
Los atributos que descubre internamente un Cabalista en contraste con la Luz le hacen sentir el exilio sin el cual es imposible alcanzar la redención. Por supuesto, es imposible sentir la redención, la cual es la sensación de los atributos del Creador: otorgamiento, amor, conexión, unidad, si no has sentido las impresiones opuestas, el estado de exilio, los atributos egoístas opuestos. Entonces se dice: “Ven al Faraón, porque he endurecido su corazón”. El Faraón simboliza la parte posterior del cuello, el opuesto directo al Creador, mediante el cual toda la esencia de la redención nos es revelada desde la oscuridad del exilio. Debemos estar dispuestos a sentir la amargura del exilio, la cual es amenazante y repulsiva, la cual nos priva de nuestros poderes y nos obliga a suspirar por este tipo de trabajo. Pero es imposible sentir el atributo de otorgamiento, el Creador, de ninguna otra manera excepto mediante los atributos del mismo ser creado, que son revelados como “el beneficio de la Luz desde dentro de la oscuridad”. Una gran cantidad de trabajo y el fuerte apoyo del grupo son necesarios para llegar a eso. Mediante conectarnos y otorgarnos mutuamente entre nosotros primero sólo externamente y después internamente, nos ayudamos el uno al otro, como se dice: “Cada uno ayudará a su amigo”. Ayudar a otros no sólo se trata de estimular y animar un poco, sino más bien, surge del entendimiento del sistema. Al grado en que cada uno entiende y conoce su propio ego, en contraste con este tiene cierto entendimiento, una sensación del otorgamiento del Creador, él se despierta a sí mismo, como una parte integral del sistema y comienza a ayudar a otros a atraer la Luz Circundante. Si nos conectamos, al menos hasta cierto grado, incluso si es sólo externamente, cada uno atrae incluso la más débil Luz que Reforma, otorgando así el uno al otro. Es por eso que es tan importante tener una buena y fuerte conexión que nos ayude a elevarnos sobre nuestro odio mutuo, por encima de la repulsión y la distancia. Si tomamos todos esos problemas de forma realista, podemos explicarnos el ser indiferentes y odiarnos el uno al otro. Pero al mismo tiempo, como adultos experimentados en el trabajo interno, entendemos que tenemos que superar la repulsión y sanarnos con la ayuda de la Luz superior, que sana la enfermedad del ego, que puede cambiarnos y conectarnos. Así nos proporcionamos el uno al otro la Luz que Reforma, y esto es lo que significa ayudar a otros. Forjamos una alianza entre nosotros de manera que incluso cuando una persona está en un descenso, otros pueden ayudarlo y tirar de él hacia afuera y salvarlo de este estado.
Las mujeres hacen las mismas preguntas que los hombres durante el seminario, tratan de experimentar esas cosas junto con los hombres, tratan de participar silenciosamente, internamente en la solución de esos problemas y al mismo tiempo de impulsar a los hombres a resolverlos. Existen problemas que le atañen a las mujeres. Hay problemas que ellas no pueden resolver porque la solución está en la conexión entre las personas. Este tipo de problema sólo puede ser resuelto en el nivel de las sensaciones entre los hombres.
