En nuestro mundo, todos los seres creados se pueden dividir en tres tipos: 1.-Algunos todavía permanecen indiferentes, ellos ni entienden, ni sienten, ni piensan si están recibiendo algo de Arriba.
2.- Otros, a diferencia de aquellos del nivel animado, creen que todo lo reciben del Creador. Pero ellos, tampoco saben qué hacer con esto. No han crecido lo suficiente como para darse cuenta de que están recibiendo la inclinación al mal que tiene que ser transformada en bien. Después de haber experimentado el mal, la persona cree que él o ella lo han recibido desde el cielo y empiezan a llorar, suplicando y orando para que el Creador les envíe su abundancia.Así actúan las personas religiosas, quienes asumen que el Creador les envía el dolor ya sea para recordarles que Él existe o para recompensarlos en este mundo o en el futuro. De una forma u otra, la persona cree que su oración va a cambiar al Creador y que Él tendrá un cambio de corazón.
3.-Y el resto han evolucionado aún más y se dan cuenta de que el Creador no cambia. Él siempre es bueno, siempre lleno de amor, siempre completo. Mientras una persona pasa a través de una cadena de estados internos, él o ella descubren que a la Luz del Creador, perfecto, inmutable e infinito, ellos son mutables y opuestos. La persona se define como el mal y llega a la necesidad de la plegaria, de acuerdo con lo cual su estado es transformado en bueno. Como resultado, la persona ve que el Creador es una Luz Superior sin fin y constante, el infinito, y que el único que cambia es él o ella. Las Reshimót (genes de información) se despliegan en la persona, a partir de la ruptura de la cual se hace consciente al ejercer esfuerzo en el grupo y los estudios. Él discierne esta Reshimó y reza por esta, es decir que la juzga y pide que sea corregida, deseándola para ser reformado. De esta manera, la persona recibe un nuevo deseo por participar en la vida del grupo correctamente. Entonces, la Luz inmutable transforma esta Reshimó corrupta y rota en una corregida. Ocurre un Zivúg (unión, acoplamiento) de la Reshimó reformada con la Luz y se forma un Partzúf del alma. Dividimos las personas en los siguientes tres tipos básicos:
1.-Aquellos que aun no son aptos para la corrección;
2.-Aquellos que son religiosos y oran para que el Creador cambie;
3.-Los cabalistas que entienden que son ellos los que deben cambiar.
Por lo tanto, el trabajo espiritual es para los cabalistas, orar sin recibir una respuesta es para los creyentes religiosos y la vida sin ninguna conexión con el Creador es para el resto.
1.-Aquellos que aun no son aptos para la corrección;
2.-Aquellos que son religiosos y oran para que el Creador cambie;
3.-Los cabalistas que entienden que son ellos los que deben cambiar.
Por lo tanto, el trabajo espiritual es para los cabalistas, orar sin recibir una respuesta es para los creyentes religiosos y la vida sin ninguna conexión con el Creador es para el resto.

De arriba hacia abajo se nos envían todas las influencias que nos gobiernan: las fuerzas y los recursos materiales (por ejemplo, los recursos naturales y las fuerzas para desarrollarlos). Desde abajo hacia arriba, además de las acciones se produce una reacción que viene de nosotros, la cual hace correcciones adicionales en los niveles inanimado, vegetativo, animado y humano, por ejemplo, la ingeniería mecánica, la agricultura, la ganadería, la industria de fabricación de alimentos y todo lo demás. Y al final de todo esto, hay correcciones internas que son hechas por medio del estudio de la Cabalá. Todo esto es nuestra adición desde abajo y ella se une en una pirámide con el fin de juntarse con la intención. El hombre se encuentra en la parte superior de la pirámide con su intención. Entonces el mundo entero se une al hombre, que creó una intención. El hecho es que el hombre desea borrar las limitaciones que son impuestas por el tiempo, el movimiento y el espacio. Ahí yace la fuente de la fuerza motriz que nos hace buscar las cosas por medio de las cuales complementamos esta realidad nuestra. Tenemos que ver el tiempo, el movimiento, el espacio y la existencia de la realidad no como las perturbaciones que nos molesta, ¡sino como ayuda! Después de realizar todas las acciones para llenarme en virtud del tiempo, movimiento y espacio, al inventar toda clase de medios para ello, alcanzo la existencia de la realidad. Allí es cuando tengo que asirla y esta es la razón por la cual surge en mí la necesidad de alcanzar al Creador, surge la pregunta sobre el sentido de la vida, acerca de la fuente de la vida. Conclusión: Todo desciende hasta nosotros en la forma de Luz Directa (Ohr Iashár) desde arriba. Tenemos que vestir lo que desciende hacia nosotros desde el nivel superior (Ohr Iashár) en la Luz Reflejada (Ohr Makíf) desde abajo. Esta es nuestra adición. En los niveles inanimado, vegetativo y animado se expresa en la forma de todos nuestros esfuerzos para crear un entorno confortable, en la producción de artículos artificial y tecnologías. Es por eso que hay tantos procesos artificiales y productos que aparecen cerca del hombre en nuestro mundo sin tener análogos directos en el Mundo Superior. En el nivel humano, el cual estamos alcanzando hoy, lo que añadimos a la influencia superior es la pantalla y la intención (Ohr Makíf).
Con la apariencia de la pantalla (Masáj), el orden de los deseos, acciones, pensamientos, e intenciones cambia completamente. La Luz Directa y la Luz Reflejada, todo se vuelve completamente diferente; todo sigue otro diseño, otro propósito, otra escala de prioridades. Ahora, yo no me preocupo más de mi propio “estómago” que uso para llenarme consumiéndolo todo a mi alrededor. Yo valoro algo más: cómo otorgar, cuanto dar y a quien le otorgo. Previamente, yo sentía satisfacción en mí y ahora la siento en el otro. Y es eso lo que gobierna mis actos. Pongamos un ejemplo: Yo estoy preparando una fiesta para un amigo que está viajando desde otro país lejano. Yo hubiese preparado para mí algo totalmente diferente, pero supongamos que mi huésped es chino o americano. Así es que cocino lo que a él le gusta aunque a mí no me agrade para nada. Todos mis deseos y habilidades, todo lo que soy, está enfocado en mi huésped con amor y desde el fondo de mi corazón. Imagina hasta que punto yo tengo que sacrificar lo que me gusta y a lo que estoy acostumbrado y hacer todo por mi amigo, para complacerlo, “insertarme” en él. En lugar de cada una de mis papilas gustativas, yo tengo que adquirir las de mi huésped y en lugar de mis hábitos, yo tengo que asumir los de él. Yo necesito transformarme en él. Tratar de sentir lo que es una Reshimó (gen de información), que solía ser mía y con la cual ahora debo trabajar para el bien de otro. Esto no es nada fácil: Yo necesito conocer a la persona, estudiarla y llegar a amarla, de tal manera que por medio de mi fe por encima de la razón, sin llegar a probar su gusto, pueda yo hacerlo. Yo me levanto por encima de mi deseo y entro en el suyo. Vivo en él, en su garganta y en su estomago, en cada lugar donde mi comida en él tendrá eco. Es ahí donde resido y verifico el resultado de mi acción. Por lo tanto, una Reshimó es algo extremadamente importante. El estado anterior deja en mí una Reshimó la cual está privada de imagen, contornos, y no está cubierta por ninguna forma en particular. Y es precisamente por esto que yo le puedo añadir una nueva dirección, una forma nueva que se deriva de mí. Antes, yo disfrutaba complacerme a mí mismo, mientras que ahora, en una nueva forma, una nueva conexión y dirección, yo deseo complacer a la otra persona. Todo está alineado con él, en su dirección; todo es experimentado dentro de él. Y la Reshimó anterior es una base simple para llegar a comprender como yo usualmente me complacía a mí y ahora deseo complacerlo a él. Esto requerirá mucho trabajo multifacético antes de poder lograrse.
