Yom Kippur, el Día de la Expiación, es un estado donde el Kli (deseo) que necesitamos corregir se revela. Rabash escribe en muchos artículos que una persona llega al Día De Expiación de acuerdo a su estado interno, que puede ser revelado sin ninguna conexión con el comienzo del día festivo de acuerdo al calendario. Cada uno de nosotros atraviesa esos estados en nuestro desarrollo, incluyendo ascensos llamados Rosh Hashana (el Año Nuevo), Yom Kippur (el Día De Expiación) otros. Yom Kippur es un estado muy elevado. Una gran Luz tiene que influirnos para revelar este estado en nosotros y toda una secuencia de acciones es requerida. Una persona debe hacer grandes esfuerzos dentro del grupo, en nuestra unificación, donde ocurrió la ruptura. El lugar de la ruptura se nos entrega para que podamos corregirlo. Entonces entenderemos a qué se le llama corrección, cuál es la estructura de este lugar, y cómo la Fuerza Superior lo creó y lo continúa sosteniendo. Como resultado, descubrimos al Creador. Con el fin de lograr esto, hacemos esfuerzos de acuerdo a la principal regla en la Torá, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Como los Cabalistas nos aconsejan, primero lo realizamos en uno o varios pequeños grupos antes que en toda la humanidad, ya que eso sería imposible. Al tratar de realizar esta regla en la unificación entre nosotros de acuerdo al método de los Cabalistas, vamos del amor por los seres creados al amor por el Creador y descubrimos hasta qué punto no estamos en la cualidad de amor y otorgamiento. No estamos hablando de la vida en este mundo y de cuán bien o mal nos sentimos. No nos cercioramos del bien y el mal de acuerdo a esto, no llegamos al Día de la Expiación de esta manera. Sólo al estar en un grupo, aspirando a la conexión entre nosotros, y despertando la Luz que Reforma, llego a ver cuán consumido estoy por el odio y el rechazo con respecto a mis amigos, que están tratando de unirse para revelar el Creador dentro del grupo. Yo revelo la fuerza de separación, la fuerza de la ruptura en mí, y sólo en relación a esta fuerza puedo decir que he revelado el mal. Entonces, con este mal, puedo venir con el Creador y exigir de Él la corrección. El Día de la Expiación entonces se convierte en un día de alegría porque revelo la enfermedad del egoísmo, mi propia naturaleza que necesita ser corregida. Revelo la condición, “Yo cree el egoísmo,” y ahora puedo pedirle al Creador la Torá, que es la fuerza para corregirlo. Está escrito, “Creé el egoísmo y creé la Torá para su corrección porque la Luz tiene lo regresa a uno a la Fuente” (al Creador). Primero tenemos que trabajar muy duro por la unificación entre nosotros y entonces la Luz Superior brilla sobre nosotros desde el nivel de ELUL (que viene de “Yo pertenezco a mi Amado y mi Amado me pertenece“). Entonces llegamos a Rosh Hashana, un estado donde deseamos un nuevo comienzo, nuevos cambios en el camino, unidad entre nosotros, el nacimiento de un nuevo sistema o un nuevo ser humano (Adam) en nosotros. Y sólo después de atravesar por todo esto llegamos a un estado donde revisamos todas nuestras diez cualidades. En el décimo día después del Año Nuevo, que marcó el comienzo de un nuevo camino, llegamos al Día de Expiación. En ese punto, por un parte estamos verdaderamente en un estado de completa desesperación, falta de fuerza, por otra parte experimentamos una gran alegría porque finalmente podemos clamar hacia el Creador pidiéndole que nos ayude con la completa confianza de que nos ayudará. Tenemos esta confianza porque ya nos hemos revisado y hemos llegado a la conciencia de que todos habitamos sólo en el mal, incapaces de hacer nada al respecto. Pero ahora, en virtud de la conexión entre nosotros, tenemos la confianza de que el Creador nos está ayudando y está esperando este preciso momento. Baal HaSulam escribe que “No hay momento más feliz en la vida de una persona que cuando descubre cuán absolutamente impotente es y pierde la fe en su propia fuerza, ya que realizó todos los esfuerzos posibles de los que fue capaz, pero no llegó a nada. Esto es porque precisamente en este momento, durante este estado, ¡está listo para una plegaria clara y completa al Creador!” Este momento es llamado el Día de la Expiación. De este momento en adelante, una persona puede estar segura de que recibirá la Luz de Corrección.Cuando el Ser Humano descubre la verdadera esencia del Creador y se comporta segun esa naturaleza, de otorgante o dador, ese acercamiento es tan intenso, que se da cuenta que no necesita de su religion, esta permanece solo como parte de su entorno cultural y social en este mundo.