No importa qué obstáculos encontramos en el camino, desesperación, impotencia, diferentes opiniones, pensamientos y malas sensaciones egoístas, odio, sensaciones nada placenteras, indiferencia, todo esto gradualmente se acumula y crea un enorme deseo que es llamado la sensación del “exilio en Egipto”. Sólo al descubrir todo su tamaño, seremos capaces de imaginar la redención de sus oscuras profundidades. Por lo tanto el pensamiento de redención es añadido a la sensación de exilio y nos lleva a la libertad. La oscuridad que sentimos al estar ante el Faraón y el escape de esta oscuridad, todas son importantes clarificaciones dentro de la Luz que es revelada a una persona que trabaja con el fin de salir del exilio. La Luz lo hace sentir una oscuridad cada vez más grande y miedo del lugar en el que está, de sus propios atributos. Lo principal aquí es no torturarnos y no dejarlo pasar, sino entender que tenemos que pasar por toda la plena y detallada sensación del exilio. Después de todo, esta es la revelación de la naturaleza de la creación, acerca de la cual está escrito: “He creado la inclinación al mal”. Nuestro trabajo es sólo pedir la Luz que Reforma. Cuando toda esta situación es clarificada con claridad en la percepción de una persona, él entiende que los cambios no ocurren en el nivel físico, sino en el nivel de los atributos que revelan la relación entre ellos. Existe un sistema general y todas sus partes están interconectadas en total interdependencia. Así es como fue creada toda la creación. Pero dado que esta conexión viene de Arriba, sólo la Luz más débil es revelada en esta, la Luz de Nefesh y entonces el poder de repulsión,odio, el ego y es revelado entre todas las partes separadas y gradualmente crece. Esta es ya la creación real que fue creada fuera del perfecto estado previo. El ser creado fue fragmentado y ahora tenemos que trabajar para conectarlo. Nada cambia en el mundo corporal. Tenemos que trazarnos una imagen en la cual los atributos internos de las cosas cambian, las relaciones, que están totalmente separadas de las formas corporales de tiempo, movimiento y espacio. Esto es de mucha ayuda. Deben entender que una persona no tiene conexión con la Luz en la que está si no anhela conectarse con otros. Sólo si hace un esfuerzo por conectarse con otros por encima de la sensación natural de repulsión, él evoca sobre sí la Luz que lo rodea. Por otra parte, podemos decir que una persona se conecta con el Creador sólo a través del sistema general. Al grado en que una persona puede conectarse con este, tiene contacto con la Luz superior.
Usted constantemente nos repite que lo único que debemos hacer es trabajar con la Luz. Pero es como si fuéramos sordos e instantáneamente lo olvidamos ¿Por qué sucede esto?
Cada uno en mi grupo quiere unirse. Cada uno trata, hace un esfuerzo, pero nada resulta de ello para nadie. Esta sensación interfiere mucho con mi concentración y no sé cómo lidiar con ello.

En un principio nosotros asumimos que el entrenamiento psicológico iba a durar tres horas. En la convención, le dedicamos una hora. Ahora usted dice que es posible implementarlo durante un cuarto de hora antes de la lección. ¿Cuál es la diferencia?
Está dicho: “Toda acción deja una marca”. Nuestro avance sucede debido a la Luz que Retorna. Esta nos impacta hasta el grado el grado en el cual nuestros 



Como resultado del proceso de interacción correcta con el grupo, una persona siente más que él es una gran pecador, un egoísta, que odia a los otros, él tiene todo tipo de deseos y pensamientos negativos, intrigas, etc. Él revela esto en sí mismo a tal grado que comienza a llorar al Creador para que lo ayude. Él comienza a darse cuenta que sólo el Creador puede corregirlo porque él siente que todo viene del Creador y no puede haber otra fuente a partir de la cual haya resultado esto, ni siquiera de su misma naturaleza. Él revela al Creador en la forma opuesta, como el Creador de algo malo. Pero al mismo tiempo él revela que el Creador ha creado el mal en él a propósito con el fin de forzarlo a que acuda a Él y entonces el Creador lo corrige. ¿Por qué fue necesario que fuera de esta manera-crear el mal para que una persona gradualmente lo revele en sí mismo y acuda al Creador con una plegaria por la corrección?