Mi primera profesión fue la cibernética. Descubrí esta ciencia sobre los sistemas integrales por primera vez hace treinta años, cuando traté de aprender acerca de cómo funciona el cuerpo humano. Incluso entonces comprendí que es imposible estudiar el corazón por separado, los riñones, el hígado o el cerebro por sí mismos, porque todo está interconectado en un solo sistema. Sin embargo, no podemos estudiar esto en la forma de un único sistema. Todo el mundo entiende este problema, pero nadie es capaz de construir los ejemplos apropiados, fórmulas, esquemas, gráficos y diagramas con el fin de conectar todo el funcionamiento en uno solo. En aquel entonces yo no podía entender por qué esto es así. Sólo vi que es imposible. Sólo cuando terminé todas mis otras búsquedas y llegué a la ciencia de la Cabalá recibí una respuesta. Todo el problema es que nosotros mismos no somos así. Todos somos egoístas en nuestra mente, sensación, deseo y es por eso que no podemos construir ni investigar sistemas globales, que se basan en el otorgamiento. Después de todo, siempre aspiramos en dirección a nosotros mismos y no desde dentro de nosotros mismos hacia el exterior. Esperemos que para el alcance de esta ciencia, aprendamos a estudiar el nuevo mundo que se revela en nuestros días. Como los niños que invierten entre 15 y 20 años estudiando para familiarizarse con el mundo en el que nacimos. Del mismo modo, hoy vale la pena invertir algún tiempo para alcanzar este nuevo mundo en el que toda la humanidad está naciendo hoy. Todo el mundo se beneficiará de esto. Estamos tratando de hacer realidad estas leyes en nuestra organización, entre nuestros dos millones de estudiantes en todo el mundo, incluso en las familias, en la crianza de los niños y todo lo demás. Tengo grandes esperanzas de que tú también las realices. Esto se refiere a todo, comenzando por la vida personal, familiar, entre el marido, la mujer y sus hijos, hasta el ámbito de toda una nación y el mundo entero.
Si comenzamos a avanzar por el camino correcto y nos conectamos integralmente entre nosotros y con todas las partes del universo, entonces empezaremos a entender el mundo en un nuevo nivel. Ascenderemos por encima de este pequeño mundo que ahora percibimos en nuestro ego, en el que cada persona percibe de forma individual, y comenzaremos a revelar un nuevo mundo, uno que es eterno y perfecto. Lo sentiremos en un nivel llamado “Humano“, en vez de percibir el mundo sólo en el nivel animado a través de nuestros cuerpos. Empezaré a percibirme a mí mismo en el plano de la existencia integral, relacionada con todo el mundo por una sola conciencia, un pensamiento, un pensamiento común, un deseo y sensación. Entonces percibiré todo lo que le ocurre a mi cuerpo animado como un nivel por debajo de mí mismo y de mi nueva conciencia. Ahora, mientras existo en el nivel del cuerpo animado, no siento el dolor de las cosas que tienen lugar en el nivel inanimado o animado, como cuando me corto el pelo y las uñas. Del mismo modo, cuando asciendo al nivel humano y entro en el nivel común y global del pensamiento, del deseo y la conciencia, no voy a sentir cómo vive o muere este cuerpo animado, porque me percibiré en una dimensión superior. Ahora estamos en la transición entre estos dos niveles y no es simple en absoluto. Sin embargo, mientras más conciencia tomemos de ello, enfocando nuestra visión sobre el mundo real en el que ya existimos, más fácil será para nosotros realizar de manera rápida y sencilla esta transición de nuestro estado actual a un nivel superior, global, integral. Entonces no vamos a tener que pasar por problemas, golpes, sufrimientos, cataclismos y revoluciones que ya han comenzado a suceder, pero avanzaremos por un camino suave, maravilloso antes de tiempo, antes que tome lugar el cataclismo. Lo haremos al hacer las correcciones en la sociedad humana. Podemos obtener todo esto mediante el estudio de la ciencia de la Cabalá, que tiene por objeto ayudarnos a elevar de este mundo egoísta, individualista, al mundo integral. Esperemos que seamos capaces de hacer esto. Esta es esencialmente la finalidad de la ciencia de la Cabalá.
La humanidad aún no entiende lo que está sucediendo. Empiezan a ver gradualmente los problemas que surgen, pero aún no los perciben como problemas de otro nivel que requieren una solución completamente nueva. Estamos tratando de resolverlos por medio de los antiguos métodos que usábamos antes, a pesar de que no tuvimos éxito. Sin embargo, todavía ni siquiera sospechamos que aquí esté surgiendo un problema de una naturaleza completamente diferente. La ciencia de la Cabalá explica que estamos en un tiempo tan difícil, porque somos egoístas y no podemos entender que los problemas que emergen son globales e integrales. Estamos tratando de resolver este problema global, integral con los medios anteriores, al tratar de llegar a un objetivo preciso, sin la corrección de todo el sistema en su conjunto. Esa es la razón por la cual la transición al nuevo mundo en el que tendremos que vivir como un sistema global, integral, no es simple en absoluto. Es posible que tengamos que pasar por muchas revoluciones e incluso guerras mundiales hasta que la gente se dé cuenta que ellos ya existen en un mundo nuevo.
Hasta hace poco nos hemos estado desarrollando en nuestro egoísmo bajo la influencia de los genes de información (Reshimót), cada uno por su cuenta. Ahora estamos empezando a desarrollarnos bajo la influencia de unas Reshimót comunes, todos juntos. Y podemos ver que todo el mundo está conectado como un solo sistema. En el pasado, todo el mundo podía abrir su propia “ventana” igual que en la computadora, donde construía su vida, sin ninguna conexión con el resto de las personas, y era capaz de hacer lo que quisiera. Pero hoy en día ya no funciona de esta manera. Y el problema es que no somos conscientes de la conexión entre nosotros y de nuestro lugar en el sistema común de donde él o ella están conectados con todos los demás. Es una tragedia que ahora estamos enfrentando el sistema que está revelándose a nosotros como una red unificada y global, mientras que no nos ajustamos y no sabemos qué hacer con él. Después de todo, a nivel interno, cada uno de nosotros permanece todavía como un individuo egoísta que quiere actuar como él desea. Sin embargo, un sistema completamente diferente ya actúa sobre nosotros. La época anterior ha terminado y un nuevo tiempo ha llegado. Las nuevas fuerzas han comenzado a influir en nosotros y a trabajar con todos nosotros juntos. Por lo tanto, no tenemos otra opción que estudiar este sistema común, integral. Tenemos que aprender su estructura, cómo actúa sobre nosotros y cómo debemos ajustarnos a él. Simplemente no podremos sobrevivir sin ese estudio. Es por eso que todo el mundo está obligado a estudiar la Cabalá.
Después de un milenio de ocultamiento, la ciencia de la Cabalá apenas está comenzando a ser revelada. Nosotros podemos ver cómo, en nuestro mundo moderno, todo cambia tan rápido que es imposible continuar. Pero el problema no es cuanto se desarrolla, más bien el problema es totalmente diferente, ha comenzado el desarrollo cualitativo. En el pasado nos desarrollamos dentro de nuestro deseo egoísta el cual constantemente creció, volviéndose cada vez más grande y fue claro para nosotros que el futuro podría soportar las mismas cosas que antes, solo que a una mayor escala. Ahora, sin embargo, hemos creado nuestro camino en una situación en la cual el desarrollo no solo se ha multiplicado y acelerado si no que se ha vuelto global. En el pasado cada parte se desarrolló independientemente y es por eso que hemos podido hacerle frente en cierta forma a las otras partes. Ahora, el desarrollo en el sistema común, global, donde todas las partes están interconectadas toma parte en este de una manera muy diferente. Y solo por nuestra naturaleza somos incapaces hacerle frente a este tipo de problemas, ya que somos egoístas e individualistas por dentro. No tenemos una percepción ni un alcance globales. Es por esto que, somos incapaces de trabajar con el sistema integral. Estos dos tipos de sistemas existen también en la tecnología: numérica (discreta) y análoga. La diferencia entre estos es basta. Al comienzo de mi vida profesional estudié varios sistemas del cuerpo humano y me di cuenta de cuánto difieren. Una parte del sistema trabaja discretamente y cerrada por dentro, pero después cuando las partes se unen, trabajan integralmente por un principio análogo. Sabemos cómo investigar y crear sistemas análogos. Este es el principio por el cual están estructurados y construidos todos nuestros dispositivos. Pero somos incapaces de hacer frente al sistema integral. No los entendemos porque su principio y su final están conectados en uno y tal sistema no trabaja secuencialmente del principio hasta el final, sin embargo todo opera simultáneamente. Para complementar las otras ciencias existentes que estudian aisladamente, los sistemas discretos, la ciencia de la Cabalá trabaja con sistemas globales e integrales. Es por esto que está siendo revelada ahora para que nosotros podamos sobrevivir en este mundo global que se nos está revelando.
