Para estar en equilibrio con el Creador, para conectarme con él, yo mismo tengo que cambiar. ¿Cómo es posible? ¿Cómo puedo parecerme a Él? Después de todo, equilibrio significa parecido. Para hacer esto, se nos dio un entorno. El equilibrio con el Creador lo alcanzo al equilibrarme con el entorno en el que lo descubro a Él. Las Reshimot (recuerdos) que se despiertan dentro me presentan al grupo y mi trabajo se vuelve real, ahora estoy tratando con algo que es familiar, todo se resuelve entre amigos. ¿Cómo es posible encontrar equilibrio con el grupo? A través de garantía mutua que es la fuerza, la ley del equilibrio.De acuerdo a esta ley, el mundo entero está mutuamente conectado, como ruedas dentadas en un determinado sistema. Ninguno de los engranajes puede girar de forma independiente sin girar las demás ruedas y sin ser girado por ellas. Son como dos discos de embrague cuando se tocan entre sí. Pero la ley de desarrollo opera en este mecanismo. En primer lugar, el pedal del embrague está presionado y la conexión entre ellos es aún débil. En este punto, no nos estorbamos, sino que más bien nos ayudamos unos a otros al girar y no sentir que estamos conectados a un todo. Los estados y las naciones están separados y algunos ni siquiera saben que los otros existen. Con el tiempo, el ego interno crece y las ruedas dentadas se conectan más estrechamente. En otras palabras, el pedal del embrague es liberado y los discos se acercan progresivamente el uno al otro, hasta que se conectan muy estrechamente. Así se desarrolla toda la humanidad hacia la cooperación mutua: Los países establecen conexiones, se descubren nuevos continentes, florecen el comercio internacional y la industria, cambian las sociedades, crece el número de diferentes profesiones y la gente se va volviendo cada vez más interdependiente, hasta que sea totalmente interdependiente. Este desarrollo es muy difícil, porque el ego y las Reshimot que se desarrollan nos acercan más y nos agolpan, hasta un momento determinado en el que esta conexión demasiado apretada empieza a preocuparnos. Nosotros no podemos separarnos unos de otros para vivir sin los demás, aunque lo quisiéramos. Por lo tanto, la naturaleza, el Creador, nos trae a un nuevo estado en el que descubrimos que no podemos separarnos nunca más. Si no trabajamos en la correcta conexión mutua entre nosotros, entonces nosotros mismos podemos ser destruidos. Así que la garantía mutua, nos obliga a ser mutuamente responsables unos de otros. Nosotros somos como ruedas dentadas: Cualquier rueda que gire, hace girar a todas las demás. El pedal del embrague se deja sin tocar y los discos se juntan, los dientes se encajan unos entre los otros y que todos nos encontramos en un enorme sistema interconectado, que no permite que ningún tipo de engranaje gire libremente. Ahora todos los demás deben estar de acuerdo con esto, estar de acuerdo en cuanto a la dirección y la velocidad. Sin este acuerdo, nadie será capaz de moverse. Con el tiempo todos descubrirán una “mano extraña alrededor de su cuello”. Imagina a una persona que yace con una terapia intravenosa, sin la cual puede morir, pero hay varios millones de derivaciones instalados en el tubo por el cual fluyen los líquidos vitales. Todos cierran su propia derivación y entonces, este será el final. Pronto sentiremos que estamos en una situación muy desagradable. Por eso la sabiduría de la Cabalá se nos revela de antemano, con el fin de preparar nuestra vida para las nuevas condiciones. Finalmente, todo nos lo dan con el propósito de la corrección, el asunto es sólo cómo ver todo el panorama entero. Si sabemos de antemano que todo se nos da para servir a la búsqueda de la correcta conexión mutua entre nosotros, es decir, para la garantía mutua, entonces, los engranajes se organizarán como debe ser y voltearán en la dirección correcta, en armonía. Además, el equilibrio mutuo les ayudará a estar en equilibrio con la fuerza general que los encierra dentro de un sistema junto con el Creador. Así es como el mundo alcanzará la corrección deseada.