18.9.10
El Día de la Expiación es un día de alegría
Yom Kippur, el Día de la Expiación, es un estado donde el Kli (deseo) que necesitamos corregir se revela. Rabash escribe en muchos artículos que una persona llega al Día De Expiación de acuerdo a su estado interno, que puede ser revelado sin ninguna conexión con el comienzo del día festivo de acuerdo al calendario. Cada uno de nosotros atraviesa esos estados en nuestro desarrollo, incluyendo ascensos llamados Rosh Hashana (el Año Nuevo), Yom Kippur (el Día De Expiación) otros. Yom Kippur es un estado muy elevado. Una gran Luz tiene que influirnos para revelar este estado en nosotros y toda una secuencia de acciones es requerida. Una persona debe hacer grandes esfuerzos dentro del grupo, en nuestra unificación, donde ocurrió la ruptura. El lugar de la ruptura se nos entrega para que podamos corregirlo. Entonces entenderemos a qué se le llama corrección, cuál es la estructura de este lugar, y cómo la Fuerza Superior lo creó y lo continúa sosteniendo. Como resultado, descubrimos al Creador. Con el fin de lograr esto, hacemos esfuerzos de acuerdo a la principal regla en la Torá, “Ama a tu prójimo como a ti mismo”. Como los Cabalistas nos aconsejan, primero lo realizamos en uno o varios pequeños grupos antes que en toda la humanidad, ya que eso sería imposible. Al tratar de realizar esta regla en la unificación entre nosotros de acuerdo al método de los Cabalistas, vamos del amor por los seres creados al amor por el Creador y descubrimos hasta qué punto no estamos en la cualidad de amor y otorgamiento. No estamos hablando de la vida en este mundo y de cuán bien o mal nos sentimos. No nos cercioramos del bien y el mal de acuerdo a esto, no llegamos al Día de la Expiación de esta manera. Sólo al estar en un grupo, aspirando a la conexión entre nosotros, y despertando la Luz que Reforma, llego a ver cuán consumido estoy por el odio y el rechazo con respecto a mis amigos, que están tratando de unirse para revelar el Creador dentro del grupo. Yo revelo la fuerza de separación, la fuerza de la ruptura en mí, y sólo en relación a esta fuerza puedo decir que he revelado el mal. Entonces, con este mal, puedo venir con el Creador y exigir de Él la corrección. El Día de la Expiación entonces se convierte en un día de alegría porque revelo la enfermedad del egoísmo, mi propia naturaleza que necesita ser corregida. Revelo la condición, “Yo cree el egoísmo,” y ahora puedo pedirle al Creador la Torá, que es la fuerza para corregirlo. Está escrito, “Creé el egoísmo y creé la Torá para su corrección porque la Luz tiene lo regresa a uno a la Fuente” (al Creador). Primero tenemos que trabajar muy duro por la unificación entre nosotros y entonces la Luz Superior brilla sobre nosotros desde el nivel de ELUL (que viene de “Yo pertenezco a mi Amado y mi Amado me pertenece“). Entonces llegamos a Rosh Hashana, un estado donde deseamos un nuevo comienzo, nuevos cambios en el camino, unidad entre nosotros, el nacimiento de un nuevo sistema o un nuevo ser humano (Adam) en nosotros. Y sólo después de atravesar por todo esto llegamos a un estado donde revisamos todas nuestras diez cualidades. En el décimo día después del Año Nuevo, que marcó el comienzo de un nuevo camino, llegamos al Día de Expiación. En ese punto, por un parte estamos verdaderamente en un estado de completa desesperación, falta de fuerza, por otra parte experimentamos una gran alegría porque finalmente podemos clamar hacia el Creador pidiéndole que nos ayude con la completa confianza de que nos ayudará. Tenemos esta confianza porque ya nos hemos revisado y hemos llegado a la conciencia de que todos habitamos sólo en el mal, incapaces de hacer nada al respecto. Pero ahora, en virtud de la conexión entre nosotros, tenemos la confianza de que el Creador nos está ayudando y está esperando este preciso momento. Baal HaSulam escribe que “No hay momento más feliz en la vida de una persona que cuando descubre cuán absolutamente impotente es y pierde la fe en su propia fuerza, ya que realizó todos los esfuerzos posibles de los que fue capaz, pero no llegó a nada. Esto es porque precisamente en este momento, durante este estado, ¡está listo para una plegaria clara y completa al Creador!” Este momento es llamado el Día de la Expiación. De este momento en adelante, una persona puede estar segura de que recibirá la Luz de Corrección.El sendero para revelar al Creador
Así es como se revela el sistema entero del alma común, llamado Adam ha Rishon, Shejina o Maljut del Infinito. La forma de esta vasija espiritual (Kli) se llama “el Creador” (Kadosh Baruj Hu): el atributo de amor y otorgamiento. Todo existe dentro de este sistema. Toda la ciencia de la Cabalá habla solamente de cómo revelar al Creador de conformidad con la ley de la equivalencia de forma, tal como está escrito, “Desde el amor a los seres creados al amor por el Creador”. Al unirnos creamos un sistema entre nosotros que se iguala a la Fuerza Superior de otorgamiento. Esta es la imagen que siempre debemos mantener en la cabeza cuando leemos El Libro del Zohar. Debo siempre comprobar en dónde me encuentro en esta escalera que nos conecta, debo examinar lo que dice El Zohar en este momento, verificar si deseo unirme con los demás o me resisto y qué es lo que me detiene. Todo el tiempo debo pensar en una cosa: ¿cómo estoy conectado yo (Israel) con los otros a través de la fuerza que nos une (la Torá)? Dentro de nuestra conexión revelo el verdadero atributo de otorgamiento: El Creador.¿Es posible saltar en el tiempo?
Yo soy de mi Amado y mi Amado es mío
Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la Luz que tratamos de atraer de El Zohar y la Luz que nos anula y nos convierte en seres del nivel animado?
Respuesta: Existe sólo una Luz; la forma en que ésta se exprese depende de nosotros. Es como la electricidad, la cual puede enfriar o calentar algo, dependiendo de lo que le conectemos.
El cómo se exprese la Luz, sólo depende de la persona, ya que la Luz en sí misma no cambia; ni cambia su intensidad ni su naturaleza. Está escrito que el Creador permanece en reposo. Él es “Bueno, y es bienhechor”, el Mundo del Infinito.
El sistema de conexión de las almas, que fue creado por el Creador en el Mundo del Infinito, se me revela poco a poco, paso a paso. La naturaleza de esta revelación depende de mi preparación, de mi actitud frente a este proceso, de si lo deseo o no.
Cuando veo el proceso como algo deseable, ya que me acerca al Creador, siendo esto lo más importante para mí, entonces, siento que “yo soy de mi amado y Él es mío”. Esto quiere decir que siempre estoy en un estado de ascenso; soy justo porque justifico todas las acciones del Creador. Estoy en el Mundo del Infinito, en paz.
Sin embargo, si sólo deseo estar más cerca de Él cuando me beneficia, entonces mi amor dependerá de lo que recibo. Esto quiere decir que oscilaré entre ascensos y descensos, en función de cómo me sienta y por esta razón seré considerado un pecador. Dependeré de las condiciones, no del amor. Todo cambia, a veces para bien y a veces para mal pero lo que cambia no es la Luz sino yo, es decir, mi actitud hacia mi Amado.
