En el post “Yo no quiero ser un alpinista”, usted escribe: Si el sistema se revela totalmente podremos ver que es global, integral y que todas sus partes están atadas como un organismo vivo grande. En el no existe ningún tipo de libre albedrío donde cada uno pueda hacer lo que quiere, porque esto no existe en la Naturaleza. Todo existe por medio de una ley de determinismo. No estoy de acuerdo con lo que usted dice acerca de que para todo existe un determinismo. Hay ciertas cosas que están fuera de nuestro control, pero incluso allí existe un poco de libre albedrío: por ejemplo, las células pueden convertirse en células malignas de cáncerRav: ¡El libre albedrío está específicamente en ser una célula sana, otorgante o una maligna, receptora!
Pregunta: ¿Cómo puedo parar de maldecir el vacío que hay en el corazón y recibirlo con alegría como una parte del camino? ¿O siempre debemos estar preparados para que alguna parte de nosotros esté en desacuerdo con el otorgamiento?
Rav: No lo maldigas, llénalo con cualquier llenado, aunque lo sentirás de vez en cuando.
El Creador ha creado la ocultación que aleja, separa, rechaza y confunde. En lugar de revelarse abiertamente y al instante, Él se esconde para despertar en nosotros una aspiración, una pasión, un deseo de Alcanzarlo. En esto radica todo el objetivo de la ocultación, en la necesidad de crear las “fuerzas impuras” (Klipót), que nos sostengan hasta que alcancemos el deseo correcto por el Creador. Ellas nos sujetan como los perros que tiran de la correa para saltar sobre alguien. Él se oculta, hasta que nosotros podamos adquirir el deseo de otorgamiento único y correcto, que no se podrá extinguir después de un encuentro con Él. Al revelar al Creador, en este deseo corregido, no se desvanecerá como los deseos de nuestro mundo, que una vez que hemos recibido lo que deseamos, de inmediato cesamos de apreciarlo. Por el contrario, debemos valorar y amar cada vez más este placer, porque guarda en sí mismo la actitud del Otorgante hacia nosotros. Por lo tanto, en todos estos rechazos y ocultaciones creados por el Creador debemos ver un flirteo, un juego que nos lleva al deseo correcto que no es sólo un deseo muy fuerte sino un deseo con la forma correcta. Esto sucede para que busquemos el placer en el encuentro con el Otorgante en lugar de en el encuentro con el llenado. Como una mujer que exige del hombre una conexión interna a partir de una acción externa. Tenemos que aprender acerca de lo espiritual basándonos en la psicología de nuestra vida. Debemos entender la esencia de la ocultación, el coqueteo y todo este juego, mediante el cual el Creador nos acerca, o nos aleja. No alcanzaremos la revelación en tanto que no empecemos a Valorarlo y con Su ayuda, construir una actitud correcta para el encuentro con Él, en tanto que no tengamos la capacidad de interpretar la conexión con él como un medio de placer. Él está esperando que nosotros lo queramos más a Él que al placer que nos da. Sólo entonces estaremos preparados para aceptar este placer y dentro de él, revelar al Creador.