Comenzamos a trabajar con el entorno a partir de un periodo en el que parece que todo está bien y que podemos conectarnos con este y podemos obtener poder de este. Por el momento, una persona no ve su deseo de recibir como su enemigo. Este periodo es llamado “siete años de abundancia”. Durante este tiempo, una persona realmente no necesita al Creador y comienza a pensar en Él sólo cuando pierde las esperanzas con este trabajo. Aprende y trabaja con otros, pero entonces comienza a entender que nada funciona. No es que no recibamos llenado egoísta. Podemos llorar por esto desde el principio. Lo que vemos es que no seremos capaces de alcanzar la conexión. Comenzamos a darnos cuenta de que la conexión es posible a pesar del ego, en contra de este, encima de este ¡Pero no la queremos! Entonces, perdemos la esperanza y caemos. Comenzamos a pensar: “¿Para qué necesito todo esto?”. Nos debilitamos. Nos dormimos y perdemos interés en todo. Es como si nos separáramos de la vida y tanto la vida corporal como la espiritual no parecen tener ningún sabor. Si el deseo desaparece, no tenemos ningún poder para movernos. Así estamos construidos. El sistema biológico funciona de acuerdo a este principio. Una persona ve que no tiene control sobre sí mismo. Gradualmente, sus ojos se abren y comienza a buscar cómo puede afectar los estados por los que pasa y avanzar. Él entiende que el avance no es sentirse bien, como si hubiera tomado alguna droga. Es por eso que si una persona trabaja sólo en orden de recibir algún llenado egoísta de ello: saber más, entender, sentir, o adornar su vida, la Torá puede convertirse en la poción de muerte. Él revisa su estado de acuerdo a la manera en que su maquinaria egoísta se mueve y piensa que está avanzando. Al fin y al cabo, su ego está recibiendo la energía de vida. Sin embargo, si comienza a trabajar con el entorno correcto, la Luz que viene opera en él y arruina este idilio. Él comienza a examinarse no sólo cuando se trata de sentirse bien, sino que además él trata de averiguar cuál es el resultado y para qué está trabajando. La Luz influye constantemente en una persona. Eventualmente, él entiende que está trabajando para su ego y este tipo de trabajo pierde todo sabor. Él quiere elevarse por encima de este al recibir nuevos valores de la Luz. No quiere ser una pequeña bestia que obedece sus sensaciones: Una sensación placentera es buena; una sensación no placentera es mala. Recibes un poco más de energía. Te elevas, pierdes energía, caes en el sueño. Una persona se niega a seguir de esta manera. Finalmente, él decide que lo más importante para él es la conexión con el Creador, no importa por lo que renga que pasar. Esos son las correcciones que la Luz que Reforma lleva a cabo en él, proporcionándole esos valores. De cierta manera, es ya un trabajo por encima de la razón. Aun cuando es todavía egoísta, en la esclavitud en Egipto, es justo antes del éxodo a la libertad. Ahora, una persona siente que está en un verdadero exilio, bajo los azotes del Faraón. Él comienza a clarificar las cosas suavemente: “Estoy dispuesto a conectarme con el Creador ya que esta conexión es placentera, ¿pero qué debo hacer si no es placentera? ¿Seré siempre capaz de de percibir la conexión con Él como buena, a pesar de la mala sensación en mi deseo de recibir? Tal vez es incluso preferible porque puedo estar seguro de que no estoy siendo parcial en mi ego de manera que no corra ante todos como un ladrón y grite: “atrapen al ladrón”. Una persona solo desea trabajar por su propio beneficio lo menos posible para no recibir ninguna recompensa en el ego, pero el Creador le juega diferentes “trucos” para mostrarle que aún está trabajando para sí mismo. Así, el clarifica las cosas de manera más profunda, hasta que cae en cuenta de la necesidad de elevarse por encima de su deseo de recibir y estar entre este y el Creador para tomar decisiones por sí mismo. Gracias a esto, él adquiere una cabeza (Rosh) y un Partzuf espiritual. El Creador es la Luz superior: la Luz Circundante y la Luz Interna, una persona toma una decisión independiente con respecto a esta, por encima de sus sensaciones y su deseo de recibir. Este simboliza el éxodo de una persona de Egipto hacia la libertad.