Ustedes pueden descubrir esto si a pesar de la fricción, tratan de conectarse y de trabajar juntos. Entonces pueden trabajar en dos niveles: Abajo hay argumentos, odio, rechazo y falta de entendimiento, en otras palabras el ego que nos separa entre nosotros y arriba, ustedes son lo opuesto, están conectados en amor. Al mantener ambos niveles, ustedes se elevan constantemente en ambos: El ego crece por encima del 
Cuando los especialistas trabajan con personas, a menudo encuentran cualidades en una persona que son obvias para todos, pero la persona en sí no se da cuenta que las tiene. En
Pide la conexión. Nosotros nunca sabemos cómo pedir la Luz, no sabemos cómo orar. Cada vez que nosotros nos volvemos al superior, esto debería ser con un ruego adecuado. Todo lo que la persona tiene que averiguar es qué desea ella del superior. Incluso si tú quisieras las peores cosas, dirígelas al superior. Si tú las diriges al superior, tú poco a poco comienzas a corregir tu petición y haces que esta sea correcta. A esto se le llaman “aclaraciones“, al igual que a toda la escalera de peldaños espirituales. Nosotros comenzamos por querer “tragarnos“ a todo el mundo. Así que nos volvemos hacia el superior con eso, somos consecuentes y gracias a la Luz que Reforma entenderemos qué es bueno y todo cambiará. No creas que pedir algo ya te convierte en un justo. ¡Sin embargo hace volverte hacia el superior!. Así es cómo empezamos nuestra vida en este mundo. Mira a un bebé, cuán sucio que es cuando nace, cuanto ensucia sus pañales. Pero se nos dice: “La madre vendrá y limpiará a su hijo. ¡Sólo haz lo que puedas, pero con persistencia y constantemente! ¡Entonces avanzarás! El tratamiento del superior puede ser suave y benévolo, puede ser estricto y difícil. Pero esta es la única manera en la que tienen lugar los cambios en el inferior. Lo principal es avanzar.
Recibir la Torá significa llegar a conocer al Creador quien se revela en nuestra conexión mutua. Los eventos que sucedieron en al Monte Sinaí indican las condiciones necesarias que deben realizarse: sentir un exilio del estado de conexión y unidad, la falta de sensación del Creador que está siendo revelado dentro de esta conexión según sea el grado de nuestro gemir por el trabajo.
No importa cuán difícil aparente ser el alcance espiritual, en realidad, no hay nada más simple. Imaginen un sistema que está completamente unificado, sano, conectado entre todas sus partes, en sus más mínimos detalles. Todo opera en absoluta armonía y aspira a una sola meta, todo está dirigido hacia la conexión, a hacer un análisis común, en otras palabras, hacia el Creador, que existe entre nosotros. Lo revelamos a Él como una consecuencia de la armonía que surge entre nosotros a través de nuestros constantes esfuerzos por conectarnos de forma armoniosa. Como resultado de encontrar la armonía dentro de nuestros deseos, revelamos la Luz que los llena. ¡El Creador está en nosotros! Estamos en el mundo de Infinito, así que revelemos al menos justo el primer grado, el grado más sencillo y pequeño de este estado perfecto. Revelarlo significa volverte correspondiente con este, volverte igual en cualidades, alcanzar el equilibrio con la Luz que lo llena al menos en el primer grado, Nefesh de Nefesh de Nefesh del mundo de Assiya. Para esto es necesario lograr la igualdad de todas las partes de la vasija común ¿Pero cómo se puede lograr si la igualdad no puede ser medida? Lo único que puede medirse es la diferencia entre uno y otro, una Delta. Pero cuando las cosas son idénticas, no podemos evaluarlas porque perdemos la escala para medirlas ¿Cómo pueden ser comparados dos colores absolutamente negros, o cómo comparamos el blanco con el blanco? Necesitamos una cierta diferencia para evaluar las cosas. Sin embargo, debemos verificar nuestra igualdad, porque si no soy completamente igual a otro no puedo considerarlo mi amigo, yo no estoy conectado con él mediante una mutua conexión abierta. Y es por esto que necesito dos cualidades: recepción y otorgamiento. Yo debo otorgarles a los del grupo como si fuera alguien grande en relación a los pequeños, dándoles la grandeza de la meta, el reconocimiento de la importancia del Creador y de los amigos. Y por otra parte, debo rebajarme al mismo grado en relación a ellos con el fin de recibir su influencia y su apoyo, al percibirlos como las personas más grandes de la generación. En otras palabras, logro el máximo otorgamiento y el máximo grado al rebajarme a mí mismo. Y esos dos máximos me llevan a mi igualdad. No puedo construir la igualdad por sí misma, sólo al considerarme igual, esta igualdad no tiene ningún valor. La igualdad sólo se revela como consecuencia de dos estados extremos: el más elevado y el más bajo.