Rabásh, Shlavéi HaSulám (Peldaños de la Escalera), artículo “No hay bendición sobre todo lo que es contado en el trabajo”: Por ejemplo, una persona lleva una chaqueta a la lavandería para que le quiten las manchas. Él le dice al dueño de la lavandería: “He contado para usted cuantas correcciones tiene que hacer para que saber cuánto pagarle”. Existimos en un estado perfecto, y tenemos que revelarlo. Todas las etapas que atravesamos son los estados de la revelación del estado existente, sólo si no lo es para nosotros. Nos es revelado paso a paso. Todo depende del receptor: en qué medida se prepara una persona, apresurándose a sí mismo. Cuánto está dispuesto a ayudarlo el entorno y a apoyarlo también depende totalmente de él. El Creador trae a la persona a un entorno adecuado y le dice: “¡Esto es para ti, toma!” Ahora depende exclusivamente de la persona si acepta lo que se ofrece y de qué manera. Por lo tanto, “contar las correcciones” también está completamente en nuestras manos. Todo está determinado por la actitud: Debemos cumplir con los estados que componen nuestro camino, cada uno de los cuales es necesario. Desde Arriba, desde el mundo del Infinito, llega la abundancia de vasijas y luces por la vía del descenso de los mundos, Partzufím y Sefirót. Como medios de preparación, la ruptura y otros procesos distintos también ocurren. Y tan pronto como se completa esta preparación, debemos ascender de la misma manera, sólo que ahora desde abajo hacia arriba, pasando por las mismas etapas, viviendo a través de las mismas Reshimót (genes informativos), pero moviéndonos hacia adelante de ellos con nuestro deseo. Esa es la única diferencia. El Creador rompió la imagen integral en partes y ahora, entre estas partes, tenemos que buscar los deseos, aspiraciones y metas, para establecer las preferencias y valores. Es como si estuviéramos ensamblando un kit de construcción, cuyas diferentes piezas tienen diferentes formas, propiedades, están pintadas de color diferente y encajan en una manera diferente. Y todo esto viene precedido por nuestro deseo de que podamos arreglarlo solamente con la ayuda del grupo. Mientras tanto, en realidad no sentimos que nuestra dependencia sea mucha, ya que, básicamente, no sentimos cómo avanzamos y no podemos calcular la velocidad, contar los grados espirituales, o medir el ritmo de avance. Por lo tanto, no estamos realmente de prisa por encontrar las maneras de acelerar nuestro desarrollo. En cada estado somos pasivos: “Si ya estoy aquí, voy a esperar que pase”. Y pasa, gracias a diversas acciones, aunque estas no están destinadas exactamente a nuestro desarrollo. Pero el proceso es lento y requiere muchos movimientos complementarios. Cuando alcanzamos al análisis correcto, sin embargo, descubrimos que cada estado es obligatorio y ningún estado puede ser ignorado. Todo es para bien, todo aclara la verdad, pero la energía, el deseo, o impulso, dependen de nosotros.
En el camino, frecuentemente erramos. Pensamos que hay alguna otra fuerza aparte del Creador, la cual puede ayudarnos. De pronto nos sumergimos una vez más en nuestra ocupación o hobbies. Al haber perdido la fe en el avance espiritual, comenzamos a confiar en nosotros mismos o en otros de nuestro círculo. Estamos rodeados de muchos obstáculos que nos alejan: un poco de religiosidad, un poco de misticismo y otras maneras de darle emoción a nuestra existencia. Pero todo esto es temporal. Al final de tales búsquedas (que pueden durar bastante), la persona aun se encuentra en el mismo lugar. Cae en cuenta de que está ante un muro aquí y que definitivamente debe revelar al Creador sin importar nada más. Y el problema no está en el hecho de que no lo quiera. El estado superior al que una persona debe ser llevada es especial. Debo elevarme sobre el egoísmo no para poder sentirme bien. En ese caso, simplemente elijo el mejor entre dos estados, lo que significa que actúo basado en el antiguo principio egoísta. Se espera que una persona desee algo más. Baál HaSulám lo describe en el artículo “No hay nadie más aparte de Él”: si una persona ha cometido un pecado, debe ciertamente arrepentirse y sentir el haberlo cometido, pero aquí también, debe poner el dolor y la pena en el orden correcto: Dónde coloca la causa del pecado, ese es el punto del que debe arrepentirse. Entonces, uno debe tener remordimiento y decir: “Cometí ese pecado porque el Creador me arrojó de la santidad hacia un lugar de suciedad” Lo mismo es cierto para un estado de ascenso: Una persona debe claramente darse cuenta de que ocurre solamente porque la Luz se lo está elevando en ese momento. El ascenso espiritual ocurre en dos etapas: en la primera etapa una persona se siente completamente dependiente de la fuerza gobernante superior. La segunda etapa es cuando cae en cuenta que todo lo que lo gobierna tanto en el exterior como en el interior es justamente la misma fuerza. Tanto el bien como el mal siguen siendo eso. No existe ni la recompensa ni el castigo. Y naturalmente no hay nada más adelante ya que todo está programado y el es un simple instrumento que implementa, en las manos de la Luz. Más tarde, el punto en el corazón despierta en una persona, con la ayuda del cual es traído al entorno. El entorno correcto está compuesto por el maestro, los textos cabalísticos y el grupo. Al hacer un esfuerzo por trabajar con ellos basada en las antiguas reglas, la persona todavía no puede recibir nada espiritual ya que se conecta a ellos a través de su egoísmo. ¿Por qué necesitamos todas esas etapas? Y hay muchos más grados internos, mucho más sublimes por sobre ese. Todos ellos están diseñados para demostrarle a la persona que tiene que haber otra solución: actuar no para sentirte bien en tu egoísmo, sino para vincularte con el entorno fuera de ti, con la fuerza que parece ser externa a ti: el Creador.
¿Qué es una oración? : La esencia del trabajo [espiritual] [en la corrección de la intención, la actitud hacia el Creador] es la elección, es decir, “Por lo tanto escoge la vida”, lo cual es Dvekút (adhesión), que es Lishmá (por Su nombre). Por eso, uno es recompensado con la adhesión a la Vida de Vidas. Cuando está abierta la Providencia, no hay lugar para la elección. Por lo tanto, el Superior [Partzúf superior] elevó Máljut, que es Midát ha Din (cualidad de juicio), ante [sus] Eináim (ojos), los cuales causaron un ocultamiento [en él con respecto al inferior], lo que significa que el inferior ve que el Superior es deficiente, que no hay Gadlút (grandeza) en el Superior. En ese momento, las cualidades del Superior son establecidas en el inferior, lo que significa que faltan. De ello se deduce que los Kelim [del Superior] tienen igualdad con [los deseos, las propiedades de] el inferior: Como no hay vitalidad en el inferior, [el parecer al inferior que] no hay vitalidad en las cualidades Superiores, lo que significa que la Torá y las Mitzvót son insípidas y sin vida. Y [esto es hecho a propósito por el Superior porque] entonces, hay espacio para la elección [el inferior tiene la oportunidad de elegir ya que se independiza del Superior], lo que significa que el inferior [debe examinar sus sensaciones y pensamientos y llegar a la conclusión de que este estado le ha sido dado a propósito para que no siga sus sensaciones, sino más bien para incrementar la grandeza del Superior a través del grupo y para que se eleve por encima de sus sensaciones] debería decir que todo este ocultamiento que él siente se debe a que el Superior [a propósito] se restringió a Sí mismo por el bien del inferior [por su bien]. Esto es llamado, “Israel, que han sido exiliado, la Divinidad está con ellos”, lo que significa que declara el sabor que él prueba y no es su culpa que no sienta el sabor de vivacidad, pero en su opinión, realmente no hay vitalidad en el superior. Y si se sobrepone [va con la fe por encima de la razón y fortalece su relación con el Creador por encima de cualquier sensación negativa] y dice que encuentra un sabor amargo en estos alimentos [llenado o vacío en el deseo] es sólo porque él no tiene los Kelím (vasijas) adecuados [intenciones] para recibir la abundancia [de comprender correctamente y sentir las acciones del Creador hacia él], pues sus Kelím son para recibir y no para otorgar [él evalúa al Creador por el llenado que recibe y no por la meta], y lamenta que [por ello] el Superior tuviera que ocultarse, permitiendo así que el inferior [él] calumnie [involuntariamente], esto es considerado que el inferior está elevando MAN [suplicando al Superior que lo ayude a no relacionarse de mala manera con el Superior, independientemente de las sensaciones en el deseo]. Por ello [gracias al MAN del inferior], el superior eleva su AHP, y asciende, lo cual significa que el Superior puede mostrar al inferior alabanza y deleite en los Kelím de AHP, lo cual puede revelar el Superior. Por lo tanto, con respecto al inferior, se encuentra que él eleva el GE del inferior [dando al inferior la fuerza para sentir placer y alcance, junto con la pantalla, para apreciar estos llenados en el corazón y en la mente sólo por el bien de una adhesión aún mayor con el Superior] porque el inferior ve el mérito del Superior. De ello se deduce que el inferior se eleva junto con el AHP del Superior. [El Superior da al inferior tanto el llenado como las sensaciones de vacío y la oportunidad de estar o no, por encima de ellas.]