Podemos ver esto a través de un famoso ejemplo: una joven (el alma, la Shejiná, Maljut) se esfuerza para estar con su amado, que es pobre, (Zeir Anpin, el Creador), poniendo por delante el amor, por encima de cualquier cálculo egoísta; mientras que su familia (parientes egoístas, Klipot) están en contra de esta unión, y le ofrecen otro pretendiente, que es rico y sólo se preocupa por el llenado de todo lo que puede ser calculado.
(De la segunda parte de la lección diaria de Cabalá del 15 de septiembre 2010, sobre El Zohar.)
17.9.10
"Cantar de los cantares"
Tzadik ke Tamar Ifrach - música por Baal HaSulam
1. Versión Instrumental
2. Versión electrónica por la banda "Bnei Baruj"
3. Versión Instrumental por la banda "Bnei Baruj"
4. Versión vocal por Rabí Baruj Shalom HaLevi Ashlag (Rabash)
Básicamente, existen dos estados en cada canción. Uno es el estado del Kli, el alma, en la cual el hombre ha trabajado, corregido, y luego ha alcanzado el gozo y emoción; y ahora se expresa cantando esta alegría.
Te caerás y te levantarás una y mil veces
“Arrepentimiento” significa que he sentido que he pecado, pero aún no estoy preparado para continuar por el camino correcto. No pude pedir al Creador la fuerza para elevarme por encima de las sensaciones agradables o desagradables ni para verle, siempre, como Aquél que hace lo bueno. No he podido soportarlo y por consiguiente, he descendido. Ahora, con el fin de subir de nuevo, necesito el “despertar desde abajo” y el “despertar desde Arriba”. Con este objetivo, durante determinados períodos de tiempo, nos llega un estímulo especial, denominado “festividades” como el mes de Elul, que es una abreviatura de “Yo soy para mi amado y mi amado es para mí.” Esta estimulación conduce a nuevas decisiones, sensaciones e impresiones. Entonces, pido la corrección de los pecados que no me permitieron alcanzar la bondad, levantarme, conseguir la fuerza de la fe y avanzar espiritualmente. Bien al contrario, dichos pecados hicieron que descendiera, lo cual, por supuesto, fue planeado por el Creador. ¿Es necesario que, constantemente, me tropiece y caiga? Sí, lo es. No hay otra manera. Como está escrito: “El justo se caerá y levantará una y mil veces” La sensación de estar en pecado, incluso por segunda vez, sigue siendo insuficiente para avanzar y sentirlo en toda su profundidad. La primera vez, sólo siento cómo la Luz apenas toca la vasija y crea en mí un deseo. La segunda vez, me muestra la pantalla en contra de mi deseo de disfrutar. Cuando peco por tercera vez, empiezo a revelar la actitud ante el Creador, por encima de los deseos. Por lo tanto, no hay otra opción: Todo el mundo debe convertirse en un completo malvado. De lo contrario, es imposible corregirse y convertirse en un completo justo. Sólo la impureza se convierte en santidad. Sin embargo, sólo es posible llegar a ser malo si uno aspira a convertirse en justo.¿Qué es un pecado?
El “pecado” está determinado por si usted le pide o no al Creador la fuerza para elevarse por encima de sus sensaciones de “bien” o “mal”. ¡La primera vez que usted hace algo no es un pecado! Tal vez usted aun no había discernido entre el bien y el mal, su actitud hacia el Creador. Sin embargo, si usted lo hace por segunda vez, se convierte en un pecado. Y si usted lo repite una tercera vez, desciende de su grado pues no puede mantenerse en él por más tiempo. Con la primera interacción entre el placer y el deseo, se crea un deseo por el placer (una vasija, un Kli). En la segunda interacción entre el placer y el deseo, uno recibe un sentimiento de trasgresión (un pecado), la recepción para el beneficio propio. Pero si uno recibe placer en el deseo por tercera vez, entonces no solamente indica que existe el pecado, sino que nos muestra que la sensación de ese pecado no fue suficiente para abstenerse de él. Esto puede ser parecido a la situación en que la sentencia dictada en una corte es más débil que los deseos del criminal, así es que el criminal no se reforma de robar en el futuro. Y entonces se toma la decisión de ocultarme en la prisión de este mundo.Cómo medir la Fe Por Encima de la Razón
Nuestro camino por entero consiste de la revelación de las acciones del Creador hacia nosotros y en encontrar la reacción correcta a estas. Es llamado “trabajo del Creador”, cuando deseo aprender dos cosas: Quién me está haciendo esto y qué está haciendo. En otras palabras, deseo revelar la acción y al que actúa. Mi actitud hacia las acciones y El que actúa es formada a través de mis intentos de revelarlas. Y a este respecto puedo ser considerado ya como un “ser humano,” el “Yo” que de alguna manera se relaciona con “lo que me sucede” y con “El que me controla.” La actitud hacia la acción ocurre “dentro de la razón,” es decir, dentro y de acuerdo a mi mente. Si me relaciono con El que actúa, con el Creador que controla esas acciones, en oposición a lo que siento a partir de Sus acciones, entonces esto es llamado “por encima de la razón” o a pesar de la razón. Si me relaciono con el Creador en dependencia directa de Sus acciones, esto es llamado “dentro de la razón.” Sin embargo, evaluamos todo nuestro trabajo sólo en relación al Creador. Puedo sentir sus acciones como “amargas o dulces,” percibiéndolas como “bien o mal”, de acuerdo a mis sensaciones. Aun así simultáneamente, también tengo la actitud de “verdadero o falso” en relación al Creador. No necesariamente amargo es siempre verdad y dulce siempre falso. Si me elevo por encima de mi sensación de “amargo o dulce,” y en lugar de preocuparme por la sensación, revelo que esta viene del Creador (que es el bien que hace el bien), entonces significa que estoy en fe por encima de la razón. Soy incapaz de esto por cuenta propia ya que vivo mediante mis sensaciones. Sin embargo, puedo recibir ayuda del Creador y la diferencia entre “dulce o amargo” ya no existirá. Entonces significa que estoy en otorgamiento y me relaciono con Él mediante fe por encima de la razón. Me elevo por encima de mi sensación debido a la fuerza que recibí de Él, ahora acepto estados placenteros, desagradables, “bien” y “mal” de manera igual. No sólo sucumbo a las circunstancias; realmente me siento de esa manera y esto determina la altura de mi relación con el Creador. Mientras más oposición hay entre el bien y el mal, mientras los percibo de manera igual y bendigo al Creador por las cosas malas así como las buenas, más alto es mi grado espiritual. Es la altura a la que me elevo por encima de mis deseos y satisfacción, sean placenteros o no. Esto es llamado la medida de la fe en el Creador.Grupo, Asamblea de Israel, Divinidad en exilio y Divinidad en tierra.