Después de la Convención, tengo la sensación de que fue como un sueño y es difícil darme cuenta de lo que paso. ¿Cómo resumiría usted el resultado de la Convención?
Se supone que se lleva a cabo una gran Mitzva, de acuerdo a los comentarios, si alguien toma a los pajaritos del nido cuando la madre no está allí. Yo investigué el tema un poco más y los comentarios dicen que esto es debido a que cuando la madre regresa al nido y no encuentra a sus bebés, ella grita a Ha Kadosh Baruj Hu y en esto se basa el atributo de misericordia (Rajamim) en todo el mundo. ¿Qué significa esto en la Cabalá? Hay un nido con bebés en la pared de mi casa y vemos que la madre y el padre entran, salen corriendo para alimentar a los hijos. Yo no me atrevo a tocarlos.
¿Bajo qué condición podemos exigir, atraer, y revelar la fuerza de la Luz Circundante, la Luz que Reforma que nos conectará en garantía mutua para que revelemos al Creador, el mundo espiritual? ¿Cómo podemos exigir esta fuerza para que nos corrija? ¿Qué se necesita para hacerlo?
Siempre hemos sido empujados hacia adelante de forma egoísta por la naturaleza; siempre la hemos seguido a ciegas; en otras palabras, fuimos empujados hacia adelante de forma instintiva mediante nuestro deseo de continuar satisfaciéndonos, y al seguir manifestándose en nosotros, nos esforzamos por la riqueza, la fama, el poder, el conocimiento, por todo. Como resultado, hemos alcanzado cierta saciedad, y nuestro egoísmo ha llegado a un callejón sin salida; ya ni siquiera podemos decir que continúa creciendo. Por una parte, existe una cierta línea de reevaluación de nuestros valores: “¿Está bien continuar esforzándonos por el alcance de la fama, el conocimiento, la riqueza y el poder? ¿Es este el significado de nuestro desarrollo?”. Por otra parte, vemos que nuestra dependencia mutua nos fuerza a introducir algunas otras fórmulas internacionales que deben tomar en cuenta nuestra interdependencia, en otras palabras, si yo sufro, tú también sufrirás, no importa cuán egoísta aparente ser por ahora. Incluso hoy, yo todavía trato de construir mi felicidad con base en la supresión de otros, basando mi poder en ser más fuerte que otros, y en reunir más que otros. Sin embargo, la misma Europa es un brillante ejemplo de cómo la interdependencia mutua determina los destinos de todos en la actualidad y es imposible sólo desconectar un país de la Unión Europea, no importa cuánto podamos desear que eso suceda. Tal vez los economistas aún no terminan de darse cuenta de esto. No podemos desconectarnos de todo el mundo. Esta dependencia existe dentro de la naturaleza en realidad, dentro de las conexiones internas entre nosotros. Y la economía, que sólo representa nuestras relaciones egoístas externas, ya no puede describirlas de la misma forma que antes: qué te doy a ti, qué me das a mí, un porcentaje por un porcentaje, etc. La industria, el comercio internacional y las relaciones internacionales ya no pueden continuar desarrollándose de la misma manera. Debemos tomar en cuenta la integración del mundo. Y si no estamos en correspondencia con esta integración, no seremos capaces de entender la manera en que debemos avanzar de acuerdo con el mundo y la naturaleza. Hoy sentimos el desafío de la naturaleza, su presión sobre nosotros con el sólo propósito de hacer que