El programa de la creación se llevó a cabo en nosotros bajo la influencia de dos fuerzas opuestas. Por un lado, hemos ido avanzando a través del desarrollo egoísta hasta el momento. Por otro lado, en un momento determinado, una fuerza adicional se desarrolla dentro de nosotros: el “punto en el corazón“, el deseo de aspirar a la equivalencia con el Creador. Este deseo, aunque inconsciente y confuso por el momento (¿por qué, para qué, cómo?), empieza a empujarnos hacia adelante. Con el tiempo, emergerá en todas las personas. Sobre la base de lo que está sucediendo en el mundo de hoy, el proceso irá muy rápido. Después de todo, no nos queda mucho tiempo: 229 años hasta que se cumplan los seis mil años. No es el tiempo prolongado en el que la historia ha estado preocupada. La sabiduría de la Cabalá afirma que no hay necesidad de estos siglos tampoco. Cuando el punto en el corazón comienza a emerger en la humanidad, incluso en su parte más pequeña, literalmente, un par de años son suficientes para corregir y completar todo, para llegar al estado final de la corrección integral. En ese caso, todo nuestro mundo se elevará al próximo nivel en términos de su llenado interno. Nada le pasará a él, ascenderemos en nuestras sensaciones, percepciones, y en lo que nos será revelado. En nuestra vida, nos elevaremos a la dimensión más alta, donde nos sentiremos verdaderamente infinitos y completos. Hoy en día, los puntos en los corazones de la gente son “incubados” progresiva y rápidamente. Una persona se familiariza con esta nueva sensación, aspiración, y se siente como si fuera señalada o rechazada de algo. En los principiantes, ésta sensaciones se manifiesta como buena o mala: me siento bien o me siento mal. Uno cae en la depresión, después de lo cual se mejora algo en la vida, salen a la superficie un propósito y algunos destellos de Luz hacia adelante. Y entonces todo se aplasta de nuevo, seguido por la reaparición de la Luz, paso a paso. Baál HaSulám describe en el artículo “No hay nadie más aparte de Él“: Y el beneficio de los rechazos es que a través de ellos una persona recibe una necesidad y un deseo completo de que el Creador lo ayude, puesto que ve que de lo contrario está perdido. En otras palabras, el Creador nos está desgastando. Él, paso a paso, durante un largo período de tiempo, durante el tiempo que sea necesario, nos mantiene “aterrorizados”: un poco mejor, un poco peor, y así una y otra vez. A veces, pensamos que no puede ser mejor y otras, que no puede ser peor. Entonces comenzamos a acostumbrarnos a uno y otro y empezamos a darnos cuenta de que todo es transitorio. Pero, ¿hay un final para esto, o es un proceso sin fin? Las frecuencias cambian, ¿y qué? Y aquí es donde entra el libre albedrío, la libertad de moverse hacia adelante. No puedo forzar mi propio progreso. Iré en círculos, cambiando de un pie al otro, de un estado a otro, de mejor a peor, de peor a mejor y así sucesivamente. Seré capaz de seguir adelante sólo si aumento mis deseos e impresiones gracias al entorno. Mi punto sigue siendo un punto. Nunca seré capaz de mejorarlo por mí mismo. No se “expandirá” ni se convierten en una vasija compuesta por diez Sefirót, en la que sentiré el mundo espiritual. Seguirá siendo un punto hasta que comience a conectarme con otros, con aquellos que me rodean. Tengo que seguir haciéndolo. Por lo tanto, cuando se forma un punto en el corazón de una persona, después de un tiempo, él o ella son traídos a un grupo. Pero incluso en el grupo, la persona no comprende inmediatamente lo que está pasando con él y lo que debe hacer. Lo que debe hacer, sin embargo, es construir una relación con los demás.
¿Cómo debemos reaccionar ante los sentimientos que se despiertan en nosotros como resultado del Creador?:El Creador no cambia, nosotros cambiamos de acuerdo a las Reshimot (reminiscencias) que se despiertan en nosotros. Todo lo que podemos hacer es esforzarnos para exteriorizar las Reshimot. Cuando nos esforzamos, comenzamos a ver que el desarrollo de las Reshimot que hay en mí son convenientes, porque entendemos que en realidad estamos evolucionando. Entendemos que el proceso no es sencillo, porque como en todo desarrollo, hay que esforzarse, ¿cuál es ese esfuerzo? ¡Unión con el grupo! Únicamente a través del grupo comenzamos a reconocer la importancia de nuestro desarrollo. El grupo nos resalta la importancia de la meta y así recibimos fuerzas para soportar la evolución. Si la meta nos es importante, estaremos dispuestos a conseguirla a pesar de que el cuerpo sufra. El Reshimo que se despierta en nosotros, ese mismo nuevo estado nos despierta dolor, pero si estamos incluidos dentro del deseo general del grupo, nos será más fácil apresurar nuestra evolución.
El estudio de la sabiduría de la Cabalá es sobre nosotros mismos, sobre el mundo y sobre el Creador – la fuerza general que gobierna la realidad. Nosotros vivimos en un mundo inverso al mundo Superior y lo que allá es retribución aquí es castigo y viceversa, como está escrito cuando se descubre el mundo Superior – "Vi un mundo inverso". Nuestro inicio está en el nivel inanimado, el polvo – es un nivel tan bajo de carencia, que no siente el deseo de descubrir el significado de su vida, y todo lo demás viene sólo con la amplificación de la carencia. El Creador estimula la carencia, pero debemos observar que esta no es buena y que quiere lo contrario, invertir este deseo de recibir, que es malo en bueno, en el deseo de otorgar que sea parecido al Creador y esto se realiza a través de la persona. Es posible dividir en tres el tipo de gente en nuestro mundo:
En la porción semanal de Torá “Trumá” (Ofrenda) no se está hablando de nuestra falsa realidad en este mundo ilusorio, que percibimos en nuestro deseo. ¿Por qué es ilusorio? Es porque se nos ha dado esta forma de nuestro estado inconsciente, donde nos parece que existimos. Hay películas que muestran cómo todo el mundo duerme un sueño profundo, sonámbulo y todo toma lugar en el sueño. Este es el estado en el que estamos hoy, porque estamos separados de la verdadera realidad. Nuestra realidad es una especie de sueño, por lo que está escrito: “Estábamos como en un sueño”. Nos parece que existimos en la realidad, como el jinete del caballo que se fue al cielo y para compensar el sufrimiento que tuvo que soportar, recibió la realidad que había en el mundo terrenal: una esposa, hijos, una casa, un carro, y un buen caballo. Esto significa que una persona recibe lo que desea. Dice en El Libro del Zohar que a una persona se le pregunta en el mundo venidero, “¿Qué quisiste?” Por supuesto, nadie pregunta a nadie sobre nada y nada de eso tiene lugar, pero al final la persona recibe lo anhelaba. Lo mismo ocurre en nuestra realidad. En este momento existimos en un mundo imaginario, pero cuando empezamos de manera independiente la construcción de la verdadera realidad, tenemos que construir el camino que dice en esta porción de la Torá. Cuando trabajo en mi deseo, si yo transformo gradualmente mi intención egoísta en la intención de otorgar, entonces obtengo un nuevo Kli en el cual revelo una nueva realidad. Construyo el Tabernáculo y en el proceso revelo más y más el mundo espiritual, hasta que se revela plenamente.
