El campo significa los deseos materiales de la persona, que uno debe cultivar. Mientras los corrige, uno los usa para la unidad e interacción en todo el sistema de interconexión entre todas las personas. No recojas la cosecha que ha caído, significa que ustedes no son capaces de corregirse completamente. Las primeras nueve Sefirot se corrigen por medio de nuestros esfuerzos, pedido, interconexión y el trabajo con los demás. La décima Sefirá no solo es imposible de corregir, sino que incluso es imposible pedir por esto. No somos capaces de pedir que este egoísmo trabaje hacia el otorgamiento, ya que este es nuestro fundamento que nos separa del Creador.
Supongamos que tenemos un deseo de
cierto espesor. Este puede absorber las propiedades del Creador hasta la
última sección, hasta la décima. La décima parte no acepta las
propiedades del otorgamiento.
Si fuéramos a corregir todas las nueve
partes, entonces al final llegaríamos a un estado donde habría solo una
décima parte restante, la cual será corregida por el Creador. Esta sería
Su última acción, la cual finalizará los 6.000 años de nuestra
corrección.
La incapacidad de autocorregir la décima
parte se manifiesta en todas las acciones prohibidas. Estamos hablando
de los deseos en los distintos niveles. Hay deseos en el nivel
inanimado, en el que ustedes quieren realizar deseos vegetativos al
elevarse del suelo al siguiente nivel, como una planta.
Hay deseos que se vuelven animados a
partir del vegetativo, y aquellos deseos del nivel animado ustedes los
elevan al nivel de Hombre. En todas estas correcciones, siempre hay
acciones que les están prohibidas, y todo esto está relacionado con la
décima.
Pero hay veces en que pueden tomar
algunos deseos de la décima parte, lo cual es llamado “quitar la parte
superior de la leche” y regrésala a las primeras nueve Sefirot.
Por lo tanto, los deseos prohibidos son relativos. Esto significa que
por sí mismos no pueden usarlos, pero el pobre que pasa junto a su campo
sí puede.
Esta también es una corrección. Dejan el
deseo prohibido para el pobre, y cuando el pobre lo usa, este corrige
la décima parte que les correspondía a ustedes. No pueden elevar esta
parte desde la propiedad de recepción a la propiedad de otorgamiento,
pero el pobre sí puede hacerlo.
A su vez, el pobre que recibe esta
comida de su parte no es capaz de usar su décima parte de esta, y deberá
darla como una donación (Maaser) al Templo o a algo similar. Es así como la cadena de nuestra interconexión debe trabajar.
Pregunta: ¿Cómo puede uno sentir que esta es la décima parte con la que no puede trabajar?
Dr. Laitman:
Ustedes la sentirán cuando no tengan ninguna fuerza para hacer algo
más. Si sienten que han dado su 100%, entonces solo les queda una décima
parte.
Al trabajar con la Luz en niveles
elevados, la persona siente y controla todos sus deseos y es capaz de
ver a través de ella misma. En nuestro estado todavía no lo percibimos;
sin embargo, un cabalista, que está en el entorno espiritual, es capaz
de separar claramente las primeras nueve Sefirot de la décima. Uno siente qué es posible hacer y qué no. Esto es primero.
Segundo, uno siente el borde del campo de uno aquí como la Maljut de uno, los deseos de uno sobre los cuales no tiene control y por lo tanto lo deja.
Con el fin de entender de mejor manera esta acción, imaginen que
ustedes le han ordenado a una persona de nuestro mundo matar a su propio
hijo, como se le ordenó a Abraham. ¿Puede la persona normal hacer esto?
Nunca. Hay ciertos límites (el borde del campo), que no podemos
transgredir.





Por el momento, preocúpate por eso. Además de los hombres que salieron de Egipto, también había mujeres, niños y ancianos. ¿Entiendes que vas a la convención como una “mujer”, “niño” o como una “persona mayor”? ¿Entiendes que tu misión es cancelarte a ti mismo tanto como sea posible? Tú no sabes cómo conectarte con los amigos, porque una mujer no puede conectarse. Pero tú realmente quieres que esto suceda porque la mujer tiene que apoyar esta unidad en todos los sentidos. Y tal vez tú eres un “esclavo”, es decir, que obedeces a tu egoísmo, pero estás dispuesto a servir y a ayudar en todo lo que sea necesario. Tú estás buscando tu beneficio personal, quiere la espiritualidad para ti mismo y no puede desconectarte de la preocupación egoísta por tu propio bien futuro. Sin embargo, eres consciente de ello y entiendes que eres un esclavo del amor propio y sin embargo, deseas unirte al ataque espiritual. Un “esclavo” está bajo el poder externo, el Faraón o el Creador que rigen por encima de él, que es lo mismo, porque el Faraón es uno de los medios del Creador. Y si todavía quieres participar, entonces llega a la convención consciente de tu grado y pon todos sus esfuerzos para estar con los amigos. De cualquier manera, tú estás haciendo todo lo posible y tus posibilidades no dependen de ti, ellas se clasifican por grados. Si te has esforzado un poco, eres un “niño”, si lo has hecho en mayor medida, eres un “esclavo”, aún más, un “anciano”, más, una “mujer” y más aún, un “hombre”. Se te da fuerza de Arriba, pero debes aplicarla completamente con el fin de tratar de mantener el ritmo, de involucrarte. Lo importante no es tu nivel. La persona que está haciendo todo lo posible para estar con nosotros, al igual que un niño, se aferra a los adultos, no interfiere en absoluto, sino que solo ayuda. Por lo tanto, donde quiera que estés, ven.
El camino es fijo, el ritmo del viaje dependen de nuestro esfuerzo interno. No debemos preocuparnos por los estados a los cuales entramos porque no sabemos qué pasará. No debemos poner cuidado a estas cosas. Debemos enfrentarlas, por supuesto, con lo que venga, pero debemos recordar estar siempre enfocados a una sola cosa. Debemos ver todas las cosas como un solo complejo- el trabajo, la familia, el estudio, el grupo. No hay aquí algo más importante o menos importante y n debemos despreciar nada sino que debemos impresionarnos de todo, muchas personas no avanzan en la espiritualidad porque desprecian las condiciones materiales que les fueron dadas. Cada uno debe actuar desde la situación que se le da. Hay condiciones materiales- trabajo, familia y condiciones espirituales- estudio, grupo y Maaser (diezmo). Estas son cosas necesarias, a las cuales no hay que ponerle atención de mas. Lo que queda es el esfuerzo interno, prestar atención a la Meta. El camino es fijo, el ritmo del viaje depende de nuestro esfuerzo interno.