Definición diaria, 07.09.10
¿Qué significa "grupo" en espiritualidad y cuál es el significado espiritual de los términos "Asamblea de Israel", "Divinidad en exilio", y "Divinidad en tierra"?
"Grupo" en espiritualidad es Maljut de Atzilut, estado en el cual todos juntos estamos unidos y conectados. Por tal motivo es denominado también "Asamblea de Israel" y solo quien desea conectarse al grupo puede ascender a Maljut de Atzilut, alcanzar la "Santa Divinidad".
Y si la persona descubre que desea pero aún no puede conectarse al grupo, entonces esto se denomina para él "Divinidad en exilio". Y si descubre, no solo que no está capacitado, sino que tampoco desea conectarse, en este caso para él el grupo es "Divinidad en tierra".
Clase matutina, Parte IV, 30:00-32:32
Los cabalistas acerca de los cabalistas – Parte 25
El hombre por si mismo, no es capáz de nada.
Son las mismas diez Sefirot en todas partes.
Estamos estudiando el libro Talmud Eser Sefirot, el cual compila seis volúmenes y más de 2000 páginas, y todo el tiempo estamos estudiando solamente las diez Sefirot. Lo hacemos para leer sobre ellas una y otra vez y luego olvidarlo todo y así volver a leer sobre ellas una y otra vez y olvidarlas nuevamente. Cada vez que estudiamos, siempre estudiamos las mismas diez Sefirot, pero en una nueva forma porque nuestras cualidades están cambiando constantemente, mientras que las diez Sefirot son las mismas. Así es que, cada vez que nos sentamos a estudiar, lo hacemos incorrectamente. Y después siempre tenemos que olvidar lo que hemos estudiado. La ley espiritual de la corrección de las almas plantea que Nukva regresa al estado de “virginidad” cada vez. Entonces Nukva crece, se hace pequeña y vuelve a ser adulta y se une con Zeir Anpin. Ella entonces completa este estado y regresa al estado de “virginidad” para comenzar a crecer nuevamente y alcanzar un nuevo estado de unidad. De esta manera nosotros atravesamos cada fase o cada nivel, que incluye las mismas diez Sefirot. Después todo se borra y en el siguiente nivel estudiamos una vez más las mismas diez Sefirot, pero con un entendimiento y sensaciones más profundas y dentro de una mayor corrección. Así es como un nivel es reemplazado por el próximo. Se agregan nuevas relaciones, pero siempre estamos hablando de la unidad de Maljut con las primeras diez Sefirot.Conectar al Creador y al ser creado
Pregunta: ¿Qué es lo que siente un cabalista que ha llegado a la corrección final?
Respuesta: En el estado de la corrección final (Gmar Tikkun) sucede cambios enormes constantemente. Un alma existe en ascenso y descenso simultáneo, ya que siente estos dos estados opuestos como si fueran uno solo e idénticos. Los dos extremos están unidos en el alma como un todo porque la persona ha corregido su percepción de ellos y los siente como un solo acontecimiento.
Sin embargo, al ascender al Mundo del Infinito no dejan de ocurrir las “transiciones” de vacío a llenado, pero se convierten en una comparación de los actos iniciales opuestos del Creador: “existencia desde la existencia” y “existencia desde la ausencia” (Yesh Mi Yesh Ve Yesh Mi Ain). Y yo como ser humano, los uno dentro de mí mismo, agregando al acto del Creador.
Esto es lo que dicta la necesidad de la creación del hombre: Él necesita unir estos opuestos en sí mismo y descubrir “la existencia desde la existencia” a partir de “la existencia desde la ausencia”, esto es, revelar al Creador.
(De la charla sobre La Luz que Reforma del 8 de septiembre 2010.)