Cada persona experimenta su deseo individual que trata de llenar. Hay personas que se resisten a los deseos, pero ellas también están gobernadas por el Creador. Él es quien efectúa todos los movimientos, como con las figuras de un tablero de ajedrez. No tenemos libre albedrío, por lo que no tiene caso etiquetar a una persona como buena o mala. Y no se deben esperar ni consecuencias o retroalimentación con respecto a las acciones: ni el cielo, ni el infierno, ni cualquier otra cosa. Está escrito en El Libro del Zohar, “Todos nosotros somos como animales”. En verdad, ¿en dónde se encuentra tu libre albedrío? Si tienes la ilusión de que ahí está, se debe a que claramente no te das cuenta de lo que quieres. El Creador con toda intención introduce en ti tales instrucciones, determinadas señales de control, que crean la ilusión de acciones libres y nada más. Por consiguiente, realizar que “no hay nadie más aparte de Él” es darse cuenta que somos antes que nada ruedas dentadas dentro de un inmenso mecanismo. ¿Dónde pues comienza el ser humano? El ser humano comienza con el libre albedrío. Y para lograrlo debe evolucionar para conseguirlo. Es debido a esto que al principio, en el transcurso de los milenios, el hombre se ha desarrollado dentro de su egoísmo, controlado desde lo alto por el Creador y luego siente cómo surge el “punto en el corazón”. Dicho de otra forma, cobra vida como un deseo adicional, opuesto a los demás. Rompe a la persona en pedazos, lo tienta y lo retuerce. Naturalmente que este deseo también proviene del Creador. No puede venir de algún otro lado, ya que no puede aparecer de la nada. Después de todo el hombre es un ser creado, y por consiguiente, incluso la formación del punto en el corazón, no le da aún la autonomía, la independencia del Creador. ¿De qué otra cosa podríamos ser libres? Si sólo hay una fuerza singular que gobierna todo desde lo alto, entonces mi libertad sólo puede estar en mi habilidad de neutralizarla. ¿Cómo puedo lograrlo? Lo que es más, si no la neutralizo, ¿qué me resta por hacer? ¿Cuál fuerza puedo poseer, cuál intelecto? ¿Cómo puedo elegir? ¿Qué es lo que me gobernará? No queda muy claro. Si existiesen dos fuerzas podría elegir alguna de las dos. Pero si sólo existe una fuerza, entonces no existe el libre albedrío, ¿cierto? ¿Por qué existe todo, con qué propósito? ¿Para tener control sobre estos “insectos”? No, existe un propósito para todo esto, El ser creado, el hombre, tiene que dominar las dos fuerzas opuestas y al maniobrarlas, aprender con el ejemplo del Creador, imitar Sus características y copiarlas en mí mismo. Secuencialmente, paso a paso, atributo tras atributo, la persona transfiere una cantidad cada vez mayor del Creador hacia sí mismo y como resultado, puede igualarse completamente con él. En ese caso, en la medida de su equivalencia con el Creador, la persona comienza en forma autónoma a regularse a sí mismo, en la misma forma en que el Creador lo haría, e incluso hasta mejor. La persona descubre un deseo creado para él: quiere ser opuesto al Creador. Pero en lugar de esto, el hombre aprende del Creador el programa, las técnicas de administración y a pesar de su egoísmo, empieza a gobernarse y corregirse apropiadamente. Resulta que el Creador creó al hombre malo. Y por lo tanto está escrito, “Yo he creado la inclinación al mal”. Pero al mismo tiempo, te he dado un método para transformar este mal en bien. Entonces, te volverás semejante a Mí y serás libre; puedes trabajar en ti mismo en forma independiente. Tienes dos riendas en tus manos: tú naturaleza mala y egoísta y aquella altruista y buena. Imítame, copia de Mi y aplícalo en ti mismo. Entonces serás llamado “Adám”, de la palabra “Domé”, semejante al Creador. Por consiguiente, tenemos la oportunidad de graduarnos del gobierno superior, dejar de ser marionetas y no decir ya: “no hay nadie más aparte de Él”. Existirá una fuerza más a Su lado, la fuerza de ese humano que copia al Creador y lo hace todo en su lugar. Y es ahí donde radica el libre albedrío porque entonces trabajamos con dos atributos opuestos de la criatura: el egoísmo y el atributo de otorgamiento.
El alcance espiritual viene muy lentamente, porque es la manifestación de una nueva estructura dentro de una persona. No podemos ni siquiera imaginar lo que significa adquirir una segunda naturaleza. Esto no existe y nunca ha existido en nuestro mundo, en todo el Universo, nunca ha sucedido a lo largo de toda la historia. La naturaleza que adquirimos se construye de forma muy gradual sobre la base de muchos detalles y los estados individuales, que aparecen dentro de nosotros. Es el trabajo lento e incesante de la rigurosa Luz superior, sobre nosotros. Hay un período latente en el proceso del alcance espiritual por el cual toma lugar un gran trabajo en la preparación de las propiedades espirituales dentro del hombre. Esto representa, literalmente, un nuevo nacimiento. Pero no sólo estamos naciendo adicionalmente en el mundo espiritual, necesitamos ir a través de cambios en todos los niveles de nuestro deseo: 0 (Shóresh, raíz), 1 (Álef), 2 (Bet), 3 (Guímel), 4 (Dálet). Sólo entonces sentiremos que algo nos está pasando. Hasta este último nivel 4 (Dálet), todo sucede de manera poco clara y de una forma oculta para nosotros. Es como si fuéramos desde el punto cero de la creación al estado en el cual nuestro deseo por lo espiritual empieza ligeramente a despertar. Este no es ni siquiera el deseo real, es una cierta comprensión de este deseo, una separación de lo que existe ahora en nosotros. Al principio, esto ocurre en las sensaciones y la mente de uno. Así es como la Luz superior nos influye. Por esta razón, es poco realista esperar que todo ocurra en un segundo, a pesar de que uno tiene que desearlo con todas sus fuerzas. En otras palabras, cada momento debe ser el último y si él no tuvo éxito, entonces, deja que sea el comienzo del momento siguiente.
RÁSHBI compuso por El Libro del Zohar, debido a la iluminación que llegó a él durante la corrección en la cueva. Esta es una composición grande e impresionante que revela la profundidad de los secretos por medio del escrutinio de la propia Torá. Y es llamada la revelación de la Torá en su interioridad. - El Ramjál, Adir BaMaróm (Poderoso en las alturas), 24 A Rabí Shimon Bar Iojái le fueron revelados los secretos de la Torá y los amigos escuchaban su voz, conectándose con él y cada uno aportó su parte a esta unidad. Al igual que la Mishná fue creada por el Tanaíta: Rabí Iehuda HaNasí que expresó la opinión común y preparó el libro. Esto es lo que Rabí Shimon Bar Iojái quería, que El Libro del Zohar incluyera los artículos de sus discípulos y estuviera compuesta sobre la Torá. Otros libros hablan de asuntos privados, pero el Zohar que está escrito sobre la Torá es la mayor revelación de la totalidad de la Torá. Rabí Shimon Bar Iojái ordenó a Rabí Abba que escribiera y arreglara todo lo que los miembros de su grupo hablaron de acuerdo con el orden de la narración de la Torá.