comencemos gradualmente a cambiarnos para llegar a ser como ella. Esto nunca ha sucedido antes. Si lo viéramos desde una perspectiva ontológica, veríamos que la naturaleza siempre nos ha empujado hacia el desarrollo egoísta. Y ahora, por el contrario, nos está mostrando que el desarrollo egoísta ha llegado a su fin; en otras palabras, hemos finalizado nuestro desarrollo de los niveles inanimado, vegetativo, y animado, en los que éramos empujados de forma instintiva por la naturaleza; es por eso que este nivel de desarrollo humano es llamado animado. Pero ahora debemos comenzar a desarrollar el nivel “humano”, en el que entendemos y percibimos el mundo que nos rodea, hasta el punto de cambiar nosotros mismos para adaptarnos a este. Ni el mundo ni la naturaleza nos están forzando a cambiar de forma instintiva, evocando esos deseos en nosotros, los cuales nos forzaron a construir una sociedad, economía, tecnología, etc.: Esto ya no existe hoy.

Creo que una vez que el 20 o 30% de la población se inspire en la idea de la lucha en contra de la crisis, incluso diría que es la idea de la salvación de un estado crítico, esto automáticamente podría extenderse a los demás y también se interesarían, entenderían y comprenderían la necesidad de estudiar el método integral. Además, ya que las empresas y la demanda de ciertos servicios siguen cayendo como consecuencia del agotamiento de las capacidades materiales de la población, las personas entenderán que ellas necesitan pensar realmente en una cierta transición. Si está haciéndose un trabajo serio entre la población con respecto a la crisis, a sus causas, al curso y las consecuencias, a las formas de resolverlo en la región, en la ciudad, en el estado y a escala mundial, la gente realmente escuchará. Por esta razón, cuando a la gente se le ofrezca posteriormente un método de educación integral como medio para salir de la crisis, la gente lo tomará más en serio. Es necesario organizar debates interesantes, invitar a diferentes personas que tengan puntos de vista directamente opuestos en los que ellos traten de resolver las cosas durante el debate.
En realidad, no existe una buena inclinación. Existe sólo la inclinación al mal, que fue creada inicialmente por el Creador. Es por eso que Él nos dice que Él creó la inclinación al mal. Pero nosotros la corregimos con la ayuda de la Torá y la convertimos en la buena inclinación. “Inclinación” es el deseo. El deseo permanece. Pero “al mal” significa que yo constantemente deseo recibir para mi propio beneficio y entonces esto me perjudica porque yo me encierro en este mundo como un pequeño animal, viviendo los años que tengo que vivir. Este es el tipo de vida más miserable posible en la realidad.
Los deseos físicos por comida, sexo, familia, dinero, honor, poder y conocimiento, no pueden interponerse en el avance espiritual de la persona. Nosotros no debemos tratar con lo que pertenece al cuerpo de manera separada. Sólo debemos preocuparnos por el odio que sentimos hacia los amigos y luego hacia todo el mundo. Si tú quieres comer cinco porciones en vez de una, eso es perjudicial para el cuerpo, pero no interfiere con el camino espiritual. Lo mismo ocurre con el sexo. Así que pensar sólo en la conexión con el Creador a través de los amigos y puedes dejar de preocuparte por todo lo demás.



