La psicología materialista discute el concepto psicológico de conformidad, cuando la persona se somete a la opinión de la mayoría. Desde el punto de vista de los psicólogos, la conformidad es algo malo, mientras que la no conformidad es buena. ¿Tal vez desde la perspectiva de la integralidad, la conformidad es algo muy positivo?Rav: Antes que nada, la subordinación de la persona a la sociedad y al entorno que la rodea es una ley de la naturaleza. En otras palabras, no existe la verdad, la falsedad, ni el bien y el mal, nada, existen sólo las directivas del entorno y yo las obedezco, soy educado y crezco con ellas. Lo que el entorno proclama como bueno o malo, correcto o incorrecto, lo acepto como tal. ¡Podemos convencernos de que la sal es dulce, no hay problema! Si el entorno comienza a referirse a la sal como algo dulce, al final comenzaré a consumir golosinas de sal. El entorno altera nuestros parámetros sicológicos internos a tal grado que cambiamos completamente. No podemos decir si esto es bueno o malo. Simplemente estamos declarando un hecho. Después de todo, ¿puedo decir algo malo acerca de la aceleración en caída libre u otro parámetro físico? Esto es lo que existe. La forma en que lo aplicamos es otra historia. Pero decir que es malo y que por lo tanto debemos cambiar y distorsionar a la persona, esto sí es malo en realidad. Nuestra tarea es aplicar correctamente las leyes de la naturaleza con el objetivo de lograr nuestra similitud, compatibilidad y armonía con ella.
Pregunta: ¿Resulta que una ley psicosocial como la conformidad es una gran adición que nos ayuda a unirnos?.
Rav: Somos capaces de cambiar a la persona precisamente en virtud del entorno que la rodea. Los medios masivos, la sociedad y la educación, todo ello constituye su entorno circundante. Influimos selectivamente en la persona desde el exterior para transformarla. Esta es nuestra única herramienta para influir en la persona.

La educación como la entendemos ha perdido el significado que tenía en generaciones previas cuando solíamos criar a los niños para que fueran buenos, amables, alegres, complacientes, con buen comportamiento y así en adelante. La educación de hoy es algo completamente diferente y estamos sintiendo cada vez más que es necesaria para todos. Esto es porque “recibir crianza” o “educación”, significa saber cómo actuar contigo mismo, con el entorno, con el país y el mundo, así como en diferentes situaciones que nos suceden. Dicho diferente, “educada” es la persona que cambia dentro de mí, mientras mis padres y ambiente me ayudan a construirme correctamente de manera que sepa cómo vivir bien mi vida, con confianza, y seguridad. Después de todo, todo lo que aprendemos de niños más tarde se vuelve nuestra naturaleza y entonces podemos comportarnos bien sin esfuerzo. Esto está además confirmado por las últimas investigaciones que muestran que la educación de los niños de la edad de dos hasta los seis años les sirve como sus bases. Nuestro desarrollo a través de toda la historia humana se desplegó en la dirección egoísta, donde cada persona pensaba sólo en sí mismo: ¿Cómo puedo tener éxito, cómo puedo aprender, cómo puedo estafar a todos sin dañarme a mí mismo? Esta es la fórmula simple, egoísta, mediante la cual se le enseñaba a una persona cómo organizar su vida. Esta era realmente considerada la educación correcta. Hoy día esto empieza a cambiar al sentir que el mundo se ha vuelto integral, es decir conectado en todas sus partes, en todos sus niveles y en todos sus elementos. Estamos afrontando un problema muy serio porque no correspondemos con el nuevo mundo que está apareciendo ahora y viniendo a nosotros. Un nuevo gobierno está apareciendo, un nuevo método, una nueva ley de la naturaleza. Previamente no me importaba nada. Podía talar bosques por aquí, secar lagos por allá, y hacer lo que quisiera en la sociedad. Cada uno de nosotros personalmente era capaz de hacer lo que quisiera sin preguntar a otros. Sin embargo, ahora hemos llegado a un mundo donde no hay libertad para el individuo. Ahora no puedes hacer lo que quieras en tu propio jardín a menos que sea para nuestro bien porque lo quieras o no, a través de la conexión común entre nosotros evocas un golpe sobre todos. No sabemos cuáles de nuestras acciones traen daño y cuáles son las consecuencias porque aun no estamos conectados unos con otros en nuestra consciencia. Si quiero terminar algún trabajo o hacer un trato con alguien, entonces tengo que considerar al mundo entero. Pero soy incapaz de hacerlo. No puedo aceptar el hecho de que influyo en el mundo y no sé si el mundo se beneficiará de esto o no. Pero ya que todos juntos formamos un solo organismo, por lo tanto, incluso una pequeña sacudida influirá más tarde en el sistema entero, justo como en nuestros cuerpos animales. Si no tenemos la actitud correcta hacia la naturaleza que está ahora siendo revelada, ¿entonces qué nos sucederá? Significa que no seré capaz de tener éxito en los negocios, ni en el trabajo, ni en la educación, ni en mi actitud hacia todos. Muy pronto la conexión entre nosotros se manifestará a tal grado que a menos que considere todas las consecuencias de llamar a la policía o a mi casero, por ejemplo, entonces definitivamente causaré un daño. En otras palabras, como nos lo explica la ciencia de la Cabalá, habiendo llegado al nivel actual de desarrollo, ya se requiere de nosotros que corrijamos la naturaleza del hombre. Esta corrección es para que todos nosotros nos unamos “como un hombre con un corazón” mediante el principio de “ama a tu prójimo como a ti mismo“.