La Garantia mutua (Arvut)
16.9.10
Si yo fuera rico, todos estudiarían el otorgamiento
El Día de la Expiación
En unos cuantos días observaremos un día especial llamado Yom Kippur (Día de Juicio). Sin embargo, uno no sabe qué estado interno sentirá un Cabalista en ese día y cuándo le sucederá el estado llamado “Día de Juicio”. Los estados internos de una persona no llegan de acuerdo al calendario. Los estados que cualquier persona atraviesa pueden ser personales o generales. En el nivel general, las personas siguen las tradiciones comunes de cada día festivo. Cuando un grupo de Cabalistas llega a la unidad y a través de ésta logra un cierto estado interno llamado “día de fiesta”, este estado no estará relacionado al día festivo general observado por todas las personas. El día festivo interior sucede de acuerdo con el estado interno personal de uno, mientras que un día de fiesta general tiene lugar de acuerdo al calendario. Las tradiciones y costumbres, así como cada día “específico”, tienen una raíz espiritual más alta. Por lo tanto, un Cabalista también desea seguir las tradiciones junto con otros, como está escrito:”El Creador permanece con Su pueblo”. Sin embargo, al mismo tiempo los Cabalistas además permanecen en su propio estado personal interno. Las personas religiosas siguen costumbres y tradiciones, mientras que los Cabalistas llevan a cabo acciones internas en sus almas al conectarse a otras almas en el alma común de Adam. Al hacerlo, complacen al Creador y se corrigen. La corrección es posible sólo por vía de unirse con otros, como está escrito: “Ama a tu prójimo como a ti mismo, esta es la gran ley de la Torá“. Personas de todo el mundo oran al Creador (cada uno de ellos dirigiéndose a su Señor) y piden “perdón”. Pero tal vez vale la pena explicarles que el arrepentimiento funciona sólo con respecto al “ama a tu prójimo” y depende de si estás “a favor” o “en contra”. Podemos darnos cuenta de si pecamos o no sólo al compararnos con esta regla. Esta es la única ley que debemos seguir, como está escrito: “Ama a tu prójimo como a ti mismo es la regla principal en la Torá”. Si la humanidad entera se reuniera virtualmente para aclarar qué es “ama a tu prójimo”, cuán poderosamente el Creador nos lo exige y cuán lejos estamos aun de este estado, ese sería un verdadero día de expiación (Yom Kippur) y nos llevaría hasta el Purím (en hebreo Kippur significa como Purim), la corrección completa. Cuando las personas rezan por el perdón, es muy importante para ellas saber qué pedir. Nos lamentamos y rogamos por tantos años, pero eso no ayuda. El Creador no puede oír nuestras plegarias en esta forma. Esto es porque la manera de dirigirse es opuesta al llanto correcto: No estamos rogando sentir amor por nuestros prójimos y el Creador no escucha ninguna otra petición. Así, le damos la espalda al Único que puede redimirnos y gritamos en la dirección opuesta. Así es el Día de Expiación de la mayoría de las personas.Abriéndonos camino hacia el Creador.
La única manera de controlar los estados espirituales es comprobarlo a través de tu conexión con el grupo. Para darnos la oportunidad de desarrollar el grupo correctamente, el Creador nos deja sentir la presencia de una fuerza superior, pero Él Mismo permanece oculto para que así nosotros creemos un modelo de Él dentro de nuestra unidad. Mediante la repetitiva revelación y ocultamiento de Sí Mismo, Él nos despierta un sentimiento de necesidad de revelarlo, precisamente desde Su ocultamiento en el punto de nuestra unidad. Yo no puedo ver al Creador con anticipación de la manera que puedo ver cualquier meta en este mundo. Por el ocultamiento de Sí Mismo, el Creador nos da la oportunidad de construir Su imagen cuando analizamos las cualidades “mías y del grupo” que son las mismas que “yo y el Creador”. Nosotros discernimos y evaluamos estas cualidades a medida que nos abrimos paso hacia Él, sintiendo lo que está alrededor y formando algo que es un misterio inclusive para nosotros mismos. Gradualmente, a medida que formamos el sistema espiritual dentro de nosotros, usamos nuestro deseo y la fuerza del Creador, la Luz. Así creamos la imagen del Creador a partir de ello. Es porque nosotros lo creamos a Él dentro de nosotros desde la oscuridad, sin un ejemplo visible que podamos copiar, nosotros lo revelamos, lo entendemos y lo percibimos a Él. Así es como nosotros verdaderamente nos volvemos iguales a Él. Todos los obstáculos que recibimos, que son crueles en su sabiduría, son lecciones que el Creador ha planeado para nosotros como un instructor que ilumina a sus discípulos. Estamos construyendo un sistema interno gobernado por el otorgamiento: el sistema de la pantalla y la Luz reflejada. Precisamente la reflexión nos permite hacernos similares al Creador y adoptar las mismas cualidades.Así es como una persona gradualmente se convierte en humano, semejante al Creador.Selijot: El Tiempo del Arrepentimiento
El único punto de contacto con el Creador
El oculto significado de Yom Kippur (Día del perdón)
15.9.10
¿Cómo podemos gritar para ser escuchados?
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La Pirámide de la Unidad
A medida que nos elevamos desde el punto de este mundo (el punto más bajo donde se desvanece la sensación de espiritualidad) hasta el punto más alto del mundo de lo Infinito (donde todas las cosas son corregidas y reveladas) todos pasamos a través de las mismas etapas. Sin embargo, todo el mundo pasa a través de ellas según la raíz de su alma o “según su preferencia”. En nuestro mundo, todos sentimos un mundo en común con las mismas sensaciones. Sin embargo, nuestras cualidades existen en una combinación única para cada persona. Por lo tanto, la imagen del mundo que surge en cada persona es también completamente única. Depende de la combinación individual de las cualidades de cada quien, las cuales provienen de la raíz de su alma. Sin embargo, todos escalamos por los mismos peldaños de la misma escalera espiritual. Por lo tanto, existe una ciencia para todos que se refiere a la revelación de una vida superior: la ciencia de la Cábala. Ella le explica a cada persona como tiene que avanzar. Todo lo que leemos al respecto en El Zohar, se refiere a nuestros estados avanzados, por los cuales todos tendremos que pasar. Hasta el punto que deseemos sentirles, nosotros tomamos la