestro propio “yo”. Mi cuerpo, la sustancia animal, muere
después de cierto tiempo; sin embargo, el ser humano en mí es para
siempre. Así que tengo que separar el “yo” de lo que ahora considero que
soy, arrojarlo, aislarlo de mi cuerpo y empezar a elevarme, a
alimentarlo y a darle forma. Este es el ser humano en mí que debo
realizar.
Pregunta: ¿Si la persona está en este camino, se desvanecerá su depresión?
Dr. Laitman:
Sí, pero seguramente empezarán a aparecer otros problemas, porque la
persona tiene que desarrollarse. Sin embargo, todos terminarán
irrumpiendo desde su animal. Después de elevarse por encima del cuerpo,
la persona permanecerá allí por la eternidad y en perfección. La
sabiduría de la Cabalá ofrece una respuesta real que nosotros mismos
realizamos en nuestro mundo y en nuestro interior. ¡Aquí no dependemos
de nadie y nadie puede restringirnos! Este es nuestro libre albedrío.
Para realizar esto, no necesitamos de ninguna herramienta especial; todo
está en nuestras manos.
¿Cómo podríamos lidiar con el sentido de discriminación, desventaja, que experimentan las naciones en conexión con los judíos?
Si nosotros, el pueblo judío, comenzamos a unirnos para beneficio del mundo, ninguno de ellos se sentirá despreciado. Está dicho en los Profetas que las
naciones del mundo llevarán a los hijos de Israel sobre sus hombros y
los llevarán al Templo, es decir, al estado ideal. ¿Cómo podemos
entender esto? ¿Vamos a sentarnos orgullosamente sobre los hombros de
alguien? Por supuesto que no. Estamos hablando de
una asociación especial. La esencia es que sólo ellos son capaces de
darnos fuerza y nosotros tenemos que darles un propósito. Nosotros
mismos, en términos de la sabiduría de la Cabalá, somos una vasija de
otorgamiento, Galgalta ve Eynaim, y carecemos de fuerza. El
pueblo de Israel es pequeño y débil. Sin embargo, tiene la idea, el
mensaje, la visión de la meta, en otras palabras, las propiedades de la
cabeza, la fuerza de la mente que discierne, pero no la implementación.
Es necesario implementar el cuerpo: brazos, piernas, músculos, etc. Esta es la “división de la labor” entre
el pueblo de Israel y las naciones del mundo. Esas dos partes no pueden
funcionar la una sin la otra, y la cabeza realmente debe estar sobre los
hombros. Al recibir órdenes de la cabeza, el cuerpo va hacia la meta
correcta, hacia el Templo, y lleva a la cabeza. Entonces, no hay “ejecutivos” y
“obreros”, sino que existe un todo, dos partes que trabajan juntas, cada
una en su lugar. Como sabemos, en el sistema integral, en un solo
cuerpo con piezas interconectadas, todas las células son igualmente
importantes, no importa dónde estén localizadas. Después de todo, la perfección no puede
tener el más mínimo defecto, cualquier pieza, cualquier fragmento, juega
un papel crucial; los resultados finales se muestran sólo en la
comunidad, en vez de hacerlo individualmente. Sólo durante la corrección, los
elementos varían de acuerdo a la importancia con respecto al momento
actual; sin embargo, después de haber completado un sistema integral,
cada uno se vuelve igual. Así, nadie se siente despreciado. Podemos mencionar uno de entre varios
ejemplos de nuestros amigos de diferentes países, que alguna vez fueron
miembros de organizaciones antisemitas, pero ahora se adhieren a
nosotros. En otras palabras, todo depende de
nosotros. En todos los reclamos y descalificaciones, está “oculto” el
mismo mensaje: ¡El pueblo judío es culpable de lo que está sucediendo!”