“Introducción del Libro del Zohar“, artículo “El conductor de burros”, ítem 85: Rabí Elazár y Rabí Aba bajaron de su burro y besaron al conductor de burros. Ellos dijeron: “¿Qué es toda esa sabiduría que está en tu mano, mientras que estás conduciendo nuestros burros? ¿Quién eres? “Él les dijo:” No pregunten quién soy, sino que tú y yo caminaremos y abordaremos la Torá, y cada uno dirá palabras de sabiduría para iluminar el camino”: Esto cambia de acuerdo con la actitud del hombre. En un principio va al frente, y su “burro” va detrás. Entonces él comprende que avanza a través de su “burro” y no por sí mismo, que todo este camino consiste en transferir el “burro” de un grado a otro con la ayuda del punto del “humano” dentro de él. Entonces el “burro” se vuelve importante. Una persona puede dominar fácilmente este camino puesto que “humano” es un punto de Bína, un punto en el corazón. Si este punto no está en él, puede elevarlo de manera sencilla, ya que este descendió específicamente para tomar todo el ego, el “burro”, Máljut, el deseo de recibir placer y transferirlo hacia arriba. Esta es la razón por la cual lo que importa no son las dos personas, los sabios caminando por el camino que El Zohar describe, sino el “burro”, con su carga completa. Y si es así, entonces “el arriero” es importante. Estos dos sabios no son más que una razón para tratar de alcanzar la meta. Por supuesto, es importante, y esta es toda la libre elección del hombre, el comienzo del trabajo con el cual él está de acuerdo, con su dirección. Pero la realización de este trabajo sólo sucede a través del “conductor”. Si ellos no emplean la Torá (la Luz que Reforma) para adquirir una conexión con la fuerza superior, que descendió para llevar hacia arriba su ego, no se corrigen en su camino y no ascienden. En otras palabras, ellos estudian la Torá en el mismo “burro”, con su pesada carga completa, con la ayuda del “arriero”. Resulta que el “arriero” les enseña a caminar, dónde aproximarse y cómo. Él se convierte especialmente en el maestro de los sabios, y no del “burro”. Y es por eso que ellos pueden elevarse. Esta es la mutua inclusión de Bína y Máljut. Al principio yo creo que lo más importante son estos dos sabios (lo “humano” dentro de mí que necesita elevarse). Entonces empiezo a notar que este “humano” sólo es necesario para llevar al “burro” desde el pie de la montaña hacia el palacio del Creador. Entonces entiendo que lo que importa es el “arriero”, y debe ayudarme a llevar al “burro”. Por lo tanto me doy cuenta que necesito al “arriero”, para que pueda enseñarme a mí. Así es como cambian sus funciones y la importancia de cada uno de ellos. Pero al final todo se une: Tú vas sobre el “burro”, el “burro” va sobre ti y todo funciona.
La Cabalá se revela a todas las personas individualmente y a la humanidad entera con el fin de responder sus preguntas. A la gente no le importa la teoría, la cantidad de ángeles en el cielo, o los Partzufím superiores. Ellos están preocupados solo por una cosa: Necesitan llenar sus deseos. Y eventualmente ellos sentirán que, la Cabalá parece tener la respuesta. Hasta hoy, la gente no sabe lo que quiere, pero mientras diseminamos la Cabalá, necesitamos explicarles donde pueden encontrar lo que ellos buscan. Es como una madre que puede sentir lo que un hijo necesita con tan solo mirarlo, que es bueno y que es malo para él. Ella sabe por qué llora, que necesita y donde le duele. Necesitamos sentir la humanidad de la misma manera, prevenir los golpes, y mientras este deseo crece, comenzar a desarrollarlo un poco hacia adelante para dirigirlo a la bondad y evitar el sufrimiento. No hay necesidad de esperar que una terrible hambruna se manifieste y haga sufrir a la gente. Necesitamos proveerlos con el llenado antes de tiempo. ¡Déjalos tratar y ver! Necesitamos explicarles hacia donde se dirige su deseo. A esto es a lo que la diseminación de la Cabalá se refiere. Todos aquellos que ahora están satisfechos con sus vidas, necesitan estar solos. El resto necesita la explicación acerca de dónde pueden llenar ese vacío que sienten. La gente necesita entender que un deseo especial se está revelando ahora en ellos. Hasta ahora esto carece de forma. Necesita ser “formateado” y “conectado” con un nuevo programa o sistema, como un disco de computador que al final es simplemente un pedazo muerto de metal o plástico, y necesitamos “volverlo a la vida” para poder aprender a trabajar con los programas y los datos. Entonces podremos utilizar este deseo nuestro. Para poder hacer todo esto, necesitamos una fuerza especial la cual recibimos por nuestros esfuerzos en el grupo, estudio, y escuchando al maestro. Y de esta forma gradualmente nos “reformateamos” a nosotros mismos y con esta extensión comenzamos a adoptar información espiritual nueva la cual nos llena y nos ayuda a encontrar nuestra orientación en la vida
Shamati #1, sólo si esa persona tiene un verdadero deseo recibirá ayuda de Arriba. Y se le muestra constantemente cómo está en falta en su estado presente. ¿Qué es la ayuda desde Arriba? Es que constantemente eres empujado dentro de tu propia suciedad interna, dentro de tu egoísmo y se te muestra tu insignificancia. Esto es lo que el Creador hace:constantemente le muestra a una persona una enorme y negra oscuridad dentro sí mismo, un tiradero de basura en sus pensamientos, deseos, intenciones y cálculos. ¿Por qué? Es sólo para que él llegue a la necesidad del Creador, para traerlo a un estado donde ya no será capaz de soportar su propia peste. Para hacer esto, es necesario constantemente tirar de él fuera de esta sensación y mostrarle una existencia diferente, una que es ligeramente más alta, más liviana y mayor que su egoísmo. Entonces él una vez más será arrojado de narices dentro de su propio egoísmo: Mírate, observa quién eres. Y entonces una vez más él tiene que ser ligeramente sacado de ese pantano, y luego una vez más arrojado de cabeza. Así es como sucede todo hasta que una persona llega a sentir que él realmente no tiene nada de “santidad” o pureza espiritualy que todo viene sólo de su personal, pequeño y egoísta ser que fue creado en él y en el cual él fue creado. Aun cuando ocasionalmente recibe un despertar desde Arriba, el cual momentáneamente lo reanima, poco después cae en el lugar de bajeza. Por supuesto, todas esas son acciones del Creador. Pero no importa porque una persona las siente en y dentro de sí mismo. Todo lo que somos es esta sensación. No hay nada más en nosotros aparte de la sensación y tomamos consciencia sólo de lo que sentimos. La mente sólo acompaña la sensación. Sin embargo, esto es lo que le causa el llegar (finalmente) a caer en cuenta de que sólo el Creador puede ayudarlo y realmente acercarlo (a la perfección). Esta necesidad o demanda por perfección madura gradualmente dentro de nosotros precisamente a partir de esos estados opuestos.
Extracto del discurso en el tercer foro mundial espiritual “Hacia una consciencia integral” en Arosa (Suiza), Enero 23 del 2006: Si la célula de un organismo viviente comienza a actuar de manera egoísta con respecto a las otras células, se convierte en cancerosa, mata a todo el cuerpo y como resultado, a sí misma. Una célula cancerosa está continuamente dividiéndose. Devora todo a su alrededor, al no tener obligaciones hacia ellas y ninguna reacción a las órdenes del organismo. De hecho, esta es la clave de todos los problemas, no sólo de las enfermedades cancerosas. Nuestro egoísmo desarrolla tales características, aun cuando el balance de acuerdo al principio de equilibrio, armonía y el esfuerzo por un estado confortable está inculcado en la naturaleza en todos los niveles, ya sea el inanimado, vegetativo, o animado. De una manera u otra, todo existe solamente para mantener el balance y para avanzar hacia este. Sin embargo, no entendemos el problema de manera correcta y nuestra visión del desequilibrio de fuerzas es errónea también. La falta de equilibrio en la Naturaleza es necesaria para llevarla a una armonía aun mayor. Siempre avanzamos mediante dos estados: equilibrado y desequilibrado. Inicialmente, existíamos en un estado perfectamente equilibrado entre menos y más. Todos los sistemas de nuestro organismo estaban funcionando bien, entonces, la naturaleza creó en nosotros un estado de desequilibrio y el negativo superó al positivo. ¿Por qué fue hecho así? Fue hecho así para que nosotros llegáramos a un mejor estado ¿Cómo podemos llevarnos a nosotros mismos a un estado de equilibrio? El negativo se nos entrega desde Arriba, por Naturaleza, mientras que debemos equilibrarlo con una fuerza positiva más grande, igual a este. Esta acción es producida específicamente por nosotros. Así, la naturaleza nos fuerza a compensarnos, desequilibrándonos intencionalmente. Tan pronto como hemos llegado al equilibrio, una vez más crea un menos adicional, desde Arriba y debemos llevar este menos hacia el más, hacia un estado de equilibrio, por nuestra cuenta. Así, avanzamos si entendemos correctamente que de esta manera la Naturaleza desea elevarnos de un grado al siguiente. Al principio, nuestro egoísmo tenía el valor de cero. Después, adquirió el valor de menos uno. Después, ganó un valor altruista de más uno y una vez más, de menos dos grados egoístas, luego de más dos altruistas, y así en adelante. Así es como la Naturaleza lleva a cabo el crecimiento. Si entendemos este principio, entonces pasamos a través de los estados de descenso “menos” muy fácilmente y salimos hacia los estados de ascenso. Todo aquel que camina por el sendero espiritual siente esto. “Ayer me sentía tan bien. Entendía y conocía todo, experimentaba las sensaciones más sutiles. Todo se volvió tan fácil y lindo en mi cabeza, pero hoy siento un bloqueo. Nada es claro; no siento nada y odio todo. Todo esto es tan estúpido ¿Qué estoy haciendo? Todos estos supuestos amigos…..”Para nosotros, justo ahora, es exactamente así. Por eso debemos registrar nuestros estados. Aclarará cómo somos y cómo pasamos a través de ellos. Más tarde, nos daremos cuenta gradualmente que los descensos se nos entregan para que podamos compensarlos con el ascenso. Al ir a través de esas acciones paso por paso, avanzamos, pero sólo si entendemos qué se necesita hacer. Desafortunadamente, las personas usualmente hacen lo opuesto. En lugar de mejorar el más, quieren aniquilar el menos. Aquí es donde la Cabalá advierte: ¡No lo hagas! El menos es toda nuestra energía, todo nuestro entendimiento, toda nuestra conciencia. Mientras más grande sea la persona en su deseo, más alto se coloca. Puede hacer más, bueno o malo, no importa. La clave es un gran deseo. Nunca lo destruyas o lo bajes a un nivel vegetativo. Después de todo, el egoísmo es nuestro vehículo, nuestro instrumento, el cual nos ayuda a ir hacia adelante. No debemos eliminarlo, no podemos de todas maneras. Constantemente estamos creciendo en nuestro egoísmo y hemos llegado a una crisis egoísta el día de hoy, precisamente para que podamos comenzar a usar y realizar nuestro deseo correctamente.