fuerza (la Luz de Or Makif) desde estos grados y ella nos impulsa. En la medida en que ejerzamos nuestro esfuerzo de “bebé”, crecemos, nos desarrollamos y ascendemos. Para nosotros es esencial estimular la influencia de nuestros estados avanzados en nosotros mismos. De manera que, el segundo y mucho más importante aspecto en nuestro enfoque para leer El Libro del Zohar, es entender que el ascenso implica unidad. Subimos por una “pirámide” o “cono” en la medida en que unamos nuestros puntos en el corazón. Por lo tanto, todos los 125 grados de la escalera, desde nuestro mundo hasta completar la perfección, son 125 grados de deseos unificados hasta que se fundan completamente en la condición de total otorgamiento. Esto significa que mientras más unidos estemos, mas alto subiremos, hasta el punto donde nos conectamos, la cualidad de otorgamiento (el Creador) es revelada entre nosotros. En la medida en que seamos capaces de unirnos, revelamos la medida de unificación entre nosotros y esto determina la medida de la revelación de la condición de otorgamiento del Creador.Por lo tanto, cuando leemos El Libro del Zohar, deseamos estar en ese estado, esperamos que se manifieste dentro y entre nosotros.Fusionándonos como pequeñas gotas de agua
Cuando leemos El Libro del Zohar, debemos visualizar el estar en un sistema o mecanismo al cual se adhiere mi punto en el corazón, mi gen espiritual (Reshimó) que desea llegar a su realización práctica. Mi desarrollo posterior, el impacto del sistema en mí, depende de esta adhesión. Yo estoy situado en oposición a este enorme sistema. Si no me sintonizo a este correctamente, no seré capaz de hacer que trabaje sobre mí. Aun me afectará, pero solamente a través de sufrimiento y dolor lo cual no cuenta porque esta es la vía natural del desarrollo. Sin embargo, tengo una oportunidad de conectarme a este sistema a través de mi esfuerzo personal, interno. Antes que nada, debo tratar de entender qué es “unidad” o “conexión.” Debo además darme cuenta que la conexión con el sistema ocurre tanto como esté conectado con los amigos. Hay una ley básica: Si estoy conectado con los amigos al 10%, estoy conectado con el sistema espiritual al 10% también. Si estoy conectado con ellos al 80%, también estoy conectado al sistema al 80%. No hay otra manera para mí de conectarme al sistema espiritual. Mientras más grande sea nuestro esfuerzo interno de llegar a ser uno, de anular nuestro bagaje material individual, y unir nuestros puntos en el corazón (la única parte de nosotros que pertenece al sistema espiritual), más pronto nos uniremos hasta el grado de unicidad en nuestros puntos en el corazón. Esta es justo la primera etapa de preparación. Debemos exigir del sistema espiritual la fortaleza para unirnos ya que los obstáculos constantemente nos urgen a escapar. El sistema tiene que pasarnos el “pegamento,” la Luz que Reforma que nos conectará. Esta tiene que vestirnos como un cuerpo entero y mantenernos juntos. Más tarde, de hecho, comenzará a “pegarnos” a mi petición como si fuéramos miles de pequeñas gotas de agua combinándose en una enorme gota. Como en un holograma, no hay elementos grandes y pequeños en este, sino que cada uno contiene la imagen completa. En esta única plenitud colectiva, todos pierden su independencia. De esta manera, la Luz nos hace uno. Ahora, mientras nos volvemos un solo punto, la intención de unirme con El Libro del Zohar mismo está surgiendo dentro de mí. Lo que estoy leyendo ahora, todas esas propiedades, deseo encontrarlas entre nosotros. Todos los personajes de los que El Zohar está hablando son tipos de conexión entre nosotros, y existen en cada nivel espiritual. Por esto la historia siempre se repite en cada grado espiritual. Toda la Torá está presente en cualquier estado espiritual. Y no importa qué se lee o en qué secuencia; puedes leer la Torá desde cualquier página. Así que ahora deseo ver todas las relaciones descritas en El Zohar en la conexión entre los miles de puntos en el corazón. Deseo comenzar a percibir la conexión entre nosotros al unísono con el flujo del texto de El Zohar. De esta manera, comienzo a revelar la historia en su forma verdadera y eventualmente llego al estado en el que leo e inmediatamente comprendo el contenido dentro de mí mismo. Sin embargo, ¿Dónde está ese punto de comprensión? Está en la conexión entre nosotros. A través de esta conexión, descubro un mundo totalmente nuevo con nuevas sensaciones y deseos. Me sumerjo más y más profundo en otra dimensión con el propósito de develar este sistema junto con otros y el Creador. Saboreo cada palabra con mis propios sentidos y eso es lo que es llamado la Torá de VidaRecoger el heno cuando el sol brilla
Durante un descenso, no se está efectuando ningún cálculo con respecto a nosotros. Se nos da una pesadez en el corazón y en la mente por medio de cuestiones de salud, problemas familiares, etc. No se espera que reaccionemos correctamente. Es indispensable sacar conclusiones después de una caída y prepararnos durante el siguiente ascenso, fortaleciendo nuestra responsabilidad mutua y las conexiones con los demás, para que esto nos ayude cuando llegue el descenso. Miro a mi amigo que carece de la fuerza y me doy cuenta que soy responsable de él. De hecho, he firmado un acuerdo para ayudarle a incorporarse física, emocional y espiritualmente. Cuando alguien se encuentra en un descenso y se siente desamparado, debe pensar que si hubiese invertido energía en el grupo, si hubiese guardado para sí mismo una reserva, un fondo, una acumulación de fuerzas, podría haber echado mano de todo esto no solamente para minimizar la caída, sino para incorporarse. Habría sentido la caída, pero sólo para usarla correctamente e incorporarse nuevamente. Es por esto que está escrito que todos los pecados no se cometen durante el descenso, sino más bien en un estado de ascenso, dependiendo de cómo la persona los usa. Tenemos que hacer todo lo posible para acumular estas fuerzas en invertir en el grupo en lugar de en uno mismos. Traten de prepararse tanto como sea posible mientras se encuentran en un ascenso y entonces experimentarán el descenso con alegría.Los cabalistas acerca de los cabalistas – Parte 24