en realidad, nos urgen restaurar el orden. Esta es la manera en que su fuerza
colectiva desde el nivel de la perfección integral los hace actuar, para
que presionen hasta el final, desde todos lados. No existe nada
superfluo; todo está calculado dentro del sistema. Y si respondemos
apropiadamente a los ataques, entonces, antes que nada, inmediatamente
convertiremos a los acusadores en quienes nos ayudan. Por ejemplo, sin importar qué antisemita
más ardientemente era Ford, al mismo tiempo, escribió que Israel tenía
que liderar al mundo hacia la perfección. Estaba consciente del
potencial inherente a nosotros. Los más grandes antisemitas entendían
ese propósito, del cual nosotros no estamos realmente conscientes. Una vez que nos pongamos a trabajar con
todo nuestro corazón, esforzarnos por la perfección para entregársela a
las naciones del mundo, su actitud cambiará. Más aun, precisamente su
perfección llevará al sistema general a la corrección final. Por lo tanto, inmediatamente sentiremos
su apoyo. De pronto, resultará que están dedicados a nosotros con su
corazón y alma, en una medida en la que nosotros mismos no somos
capaces. En realidad, es la “cabeza”, la mente, la que nos lo impide, la
que identifica y aclara constantemente los nuevos caminos para el
sistema. Por el contrario, ellos se aferrarán a nosotros fuertemente,
basados en esa “sensación”.
Resulta que el verdadero trabajo que necesitamos hacer no es entre los árabes israelíes, sino en nuestro propio entorno.
Una sensación de dolor ha sido construida justo en la base de la creación ¿Por qué muchos procesos naturales como el nacimiento y el crecimiento están acompañados de dolor?
Dar
a luz a algún estado es siempre doloroso y es causado por el hecho de
que el estado previo nos trae una aflicción tremenda. Esto es llamado
dolores de parto si estamos hablando de un parto natural. Entonces, el dolor nos lleva de un
estado al otro. Esta regla se aplica a todos los fenómenos: desde las
erupciones volcánicas, lo cual también es un “nacimiento”, hasta nuestro
nacimiento espiritual.
Pregunta: ¿Por
qué nosotros, las criaturas racionales, nos esforzamos por deshacernos
del dolor si entendemos que el mecanismo de aflicción es benéfico para
nosotros?
Dr. Laitman:
Los animales instintivamente tratan al dolor de la forma correcta. Si
se torna insoportable al grado de causar su muerte, mueren. Cuando
nuestro ego excedió el nivel animado, comenzamos a desarrollar varios
métodos para luchar contra el dolor. Somos egoístas; no nos preocupa el
mañana. Más aun, nuestro egoísmo es corrupto, es
individual, personal. Por lo tanto no queremos alterar el origen del
dolor. Sentimos dolor como resultado de la fractura de una de las partes
del cuerpo. Existe dolor, problemas, y aflicciones porque los órganos
no están obteniendo el sustento vital de otros tejidos o entregándole lo
que producen al resto del cuerpo. El problema no es sólo tener un deseo de
recibir placer, sino el hecho de que este deseo es puramente egoísta.
Pensamos sólo en nosotros mismos y no tomamos en consideración a otros.
El dolor que experimentamos llega desde lejos, de sistemas mentales
espirituales externos muy elevados que tienen un tremendo impacto sobre
nosotros. De pronto, en los países que llegaron al estado de abundancia
definitiva, las personas se deprimen y se sienten impotentes ¿Por qué
sucede eso? Porque el sistema general nos presiona sin excepciones.
Pregunta: ¿Cómo ve usted el dolor en la historia humana? ¿Hacia dónde lleva este a la humanidad?