Cuando estoy tratando con un amigo como un trabajador al estar involucrados juntos en diseminación, cuando estamos trabajando en las traducciones o con el equipo, o en cualquier tipo de trabajo, yo lo superviso y él está por debajo de mí. Esas son nuestras situaciones corporales. Entendemos que debemos manejar las empresas de esta manera. Pero en el momento en que entramos al grupo, no hay diferencias entre nosotros. Sólo miramos nuestros “puntos en el corazón”, sólo al anhelo de cada uno por el Creador. Y entonces la revelación del odio es benéfica, ya que entonces tengo con qué acudir al Creador por ayuda, ya que por mí mismo no puedo hacer esto. En el nivel de nuestro mundo, encontramos formas de llevarnos bien: vamos juntos a un bar, nos sentamos, clarificamos la relación entre nosotros. En la espiritualidad, esto no ayuda. Debemos tener la Luz Superior. Por lo tanto, tanto como el odio y el mal revelado entre nosotros crezca, la petición por la Luz Superior crecerá también. Elevamos nuestro MAN (plegaria, Mayin Nukvin-aguas femeninas) hacia esta; pedimos ayuda y gritamos hasta que esta llega. Puede ser que la ayuda no venga, ya que no tenemos aún el suficiente reconocimiento del mal. Después de todo está dicho, “El mundo fue creado ya sea para el malvado completo o el justo completo”. Primero necesitas alcanzar el nivel de “malvado completo”. Este nivel es obtenido cuando anhelas la meta y ves cuán lejos estás de ella todavía. Y de acuerdo a la medida de tu anhelo, determinas la medida de la distancia. Existen aquellos que pasivamente pertenecen al grupo y no participan en la conexión compartida. Ni siquiera imaginan cuán poderoso es este trabajo, que es un océano de todo tipo de atributos y sensaciones, grandes presiones, que es imposible incluso acercarse a este, este trabajo le causa repulsión a las personas hasta el punto de la nausea, gasta el estado de quedar completamente impotente. Todos esos estados nos traen gradualmente el reconocimiento del mal a través del apoyo general que es tan importante aquí, a través del Arvut mutuo, cuando sientes la urgencia de los amigos y esto te obliga. Entonces eres capaz de alcanzar el nivel de “malvado completo” y descubrir el ego entre los otros. Y este ego no será de forma bestial, ya que la conexión necesita ser dirigida hacia el alcance de la mata suprema y sólo hacia eso. No somos un grupo corporal que quiere reunirse para pasa el tiempo, jugar fútbol, o hacer negocios mutuos. Nuestra meta es diferente, alcanzar el atributo de otorgamiento y amor mutuo. Inmediatamente es descubierto cuán opuestos somos a esto. Debemos sentir que esta oposición capta toda nuestra atención. Entonces, las personas que anhelan al Creador entienden la condición de que todo lo que nos sucede, sucede sólo para descubrir esos estados. Y la Luz nos ayuda. Por lo tanto esto está estructurado y desciende junto con los deseos (se encuentran uno en contra del otro), ya que otorga sobre los deseos sólo en la medida en que son capaces de hacerle frente, en que son capaces de soportar esas sensaciones de oposición. Y a pesar de esas sensaciones poco placenteras y las grandes decepciones, son capaces de anhelar la conexión y la meta. No existe otro sistema. Está construido en base a la oposición de las dos fuerzas de la naturaleza: recepción y otorgamiento, la Luz y el deseo. No hay nada más. Es un sistema práctico y científico. Lo único que debe ser tomado en cuenta es que necesitamos ser más serios en su realización.
Nuestra tarea es crear un sistema integral entre todos nosotros. Esto significa que debemos permanecer dentro de una “envoltura” adecuada, es decir, el entorno correcto que nos educa. Así es como debe ser criado un verdadero hombre. Estamos hablando de un hombre que llegó al nivel humano de desarrollo. Este tipo de persona evolucionó a partir de un “hombre de las cavernas”. Pero, en este momento, aún nos relacionamos como personas “primitivas”.