Principales Fuentes cabalísticas: Comentarios de Baal HaSulam sobre los trabajos del ARI y El Libro del Zohar. Esto es lo que me he preocupado de hacer en esta interpretación, explicar el Eser Sefirot, como el Santo ARI, nos enseñó, en su pureza espiritual, desprovisto de cualquier término tangible (corporal, egoísta). Así, cualquier novato puede acercarse a la sabiduría sin equivocarse con cualquier materialización (que lo alejaría de la revelación del Creador). Con la comprensión de estas Eser Sefirot, podrá estudiar y conocer como comprender (correctamente) las otras cuestiones de esta sabiduría.14.9.10
El lenguaje común entre nosotros y el Creador
Mientras más grande es el obstáculo en mi camino, más veo en éste una mayor “ayuda desde lo opuesto”, es decir que me vuelvo similar a la Luz de acuerdo al carácter y propiedades de mi egoísmo. Si me elevo por encima de mi egoísmo, todas sus propiedades, puedo volverme similar a la Luz. De otra manera, no sabría cómo hacerme igual a ésta. Tengo que sentir todos esos obstáculos al más mínimo detalle. Llego a estar incluido en ellos y elevarme sobre ellos a través de la fuerza de la Luz. Sin embargo, son precisamente los que me esculpen en la forma de la Luz ya que ni la Luz ni el deseo de disfrutar tienen forma propia. ¿De qué otra manera podemos lograr la similitud? ¿Cómo podemos conectar dos opuestos absolutos: el deseo y la Luz? Por esta razón están divididos en particiones, peldaños de la escalera, o grados a manera de conexiones entre ellos. El deseo de disfrutar, al absorber todos esos obstáculos, eventualmente llega ser similar a la Luz. Dentro de éste permanece el mismo deseo de recibir placer. Sin embargo, esos filtros le ayudan a volverse similar a la Luz. ¡Sólo necesita elevarse sobre esos filtros! No debe tomarlos como obstáculos que debilitan la Luz, sino incluirlos en sí mismo en la forma opuesta. Esto es llamado avanzar mediante “fe por encima de la razón“. Necesitamos elevarnos del estado donde Biná está incluida en Maljut y Maljut gobierna sobre Biná al estado opuesto: donde Biná gobierna sobre Maljut y las propiedades de Biná se convierten en definitivas. Todas esas formas entre el Infinito (Keter) y el cuarto estado, final (Maljut) son llamados los nombres (propiedades del Creador). Estos sirven como ejemplos para que la Luz cree Maljut y la influya. Al mismo tiempo Maljut puede usar el HaVaYaH (de sí misma hasta Keter) opuesto y ser vestida en la Luz (conversar con la Luz) para llegar a ser similar a esta. Esas ocho Sefirot entre Keter y Maljut son como un lenguaje común posible entre la Luz y el deseo, entre el Creador y la criatura. Por esta razón son llamados los nombres santos ya que un nombre es una revelación, es decir el alcance de la propiedad específica del Creador en relación a nosotros, Maljut. Sin embargo, lo que no alcanzo no puedo definirlo por un nombre.Los cabalistas acerca de los cabalistas – Parte 23
Porque nuestros ojos han visto que todas las interpretaciones acerca del Libro del Zohar que nos precedieron, no clarificaron ni siquiera el diez por ciento de los pasajes difíciles en El Zohar. Y es también una pequeña cantidad la que revelaron, sus palabras son casi tan difusas como las palabras del Zohar mismo. Pero en nuestra generación hemos sido recompensados con el comentario “HaSulam” [La Escalera], que es una interpretación completa acerca de todas las palabras del Zohar. No solamente que no deja una sola cuestión confusa en todo El Zohar sin interpretarla, sino que también las aclaraciones están basadas en un análisis simple, tanto que cada estudiante promedio puede entender. Dado que El Zohar fue revelado en esta nuestra generación, aquí está una clara evidencia de que ya nos encontramos en los días del Mesías (la corrección completa y general de la humanidad), al comienzo de la misma generación sobre la cual fue dicho, “la tierra (“Eretz”, derivado de la palabra “Ratzon”, o deseo) será llena del conocimiento del Señor”.Cómo escuchar los artículos de Rabash
En la Carta # 38 del libro Frutos de la Sabiduría, Baal HaSulam escribe a su hijo y su estudiante más importante, Baruj Ashlag (Rabash) que una persona no puede rendirse y detenerse a la mitad del sendero espiritual. Hasta que la persona llega a la meta, necesita esforzarse constantemente para vencer obstáculos cada vez mayores. No puede uno confiar en las victorias pasadas. Por el contrario, todo lo que alcanzaste ayer se convierte en un nuevo deseo hoy, que te empuja aún más hacia la meta. Por consiguiente, las cosas que recibiste ayer no pueden curar tus heridas y dejarte reposar. Hasta que una persona alcanza la corrección final, debe ser cuidadosa de que su deseo de alcanzar la meta crezca a cada instante. Todo lo que alcanzas de inmediato desaparece. La persona se queda “desnuda” y es así que tiene que avanzar. Obviamente Rabash realizó una tarea enorme al estar cerca de su padre, constantemente a su lado y participando en todas las lecciones. Él fue muy leal a su padre y siempre estaba de su parte cuando surgían problemas familiares entre los parientes de Baal HaSulam. Algunos de ellos se oponían al estudio de la Cabalá porque les apartaba de la comunidad religiosa. Rabash fue un estudiante sobresaliente y alcanzó la revelación espiritual. No podemos hablar sobre la altura a la que se elevó; él es demasiado grande para que nosotros podamos medirlo. Sólo podemos suponer su grandeza y su gran corazón basándonos en las explicaciones que dio acerca de nuestros estados y la necesidad de unión. Aún no nos damos cuenta de cuán profundos son sus artículos y cuán vital es su consejo práctico. Es por esto que debemos estudiarlos todo el tiempo. Cuando trabajamos en los artículos, lo más importante es:¿Por qué nos atrae la espiritualidad?
¿Qué significa "grupo" en espiritualidad y cuál es el significado espiritual de los términos "Asamblea de Israel", "Divinidad en exilio", y "Divinidad
"Grupo" en espiritualidad es Maljut de Atzilut, estado en el cual todos juntos estamos unidos y conectados. Por tal motivo es denominado también "Asamblea de Israel" y solo quien desea conectarse al grupo puede ascender a Maljut de Atzilut, alcanzar la "Santa Divinidad".
Y si la persona descubre que desea pero aún no puede conectarse al grupo, entonces esto se denomina para él "Divinidad en exilio". Y si descubre, no solo que no está capacitado, sino que tampoco desea conectarse, en este caso para él el grupo es "Divinidad en tierra".