Dr. Laitman:
Antes del siglo 20, cada uno de nosotros progresó de forma individual,
personal, por separado. Las personas sentían dolor en sus cuerpos y
nunca lo relacionaron con el resto del mundo, tampoco lo asociaron con
el avance espiritual. Así es como la humanidad pasó por las fases de los
niveles inanimado, vegetativo y animado del grado humano. En el siglo 20, se reveló el grado
hablante del nivel humano: un sistema totalmente integral. Comenzamos a
conectarnos entre nosotros y de pronto descubrimos que estamos todos
entretejidos con el mundo entero. Previamente, los humanos vivían en
pequeñas aldeas y no tenían idea del gran mundo exterior. No sospechaban
que existía vida más allá de las fronteras de su aldea. Hoy, todos
saben lo que sucede en cualquier lugar del globo, incluso los africanos y
sudamericanos. Cuando hablé con los indios americanos, me sorprendí
bastante de que ellos hablan como si vinieran de Wall Street. Ahora es adecuado hablarles a las masas
de la sabiduría. Previamente este fenómeno no existía. No es que aún no
hubiera sido descubierto ¡No! No existía en realidad porque los humanos
no estaban conectados unos con otros en el grado en el que lo están
ahora. Previamente, las enfermedades nerviosas estaban dispersas en las
altas sociedades, mientras que hoy la depresión, los miedos, y las
preocupaciones por el futuro, por la conexión con el resto del mundo las
sienten todos. En otras palabras, el dolor de cada
individuo ahora está multiplicado lo queramos o no. Cada uno de nosotros
depende de todos los demás, por lo tanto debe cuidar de los otros y
hacer que se sientan mejor. De otra manera, seremos nosotros los que nos
sentiremos mal. La Naturaleza nos empuja a unirnos.
Hasta la fecha, los estudios acerca de la evolución de la Tierra hacen posible concluir que todo ha sido manejado a través de extensión y conexión.
La extensión es dispersión “de amplio espectro”, mientras que la conexión significa comunicación, la unión de las partes. Esas dos fuerzas están actuando en
nuestro mundo y deben ser equilibradas. Durante la evolución y la
integración correcta entre ellas, esas fuerzas estabilizan sistemas muy
complejos, los cuales después evolucionan en base a la extensión y
conexión desde su parte. Uno no puede existir sin el otro. De parte de la naturaleza, este programa
funciona en perfecta armonía entre la dispersión y la unificación de
las partes. Pero el humano inserta muchas distorsiones dentro del
proceso. Todo está basado en el equilibrio entre
expansión, contracción, enfriamiento, calentamiento y en otros
fenómenos que son derivados de esas fuerzas básicas. Estos también
actuaron en el momento de la creación de la superficie de la Tierra
cuando el fuego surgió desde el interior de esta. Y después de eso
también cuando la Tierra una vez más se enfrió y se volvió sólida.
Este ciclo continuó hasta que se creó el
equilibro. El calor se reunió dentro de la Tierra, el enfriamiento creó
una envoltura dura que hizo posible la evolución de las formas de vida
vegetativa y animada. De una u otra manera, esas fuerzas fueron
diseñadas para crear un tipo particular de conexión tal que el
calentamiento y enfriamiento cooperen entre ellos en una manera
equilibrada ¿Entonces hacia dónde se dice que lleva esto? ¿Cuál debe ser
nuestro próximo estado?
Aquí llegamos a un pensamiento
sorprendente. Los humanos estamos viviendo en una sociedad humana; en
esto difieren de la naturaleza del inanimado, vegetativo, y animado. De
un aspecto social estamos convirtiéndonos en una sola humanidad global
en la que todo está integralmente conectado con todo lo demás.
Esto significa que aparentemente debemos
proteger y construir un equilibrio entre las dos fuerzas: una fuerza
centrífuga (que huye del centro hacia afuera), lo cual nos distancia a
unos de otros, y la fuerza centrípeta dirigida hacia el centro, que nos
conecta a unos con otros. Esos dos factores, hacia afuera y hacia
adentro, deben estar en equilibrio.
Incluso si uno de ellos ocasionalmente
supera al otro, así es como avanzamos en nuestro desarrollo, moviendo un
pie y luego el otro. Pero en cualquier caso, el mantener un equilibrio
entre las dos fuerzas es obligatorio para nosotros.
Y aquí hay un problema. En realidad
nosotros usamos la fuerza de conexión y la fuerza de distanciamiento,
pero las explotamos de forma egoísta. Por ejemplo, estoy dispuesto a
conectarme con otros para golpear a alguien u obtener algo. En otras
palabras, nos conectamos no por el propósito de la evolución, sino para
obtener un beneficio de la lucha entre nosotros.
La verdad es que también vemos una lucha
constante en la naturaleza, pero en nuestro nivel humano los conflictos
ya no se manejan de forma instintiva. Aquí depende de nosotros el
integrar esas dos fuerzas básicas de una manera diferente, conectándonos
el uno con el otro. Aquí estamos hablando de construir una especie
humana absolutamente diferente: la nueva sociedad.