Es imposible resolver los problemas de la sociedad moderna en modo alguno, a no ser que lo hagamos por medio de la educación que le enseñe a la persona cómo vivir en un mundo integral, que le ayude a reconstruir las conexiones que hemos perdido con nuestros hijos, cónyuges, con el jefe en el trabajo, con las autoridades, con el mundo y con toda la naturaleza, incluyendo las mascotas en casa. La persona debe aprender a establecer lazos externos, es decir que debe aprender cómo salir de sí misma y comenzar a conectarse con alguien en el exterior, incluso con su gato. Nuestro futuro depende de cómo aprender a establecer las conexiones adecuadas entre nosotros para que todos, al mantener su singularidad, aprendan a expresarse en la sociedad. En primer lugar debemos dejar de culpar a la vida y de quejarnos de lo que está pasando. Todos los fenómenos negativos en la sociedad y en la familia, de los cuales somos testigos en estos días, son el resultado de nuestro desarrollo. Tenemos que detenernos, hacer un corte en la situación actual, y estudiarla con cuidado, teniendo en cuenta todas las estadísticas. En segundo lugar, debemos estudiar la historia que nos ha llevado a esta situación. Desde este punto en adelante, al aprender acerca de los acontecimientos que nos llevaron a este punto y examinar los datos estadísticos sobre la situación actual, seguiremos estudiando la tendencia en el futuro. Tenemos que entender que este desarrollo se llevará a cabo de una manera u otra, nos guste o no. Si nos resistimos, la naturaleza nos obligará a seguir esta huella. Pero si aspiramos por nosotros mismos a este desarrollo, avanzaremos en forma rápida, fácil y agradable. La tendencia natural del desarrollo es hacia una conexión general, hacia una integralidad mundial. Así que tenemos que aprender a adaptarnos por nosotros mismos a todos los eventos futuros que nos llevan a este tipo de conexión integral, con el fin de atravesarlos fácil y sabiamente. De la misma manera en la que nosotros preparamos a los niños para la vida, tenemos que prepararnos ahora para la nueva vida futura. Esto implica todos los aspectos de nuestra vida, las relaciones en la familia, con nuestro cónyuge, los hijos y con todo el mundo. ¡Les deseo mucha suerte a todos!

El divorcio hoy se ha vuelto algo común. Existe un incremento en el número de parejas divorciadas últimamente y su edad está disminuyendo. Algunas de las parejas casadas se divorcian en los primeros años de su matrimonio. Existe una teoría de que el matrimonio podría haberse agotado. Después de todo, la vida está llena de tentaciones y es muy difícil vivir con la misma persona por toda una vida. Una mujer que tiene familia e hijos de pronto siente que ya no ama a su esposo. Podría ser un buen esposo y un buen padre, pero no importa, ella simplemente no lo ama. Existe un nuevo fenómeno natural que es común entre muchas mujeres que de pronto pierden su sensación interna de dependencia y conexión con su esposo. Esto nunca fue típico de las mujeres. Una mujer que vivió con su esposo siempre se acostumbró a él y siente que le pertenece. De pronto todo esto desaparece. Este es un resultado natural de nuestro desarrollo. No debemos culpar a las mujeres si este es un fenómeno natural. Primero tenemos que estudiar el fenómeno y ver qué hacer al respecto. Es un resultado de nuestro desarrollo: dejamos el nivel animal y nos elevamos al nivel humano. Adam, que es semejante (Domé en Hebreo) a la naturaleza global. Dado que tenemos que conectarnos ahora con esta naturaleza general, con toda la humanidad, esta rompe nuestras conexiones personales privadas, la naturaleza quiere “abrirnos los ojos”, sacarnos del marco familiar para que retornemos a este más tarde, pero en un nivel diferente. Todos recordamos la sensación de enamorarnos, las fuertes e inusuales emociones, la excitación, inspiración y la plenitud por la cual valía la pena estar juntos y construir una familia. Pero con el tiempo desapareció ¿Entonces por qué naturalmente nos enamoramos y después desaparece, forzándonos a buscarlo durante toda nuestra vida? La naturaleza quiere que alcancemos el verdadero amor y nos desprendamos del amor bestial, egoísta que pasa muy rápido. Tenemos que cambiar la atracción instintiva por el otro sexo, causado por la pasión natural y las hormonas, por una 