Clase matutina, Parte IV, 30:00-32:32
Porciones diarias 07-08.09.10
La Escalera de Jacob
Lo general, lo particular nos conecta y une dentro de cada uno. Por lo tanto, aquellos que están llegando hoy, uniéndose a nosotros, son capaces de utilizar nuestra experiencia para su trabajo interior y recibir nuestro entendimiento. Somos testigos de lo fácil que la nueva generación aprende a utilizar todos los dispositivos modernos, teléfonos celulares y computadoras los cuales hemos descubierto y desarrollado con un gran esfuerzo. Pero los jóvenes llegan a dominarlos fácilmente sin prestarnos ninguna atención. Sucede lo mismo con la espiritualidad: aquellos que están llegando a estudiar Cábala serán capaces de conseguir un mayor éxito del que tuvimos nosotros ya que ellos se “apoyan en nuestros hombros”. El primer obstáculo en el camino es una decepción de nuestra propia capacidad y habilidad para sentir el descenso de la divinidad. Este discernimiento es posible solamente con la ayuda de la Luz Superior, no debemos hacerlo individualmente sino trabajando con el grupo. Es allí donde la separación entre nosotros se despliega y es lo que necesitamos corregir. Tengo que convertirme en un otorgador con respecto a esta separación, pero no soy capaz de hacerlo. Entonces la Luz viene y me da la oportunidad de conectarme con los demás, y dentro de ellos encontrar al Creador para de esta manera otorgarle a Él. Este predicamento se tiene que abrir ante mí en toda su profundidad y tengo que esperar la salvación desde este punto más interno. Así es la imagen que debemos visualizar, entonces ciertamente nos encontraremos parados ante la escalera espiritual que nos conduce hacia lo altoEncuéntrate en la Dimensión Superior
La sabiduría de la Cabalá habla acerca de mi ascenso a una dimensión Superior. ¿Qué significa un “ascenso”? Los Cabalistas dicen: “Tú existes en una dimensión Superior pero no lo sientes. Tienes que revelarte a ti mismo existiendo en ella”. Yo existo en dos dimensiones. Una es al nivel de “este mundo,” donde resido en mi cuerpo físico. La otra es una dimensión Superior, donde existo en mi cuerpo espiritual. Este cuerpo espiritual, un deseo de otorgar, está oculto de mí, y no sé nada de ello. Opuesto a esto, hay una Fuerza Superior llamada “el Creador.” Opuesta a mi manifestación corporal, existe la Naturaleza. En la realidad de “este mundo” me siento mal, lo cual me empuja hacia descubrir la realidad Superior, mi existencia como “el Alma y el Creador” en lugar de “el Cuerpo y la Naturaleza.” Los Cabalistas dicen que tengo que descubrir la dimensión Superior porque ahí es donde las fuerzas que gobiernan llegan a mí y yo junto con todo mi futuro dependo de ellas. Si asciendo, entonces averiguo por qué existo, quién soy y lo que me sucede. Revelo el significado de mi vida y cómo cambiar todo para que sea mejor. Esas preguntas me empujan hacia la dimensión Superior. Cuando comienzo a leer El Zohar, El Estudio de los Diez Sefirot, y los artículos de Baal HaSulam y Rabash, descubro que están hablando acerca de esta dimensión Superior. A la inversa, si una persona piensa que están hablando de nuestro mundo, entonces esta visión de los textos Cabalísticos es incorrecta. Esto significa que el lector hace un ídolo de toda la Torá al involucrarse en la idolatría y entonces está prohibido que abra esos libros. La razón es, que en lugar de aprender acerca de las cualidades del Creador (amar a otros como te amas a ti), la persona se vuelve un egoísta aun más grande al pensar que la Torá le enseña cómo llevar a cabo rituales. Todos los libros “sagrados” hablan acerca de las cualidades de santidad (otorgamiento) y el Mundo Superior (los actos de otorgamiento), mientras que todos los libros ordinarios hablan acerca de la cualidad de recepción y de este mundo. Por lo tanto, cuando abro un libro sagrado, anhelo entrar al estado del autor. El me explica cómo llegar al otorgamiento y nunca habla de este mundo. Después de todo, visto desde arriba, este mundo es una ilusión, “Olam HaMedume” (el mundo imaginario).Un Mundo de Deseos
El Zohar nos habla sobre el “mundo por venir” y “este mundo”, pero no crean ustedes que está hablando de nuestro mundo material. El Zohar no dice ni una sola palabra del cuerpo físico ni de lo que sentimos en este mundo. Todo lo que nos sucede aquí no es, en absoluto, tenido en cuenta en lo espiritual. Todo lo que sucede en el deseo de recibir para beneficio propio, en los distintos niveles de la naturaleza, inanimado, vegetativo y animado, no se describe en la Cabalá, ya que no es materia de corrección. Sólo necesitan ser corregidas las relaciones entre la gente; corregirlas hacia la unión entre nosotros y con el Creador. La Cabalá se dedica sólo a la corrección de los deseos. El Creador creó el deseo y quiere que esté en equivalencia con Él. Entre tanto, nuestro cuerpo físico es, solamente, nuestra percepción de la existencia de este deseo. Toda la naturaleza inanimada, vegetativa y animada de este mundo, no es más que la forma más externa de un mismo deseo, el cual no está sujeto a corrección. ¡En nuestro mundo no hay nada que corregir! Tanto el más grande cabalista como el más común de los ciudadanos están hechos de la misma carne. Hasta podemos trasplantar los órganos de uno a otro. No hay nada sagrado ni tampoco imperfecto en estos cuerpos ambos morirán. Todo comienza en el deseo espiritual, donde existe impureza, es decir, la intención para el beneficio propio, en contra del Creador y santidad, un deseo de otorgamiento para el Creador). Sin embargo, sólo estamos hablando del deseo, no del cuerpo material. Es como colocar un filtro especial frente a mí, que retiene la materia de este mundo y deja pasar de una forma abierta sólo la cuestión espiritual, el deseo de otorgar. Estudiamos la ciencia de la Cabalá, es decir, sobre los deseos que deben ser llevados a la equivalencia con el Creador; el resto de los deseos simplemente desaparecerán.