Antes que nada, nuestra unificación
general humana debe ser completa y absoluta. Esta debe utilizar todas
las fuerzas de distanciamiento, separación, odio, etc.
En principio, esta conexión está
diseñada para crear a partir de la sociedad humana en todo el mundo, un
todo único que viva en otro nivel de entendimiento y alcance como una
sola entidad, como un cuerpo. Entonces seremos “células” de este
“cuerpo” colectivo y sentiremos una nueva forma superior de existencia
diferente a la que solíamos tener cuando cada uno de nosotros estaba
separado. Esta es la conclusión que podemos extraer de lo que vemos hoy.
El Libro del Zóhar habla exclusivamente de la conexión entre todos los elementos del sistema general.
Tras descender, Maljut
del mundo de Infinito que incluye todo el mundo del Infinito con sus
cuatro etapas de distribución de la Luz directa, es entregada a nosotros
para que hagamos nuestro trabajo en el sistema superior, en los
terrenos donde habita una creación genuina (el alma).
El alma está rota y tiene que resurgir
con sus partes rotas. Para eso, tiene que ascender a través de los
mundos, después de eso unificarse con los mundos, el alma y los mundos
regresan a HaVaYaH, a las cuatro etapas de la Luz directa.
El Libro del Zóhar, así como
otras fuentes cabalísticas, describe lo que uno alcanza como resultado
de su esfuerzo espiritual. Los cabalistas develan sólo lo que ellos
revelan en realidad en su camino. En las ciencias de nuestro mundo, por
ejemplo en la física, existen libros de texto que explican las leyes
materiales. Existen numerosos libros populares que no son de ficción que
describen la historia de la física. Estos describen cómo se hicieron
los descubrimientos principales, cómo las leyes que fueron descubiertas
hace siglos ayudan a los científicos a obtener las innovaciones
actuales, etc. Cuando leemos esos libros, es como si siguiéramos las
rutas de los físicos que exploraron las leyes de la naturaleza y
nosotros mismos participamos en el proceso. Existen dos tipos de libros
cabalísticos. El primer tipo son los textos que están escritos de arriba
hacia abajo, comenzando con la Luz del Infinito, como escribió el ARÍ:
“Sepan que en el principio de la creación sólo existía la Luz Superior
que lo llenaba todo”. Sin embargo, esos libros no describen el camino
del alcance humano; en su lugar, describen a grandes rasgos la formación
de la creación desde el momento de su aparición desde su raíz superior
del estado más distante de nosotros. Existen libros escritos de forma
diferente, de abajo hacia arriba, de acuerdo a la forma en que
ascendemos espiritualmente. Así es como Rabash escribió sus
artículos. Sus escritos gradualmente nos llevan a los mundos
espirituales, hace esfuerzo por acelerar nuestro avance como un abuelo
paciente hacia su nieto: “Hagamos esto y ahora esto”. Es como si
abriera la espiritualidad junto con nosotros. Él explica las etapas de
nuestro avance y nuestro entendimiento de las etapas de nuestro
desarrollo. El Libro del Zóhar abraza ambas tendencias. Por una parte, cada parte del Libro del Zóhar,
aclara paso a paso los métodos para alcanzar la revelación. Por otra
parte, los autores inmediatamente nos dicen de dónde viene la revelación
y por qué. Es similar a un guía que nos lleva por el camino diciendo:
“Demos un paso y verán lo que les espera y lo que deben revelar”. El Libro del Zóhar me acompaña
en cada paso, explicándome un poco por adelantado lo que tengo que
comprender y esperar. Tengo que dar un paso adelante hacia lo
desconocido y El Libro del Zóhar me dice por adelantado qué sucederá exactamente después. Por esto El Libro del Zóhar es
diferente a los demás libros cabalísticos que fueron escritos para
aquellos que ya habían alcanzado los mundos superiores. Incluso El Estudio de las Diez Sefirot no explica cómo elevar el MAN, sino que describe los procesos que tienen lugar en los Partzufim espirituales, mientras que El Libro del Zóhar está escrito para nosotros