Hasta que la unidad se convierta en una necesidad vital, no llegará a la vida. Tenemos dos opciones: O bien enfatizamos la importancia de la unidad entre nosotros, o todas nuestras acciones, excepto la unificación traerá la Luz que Reforma, pero nos está afectando negativamente, por medio de la demostración de cuán desconectados estamos. Entonces, finalmente nos uniremos por necesidad, como resultado del dolor y el sufrimiento. Supongamos que yo no quiero cuidar mi salud y finalmente arruino mi organismo hasta que comienzo a sentir que está en problemas. Este sentimiento me obliga a iniciar la rehabilitación de mi cuerpo. Tampoco lo hacemos en el grupo para mantener la salud espiritual, no mantenemos la unidad. Sin embargo, estudiamos, circulamos la Cabalá y realizamos diversos tipos de acciones diferentes. Estos actos atraen la Luz que Reforma. Al final, se nos mostrará cuál es el problema. Si no estuviéramos haciendo todo esto, no sentiríamos que hay un problema. Por lo tanto, hay un cierto beneficio en esto: Nos ayudará a darnos cuenta de que estamos perdiendo el punto. Quieres encontrar al Creador. Piensa en el “lugar”, el deseo, donde Él se revela. No hay Luz sin un Kli (vasija).
Al ascender los grados espirituales, experimentamos diferentes estados contradictorios, confusos, donde no entendemos nada. Sucede que estás como si hubieras perdido la cabeza. Después de todo, cuando vas de un estado a otro, deseas cambios. La mente es adquirida junto con el deseo; sólo sirve a este. Mientras más grande es el deseo, más crece tu mente para servir al deseo, para ayudar a satisfacerlo. Así es como operamos. Cuando tu deseo se reemplaza con otro, adquieres un nuevo deseo, tu mente previa desaparece. Entre grados sientes como si toda la información hubiera sido borrada de tu “computadora” y ya no sabes cómo operar. Se dice que el Baal Shem Tov incluso olvidaba las letras y tenía que aprender a leer “desde cero”. Este es un estado especial. De esta manera se le muestra al hombre que es sólo una máquina. Un deseo desaparece, la memoria desaparece y sientes que ya no sabes cómo hacer los movimiento de manos o piernas más simples, ni hablar de tener que recordar los nombres de las personas o cosas que suceden a tu alrededor. Esto puede parecer una anomalía mental. Pero al mismo tiempo, una persona entiende y siente que todo esto le está sucediendo a él; como si se analizara desde fuera. Hay un punto en el que sientes: “¡Esto me está sucediendo a mí! ¡Mírame! justo ahora soy una vasija vacía que carece de sensaciones, mente ¡Recibiré una nueva sensación y mente!” Este es un reemplazo absoluto. Adquieres una nueva “computadora” necesitas llenarla con nuevos programas; todo tiene que ser hecho desde el principio. Así es como avanzamos.
Shamati # 1, “No existe nadie más que Él” La persona no sólo no progresa en su trabajo [espiritual] [ no ve ninguna compensación por delante], sino [le parece a él] que retrocede, es decir, carece de la fuerza de observar [el deseo del Creador], incluso “por su propio bien”, [mientras que es el Creador quien lo empuja hacia adelante]. Nosotros no creamos un verdadero deseo egoísta que sea capaz de superar cualquier cosa. En su lugar, comenzamos a experimentar debilidad, indiferencia y operamos por medio del piloto automático. “Deja que suceda lo que sea”. Vayamos con la corriente. A veces las cosas son un poco mejores y a veces un poco peores. Pues sólo superando todos los obstáculos de manera genuina, por encima de la razón, puede lograrlo [avanzar hacia adelante]. ¿Qué significa “realmente sobreponerse por encima de la razón”? Es cuando a pesar de su deseo y pensamientos, sin tener ninguna predisposición a ello, una persona empieza a conectarse con el maestro, el grupo, y los libros. En total, esto es llamado “el entorno” o los alrededores. Pero incluso en este caso, cuando empieza a conectarse con ellos, sigue siendo arrojado hacia arriba y hacia abajo y en relación con el maestro, el grupo y las fuentes o los libros. A veces él quiere , a veces no. A veces cree , a veces no. A veces está enfermo y cansado de esto, ya veces él se esfuerza hacia adelante y así sucesivamente. Mientras las dificultades aumentan, la persona comienza a sentir que no hay nada atractivo o especial en este camino, y nada lo motiva a avanzar. No hay chispa, no hay nada por lo que realmente valga la pena renunciar a su vida, a su carrera y al éxito. Como resultado, la persona cae. Su caída es seria, real, profunda, muy larga. Por lo tanto, llega a la decisión final de que ni el grupo, ni el maestro, ni los libros, ni el esfuerzo, le ayudan en el mundo, aparte de la única fuerza de gobierno, el Creador. Todas las veces que la persona cayó y se levantó, todos los estados que pasaron por encima de él fueron todos para que no sienta la dependencia total y absoluta de nadie, excepto del Creador. Imagina cuánto ha de ser golpeado la persona por todos lados, sacudida, empujada lejos y atraída, y cuánto le es mostrada la existencia de un gran número de fuerzas y las diversas causas de sus estados, para que al final él pueda ser convencido de que no existe nada aparte de la única Fuerza. Si esta no me ayuda, entonces nadie lo hará. Sólo ella vendrá en mi ayuda si lo demando. De esta manera surge la siguiente necesidad en la persona: que el Creador le ayude definitivamente. La formación de esta demanda no es muy sencilla. No sucede en un momento, sino que gradualmente emerge en la persona, expresándose vivida, feroz y persistentemente. Como un niño que pide lo que quiere sin importar qué, sólo dale lo que quiere, y no podrás convencerlo de otra manera. Ese es el tipo de estados que tenemos que alcanzar. En este estado el Creador realmente nos ayuda. Sólo a aquellas personas que realmente quieren acercarse al Creador, por lo que no se conforman con poco, lo que significa que permanecen como niños insensatos, les es dada ayuda desde el Arriba, por lo que no podrán decir que lo tengo todo y qué ¿más necesito?
Cuando el estado de ocultamiento [de la espiritualidad, el pensamiento sobre el otorgamiento y amor por los demás] lo supera a uno de tal forma que llega a un estado en el que el trabajo [el alcance de la propiedad de otorgamiento y de amor por los demás] se vuelve insulso, y no puede imaginar ni sentir amor[del Creador, la propiedad única del amor] y temor [que él no quiere corresponderle con el mismo amor que recibe de Él],, ni lleva a cabo nada desde el discernimiento de santidad [alcanzado por sus propias fuerzas],, entonces, su única salida [así es como esto se le revela] es llorarle al Creador para que Él se apiade de uno [puesto que él no puede con esto de ninguna manera] y le retire el Masáj (pantalla) [la coraza de su egoísmo] de sus ojos y de su corazón. El asunto del llanto es muy importante. Tal como escribieron nuestros sabios: “todas las puertas han sido cerradas, excepto la puerta de las lágrimas”. Al respecto, el mundo se pregunta: Si la puerta de las lágrimas no ha sido cerrada, ¿para qué se necesita? [¿Por qué uno no se puede entrar directo al mundo superior a través de la puerta de las lágrimas?] Es como en el caso de una persona que le pide a su amigo algún objeto necesario. El deseo por este objeto le conmueve, y por eso le pide y le ruega por todos los medios posibles; hasta le suplica. Aun así, su amigo no le presta atención a nada de eso. Cuando ve que los ruegos y las súplicas ya no tienen sentido [ no ve otra solución], eleva su voz en llanto [de la desesperanza y la desesperación, se desespera porque él quiere alcanzar desesperadamente lo deseado y lo esperado porque se convenció de que está más allá de su poder]. Acerca de esto se ha escrito: “Todas las puestas han sido cerradas, excepto la puerta de las lágrimas”. Entonces, ¿cuándo es que no se cierra la puerta de las lágrimas? Precisamente cuando todas las demás puertas [que se ha probado en los intentos de entrar en el mundo superior] han sido cerradas [él se convenció personalmente de su inutilidad]. En ese momento [él ve personalmente] hay lugar para la puerta de las lágrimas, y uno descubre que esta no había sido cerrada [para él y sólo entonces es capaz de usarlos, es decir, la plegaria verdadera por la redención del egoísmo y la adquisición de la propiedad de otorgamiento]. Sin embargo cuando las puertas de la oración se encuentran abiertas, la puerta de las lágrimas y del llanto es irrelevante. A eso se refiere que la puerta de las lágrimas se encuentra cerrada. ¿En qué momento no se encuentra cerrada la puerta de las lágrimas? Precisamente cuando todas las demás puertas están cerradas, la puerta de las lágrimas está abierta. Eso se debe a que uno todavía cuenta con la ayuda de la plegaria y del ruego. Este es el sentido de “Mi alma llorará en secreto”; es decir, cuando la persona llega a un estado de ocultamiento, entonces su alma llora, porque ya no le queda otra alternativa. Y a esto se refiere, “Todo lo que está en tus manos hacer y puedas hacer con toda tu fuerza, hazlo”.
Rabash, Shlavéi HaSulám (Pasos de la Escalera), artículo “La Oración de Muchos”: Está escrito en el sagrado Zóhar (BeShaláj (Cuando el Faraón lo permita) y en el comentario Sulám, tema 11), “ ella dijo, “yo moro entre mi propio pueblo”. El pregunta, “¿Qué significa eso?” El responde, “Cuando Din está presente en el mundo, uno no debe separarse del colectivo y estar solo porque cuando el Din está presente en el mundo, aquellos que se destacan y se encuentran solos son capturados primero, incluso si son justos. Nos sintonizamos con la fuerza superior a través del Zóhar. Se nos indica cómo armonizarnos para entender esta fuerza, lo que nos lleva a su percepción y revelación. “Din” es una de sus manifestaciones, en forma de justicia. Una transgresión de uno o de todos evoca una acción recíproca correspondiente. Bajo ninguna circunstancia debe el hombre separarse de la sociedad que le rodea. ¿Cómo sucede esto? Diferentes acciones y sensaciones son evocadas dentro de nosotros. Esto me da la oportunidad de mantenerme dentro de la sociedad y a pesar de estas dificultades y sensaciones, aun separándome de la sociedad, inmediatamente me siento cómodo y evito problemas. Todo el mundo está siendo castigado, pero yo me puedo apartar. Inclusive ellos me dicen: “Te puedes apartar esto no te concierne”. Aún así, aunque los justos no pecaron junto con el resto, son juzgados de primeros cuando se separan. En otras palabras, el hombre es probado de esta manera, aunque quiera entrar al egoísmo de este mundo y permanecer en la comodidad de su estatus de “burgués”, o si está dispuesto a permanecer junto con todo el mundo, en un solo paquete, aunque esto lo haga sentir incómodo, en aras de alcanzar el mundo superior. Por lo tanto, uno no debe nunca alejarse de las personas porque la misericordia del Creador está siempre en la totalidad de las personas juntas. Esta es la razón por la cual ella dice, “Yo me moro en mi propio pueblo”, y no deseo apartarme de ellos. La actitud de la fuerza superior siempre se manifiesta hacia todos los que están juntos y nunca hacia los individuos privados. ”Entre mi Pueblo” quiere decir entre aquellos que quieren estar juntos. Necesitamos tomar esto en consideración. Cuando estamos en el grupo, y empezamos a sentir diferentes fricciones, acciones egoístas, necesitamos entender que estamos siendo “utilizados” a propósito. Si todavía estamos uniéndonos a pesar de estos “juegos” (cada hora, cada momento) seremos elevados. Pero si tuviéramos que ceder y salir de los problemas, rehusándonos a resolverlos en lugar de elevarnos por encima de ellos en unidad, naturalmente, estaríamos una vez más sumergidos en nuestra vida diaria y dejaríamos de entender lo que la Cabalá nos dice.
Por ahora nos encontramos en una etapa de transición, pero a la larga, será posible ofrecer al hombre todo lo que ha soñado, pero él no aceptará esta vida de cuento de hadas. Percibirá que se aparta de la realidad, como con las drogas. Esto le va a repugnar; su deseo interior será tal, que no podrá seguir viviendo así. En ese momento, la vida le va a parecer peor que la muerte. No sabrá qué hacer consigo mismo. Y esto no dependerá de la persona. Este nuevo tipo de anhelo que se despierta en el hombre no puede apaciguarse con las drogas, el alcohol o los placeres de este mundo como la comida, el sexo, la familia o los viajes, que tan populares se han vuelto en los últimos años. Todo esto se irá desvaneciendo. Las personas estarán hartas de todo este materialismo y no podrán continuar viviendo así. Incluso hoy en día, la gente no sabe ya en qué pensar. Le presentan una excursión al Polo Norte. Llega hasta allá, mira a su alrededor y parte de inmediato pues no tiene nada que hacer ahí. Las personas ya no querrán nada de esto. Entonces, la sabiduría de la Cabalá llegará para decir, “¡Muy bien, al fin hemos agotado todas las oportunidades que nos ofrecía este mundo; hemos llegado hasta los límites de la corporalidad!” El mundo está definido por las preguntas del hombre. Si se pregunta acerca de lo que existe más allá de los límites de este mundo, significa que ya hemos llegado al límite, golpeándonos la cabeza contra el techo. Ahora tenemos que subir al siguiente piso y continuar adelante. Es en este punto que la ciencia de la Cabalá se revela, pues solamente ella puede elevarnos por encima del techo. La ley de la naturaleza opera aquí y no depende de nosotros o de alguien más. Existen dos caminos: el camino de la Luz y el camino del sufrimiento. Ambos se encuentran justo frente a ustedes que están de pie ante esta encrucijada y necesitan elegir entre estos dos senderos. Tomen su decisión. La Cabalá es la única solución que hay pues no podremos ya domar nuestro deseo egoísta con otros métodos Este deseo egoísta ha estado creciendo constantemente y ahora se ha topado con el techo de este mundo, como una masa que adquiere volumen, llega a los bordes y empieza a derramarse del recipiente. No podrás volver la masa a su volumen original y todos lo comprenden muy bien. Nadie sabe qué hacer. Es debido a esto que todos los gobiernos se reúnen en la cumbre y se unen en un intento por ocultar este problema, sencillamente porque no saben qué hacer. Este es el momento perfecto para diseminar la Cabalá.